El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la ceremonia del 3º aniversario del ataque de Hamás.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la ceremonia del 3º aniversario del ataque de Hamás. Reuters

Oriente Próximo

Netanyahu exige la apertura de una investigación y el procesamiento judicial de los autores del documental 'NAZA'

El primer ministro israelí acusó a los participantes del filme de incurrir, además, en "difamación penal y perjuicio a los intereses diplomáticos" del país.

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V.Yusty
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Benjamín Netanyahu exige la investigación y procesamiento de los participantes del documental 'NAZA' por presuntos delitos contra la seguridad de Israel.

El documental muestra testimonios de 24 militares e inteligencia israelíes sobre la matanza masiva de civiles y el uso de IA para seleccionar objetivos en Gaza.

El primer ministro acusa al filme de difundir información de alto secreto y de construir una narrativa falsa que difama al Estado de Israel y a sus Fuerzas de Defensa.

The Guardian y los creadores respaldan la investigación tras tres años de trabajo y el contraste de testimonios con fuentes militares y documentos clasificados.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, exigió este domingo la investigación y procesamiento de los participantes del documental 'NAZA', que relata la matanza masiva de civiles en Gaza mediante testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes, por "delitos graves contra la seguridad de Israel", según un comunicado publicado por su oficina.

"La película construye una narrativa falsa, engañosa y sesgada que difama al Estado de Israel y a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) a nivel mundial, y que perjudica gravemente la imagen de Israel", afirmó Netanyahu, según la nota.

Gran parte del documental está basado en investigaciones realizadas desde 2023 por el periodista israelí Yuval Abraham -codirector del filme- y publicadas tanto en la revista israelí-palestina +972 como en el diario británico The Guardian, que además produce 'NAZA'.

En esas investigaciones, varias fuentes de inteligencia describen cómo Israel pasó de autorizar, tras el 7 de octubre de 2023, la muerte de decenas a cientos de civiles como 'daño colateral' en ataques contra altos cargos de Hamás.

"Existe la preocupación de que los implicados en esta película difamatoria hayan cometido delitos graves al divulgar información de alto secreto y provocar una brecha de seguridad relacionada con datos de una unidad de inteligencia de extrema sensibilidad", detalla el primer ministro en su solicitud, que adjunta el comunicado.

Netanyahu acusó a los participantes del filme de incurrir, además, en "difamación penal y perjuicio a los intereses diplomáticos" del país.

Según el mensaje publicado por su oficina, el primer ministro dirigió su petición al jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir; al director del Shin Bet (servicio de inteligencia interior), David Zini, y a la Fiscal General del Estado, Gali Baharav-Miara.

'NAZA' toma su nombre del acrónimo utilizado por el servicio de inteligencia de Israel para estimar el número de civiles que podría morir en un ataque, por ejemplo "20 NAZA".

El documental describe la práctica israelí de bombardear viviendas palestinas, con familias enteras dentro, una vez el padre y presunto miliciano de Hamás regresa a dormir a casa.

También el uso de modelos de inteligencia artificial que predicen -según patrones de las llamadas de sus teléfonos y con un 15 % de error- la probabilidad de que un gazatí sea o no un miliciano, creando una lista de posibles objetivos.

Los militares de 'NAZA', con la condición de anonimato por las represalias que podrían sufrir, aseguran asimismo que el Ejército bombardeó zonas bajo órdenes de evacuación de Gaza sabiendo que aún quedaba allí población civil.

El Ejército israelí, por su parte, sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a civiles y obligan a los mandos a adoptar medidas para reducir los daños a la población civil.

También afirma que las decisiones finales sobre los ataques y la evaluación del riesgo de víctimas civiles corresponden a oficiales.

El pasado 2 de octubre, The Guardian defendió la investigación y aseguró haber consultado durante tres años a más de cien fuentes conocedoras de los sistemas militares israelíes empleados en la guerra, incluidos altos mandos implicados en la autorización de ataques.

También afirmó que contrastó los testimonios con documentos clasificados filtrados y mediante la verificación de operaciones concretas.