Satélite de Aistech.

Satélite de Aistech. Cedida

Observatorio de la Defensa

Hydra, la constelación barcelonesa al servicio de la Guardia Civil: satélites térmicos para vigilar zonas sensibles

La compañía trabaja en una segunda generación de satélites para mejorar la resolución y proporcionar imágenes a agencias y empresas de inteligencia.

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Las claves

La empresa barcelonesa Aistech desarrolla la constelación de satélites Hydra, especializada en imágenes térmicas para vigilancia y defensa.

Hydra prevé estar formada por 48 satélites, con cobertura principal en la franja de los 30 a los 90 grados de latitud, orientada a países de la OTAN y sus aliados.

Aistech colabora con la Guardia Civil en la monitorización de movimientos marítimos no declarados y suministra imágenes a empresas como Palantir, Chevron y Shell.

La compañía trabaja en una nueva generación de satélites que mejorarán la resolución térmica hasta los 30-40 metros, con lanzamientos previstos en los próximos años.

El establecimiento del espacio como un dominio más de la guerra abrió, a partir de los años 70 y 80, la puerta a su militarización. Entonces, este escenario estaba reservado a un puñado de países que enfrentaban el alto coste de poner cualquier satélite en órbita. Un hecho que ha cambiado radicalmente en los últimos años.

La aparición de lanzadores comerciales ha traído consigo un notable abaratamiento en el acceso al espacio que es aprovechado por compañías como la española Aistech.

Fundada en 2015 en Barcelona, el objetivo de Aistech es proporcionar imágenes satelitales en el espectro infrarrojo, con amplias aplicaciones en el segmento de la defensa y para la elaboración de informes de inteligencia y dentro de la Guardia Civil.

"Ya veíamos que se estaban haciendo cosas similares en Estados Unidos y vimos oportunidad de entrar en este nicho", ha explicado Carles Franquesa, cofundador y CEO de Aistech Space, a EL ESPAÑOL.

Consiguieron entrar en una aceleradora de la Agencia Espacial Europea (ESA) pocos meses después de abrir la empresa, consiguiendo apoyo económico y técnico para comenzar a rodar.

"Decidimos apostar por desarrollar nuestra propia tecnología", ha explicado, para lo que también obtuvieron el apoyo del CDTI.

Gracias a ello, "nos dedicamos a monitorizar la actividad humana y los cambios que esta produce sobre la superficie de la Tierra".

Constelación Hydra

En 2018 lanzaron el primer satélite con su propio sensor infrarrojo y, un año después, el segundo. Tras los momentos más duros de la pandemia, en 2022 lograron poner en órbita el tercer satélite.

Estas plataformas "son realmente satélites demostradores", en los que la compañía ha ido afinando diseño y fabricación. La prueba de fuego real fue en enero de este mismo año, cuando el primer satélite comercial de Aistech —denominado Hydra 2— se lanzó a bordo de un cohete de SpaceX.

"Representa el punto de inicio de los satélites que van a comenzar a proporcionar imágenes comercializables y que van a aportar un valor muy específico".

El próximo 4 de mayo, si no hay cambios de programación, se lanzará el segundo de carácter comercial "y antes de terminar este año queremos poner otros cuatro más en órbita".

Imagen térmica-infrarroja del satélite EarthCare de la Agencia Espacial Europea

Imagen térmica-infrarroja del satélite EarthCare de la Agencia Espacial Europea ESA

La constelación Hydra tiene previsto componerse de 48 satélites. "Consideramos que es el punto de equilibrio para nuestro objetivo".

Según explica Carles Franquesa, la constelación Hydra se focalizará en la franja que va desde los 30 a los 90 grados de latitud.

"Es donde se concentra la actividad del mercado en el que queremos trabajar, fundamentalmente los países de la OTAN y sus aliados".

Una vez vayan completando la constelación Hydra, el objetivo de Aistech es continuar proporcionando imágenes térmicas para clientes que necesiten controlar recursos críticos e infraestructuras sensibles y monitorizar zonas de interés.

"Por ejemplo, hemos estado trabajando en la monitorización de plantas nucleares en Japón y de refinerías en Estados Unidos".

Con el actual sensor y tamaño de satélite, Aistech consigue entre 70 y 80 metros de resolución en la banda térmica. "Aunque nuestro objetivo es ir rebajándolo paulatinamente".

"Estamos trabajando ya en la siguiente generación de satélites, que pretendemos finalizar para este año y lanzar el primer ejemplar a mediados de 2027".

Con esta última iteración esperan conseguir una resolución de entre 30 y 40 metros. Carles Franquesa estima que el límite actual está entre los 10 y los 20 metros.

Agencias de inteligencia

"La parte gubernamental sigue impulsando y traccionando todo el consumo de imágenes", explica Franquesa a este periódico.

"También estamos trabajando con la Guardia Civil en un proyecto de la Comisión Europea para monitorizar los movimientos no declarados en zonas marítimas empleando nuestras imágenes térmicas".

Hay una segunda rama de compañías, "sobre todo grandes corporaciones", que están empezando a utilizar este tipo de imágenes para generar información.

Dentro de esta última categoría "están aquellas compañías de inteligencia como Palantir, que es uno de nuestros clientes".

"También tenemos otras compañías vinculadas al sector de la inteligencia y la defensa en Polonia, Hungría y Rumanía", afirma Franquesa.

En cuanto a compañías, algunas de las que puede señalar son las petroleras Chevron y Shell, "a las que suministramos imágenes muy específicas".