Interior de un A400M del Ala 31 de Zaragoza, medicalizado por la UMAER en la Base Aérea de Torreón de Ardoz.
Todos los aviones que emplea la UMAER, la unidad militar que evacuará a los españoles del barco afectado por el hantavirus
La UMAER despliega distintas aeronaves dependiendo de las características de la misión, sirviéndose de las flotas del Ala 31, 35 y 45 del Ejército del Aire.
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La crisis sanitaria desatada a bordo del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, ha puesto en marcha uno de los protocolos de repatriación más complejos y exigentes de los últimos años. En este escenario de alta tensión biológica, la Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER) se erige como la pieza fundamental para garantizar el regreso seguro de los españoles embarcados.
Este equipo de élite del Ejército del Aire y del Espacio no solo destaca por su personal altamente cualificado, sino por su capacidad técnica para transformar plataformas aéreas militares en auténticas unidades de cuidados intensivos volantes.
La versatilidad de la UMAER reside en el despliegue de distintas aeronaves dependiendo de las características de la misión, lo que permite una respuesta adaptada tanto a la distancia como a la gravedad de los pacientes.
Si bien desde el Ministerio de Defensa todavía no han confirmado qué modelo de aeronave se empleará para trasladar hasta Madrid a los españoles a bordo del MV Hondius, la UMAER suele servirse de las plataformas que operan el Ala 31, 35 y 45 de la fuerza aérea.
De esta manera, la UMAER se apoya en una flota diversa que constituye la columna vertebral del transporte aéreo español. El Ala 31, con base en Zaragoza, aporta el A400M.
Airbus A400M EA
Esta aeronave representa un salto cualitativo en las capacidades de la unidad, permitiendo el transporte de múltiples pacientes críticos en trayectos de largo alcance con una estabilidad y espacio de trabajo sin precedentes.
Por su parte, el Ala 35, ubicada en Getafe (Madrid), pone a disposición el C295, aeronaves más versátiles y tácticas, ideales para misiones de corto y medio radio o para operar en aeródromos con infraestructuras limitadas.
Avión C295 del Ala 35 del Ejército del Aire EA
Finalmente, el Ala 45, con sede en Torrejón de Ardoz (Madrid), aporta los aparatos A310 y Falcon 900, aviones destinados habitualmente al transporte de autoridades pero que, gracias al equipo electromédico de última generación de la UMAER, pueden configurarse rápidamente para aeroevacuaciones estratégicas de máxima urgencia.
Asimismo, la reciente incorporación del A330 MRTT ha ampliado todavía más este abanico, ofreciendo una capacidad de proyección global necesaria para crisis que se desarrollan a miles de kilómetros de la península.
Más de 35 años de historia
La historia de esta unidad es un testimonio de compromiso y evolución constante dentro de la Sanidad Militar española. Aunque su estructura actual se consolidó en 2003, sus raíces operativas se remontan a 1989. Fue entonces cuando los equipos de aeroevacuación, operando desde el Hospital del Aire, demostraron su valía durante el despliegue en Namibia bajo el mandato de las Naciones Unidas.
Desde aquel bautismo de fuego, la UMAER ha estado presente en todos los grandes teatros de operaciones internacionales donde España ha tenido presencia, incluyendo Líbano, Afganistán y Yibuti.
A310 del Ala 45 Ejército del Aire
Su prestigio se ha forjado en situaciones extremas, desde la repatriación de pacientes contagiados con el virus Ébola en Sierra Leona y Liberia, en 2014, hasta la evacuación masiva de refugiados en el histórico puente aéreo de Kabul, en 2021, pasando por la gestión de la crisis de la COVID-19 y la ayuda humanitaria tras el huracán Irma en el Caribe, en 2017.
No obstante, lo que hace única a la UMAER no es solo el avión que utiliza, sino su estatus como Fuerza de Proyección de Muy Alta Disponibilidad. Según los Requerimientos Operativos Conjuntos de la Sanidad Militar, esta unidad mantiene una alerta permanente las 24 horas al día, los siete días de la semana.
ARCHIVO. Interior de un A400M medicalizado por la UMAER trasladando a niños gazatíes
Su capacidad de reacción es tal que puede efectuar un despliegue en apenas dos horas desde el momento de su activación para misiones de evacuación, y en tres horas para intervenciones médicas inmediatas.
Este nivel de preparación la sitúa en la punta de lanza de las Fuerzas Armadas, operando como una unidad de aislamiento NBQ (Nuclear, Bacteriológico y Químico) capaz de enfrentarse a amenazas como el hantavirus. La misión primordial en el caso del MV Hondius es el transporte seguro de los pasajeros, garantizando que el virus no se propague durante el trayecto hacia el Hospital Gómez Ulla, en Madrid.
La UMAER actúa como una unidad de intervención médica inmediata, especialmente necesaria cuando el despliegue de la fuerza se produce en zonas sin infraestructura sanitaria suficiente. Sus miembros son parte integrante de la tripulación de la aeronave, expertos en medicina aeronáutica que comprenden cómo los cambios de presión y altitud afectan a la fisiología de un paciente crítico.
Además, la unidad es la encargada de la certificación de todos los equipos médicos y de comunicaciones que se utilizan a bordo, asegurando que ningún monitor o respirador interfiera con los sistemas de navegación del avión.
Más allá de la repatriación directa, la UMAER desempeña una labor fundamental en la sombra a través del Centro Aéreo Operativo Sanitario, donde colabora estrechamente con la Unidad Médica de Apoyo al Despliegue de Madrid. Juntas, estas unidades aseguran la instrucción sanitaria operativa, mantienen bases de datos de inteligencia sanitaria y actúan como refuerzo ante cualquier accidente aéreo que sature las capacidades ordinarias.