Mojtaba Jamenei en una imagen de archivo de 2019.

Mojtaba Jamenei en una imagen de archivo de 2019. Hamid Forootan Reuters / WANA

Oriente Próximo

Mojtaba Jamenei se apoya en la línea dura del régimen y reorganiza la cúpula militar de Irán para confrontar con Trump

El líder supremo reafirma a los altos mandos de la Guardia Revolucionaria y confía el Consejo Supremo de Seguridad Nacional a Mohsen Rezaei, reacio a negociar con EEUU.

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Las claves

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Mojtaba Jamenei reorganizó la cúpula militar iraní con seis nuevos nombramientos en puestos clave, reforzando la línea dura en el régimen.

Ahmad Vahidi continuará al frente de la Guardia Revolucionaria y Ali Ozmaei dirigirá la Armada, ambos con experiencia previa tras la muerte de sus predecesores.

Mohsen Rezaei, crítico con Trump y exjefe de la Guardia Revolucionaria, asume la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, órgano clave en la toma de decisiones.

Los nuevos nombramientos buscan preparar a Irán para una posible confrontación prolongada con Estados Unidos e Israel, manteniendo alta la disuasión militar.

Mojtaba Jamenei reorganizó este lunes la cúpula militar de la República Islámica con seis nuevos nombramientos en puestos clave de la estructura del régimen. El líder supremo de Irán movió ficha cinco meses después de tomar el poder y en mitad de las negociaciones con Omán para definir las rutas de transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.

El recién ascendido general de división Ahmad Vahidi seguirá al frente de la Guardia Revolucionaria y Mostafa Izadi será su adjunto, mientras que el almirante Ali Ozmaei dirigirá la Armada de los pasdarán, llamada a mantener el control del corredor marítimo en disputa.

Tanto Vahidi como Ozmaei ya venían desempeñando esas mismas funciones desde la muerte de sus respectivos predecesores, el teniente general Mohammad Pakpour y el contralmirante Alireza Tangsiri, en la ofensiva que Israel y Estados Unidos lanzaron de forma conjunta el pasado 28 de febrero.

Además, el general de división Ali Abdollahi será el nuevo jefe del Estado Mayor del Artesh, las Fuerzas Armadas regulares de Irán, en sustitución del fallecido Abdolrahim Mousavi, y Hossein Taeb, el nuevo comandante de la fuerza paramilitar Basij.

Taeb dirigió en el pasado la rama de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria. "Su regreso sugiere que el nuevo liderazgo considera la vigilancia interna, la movilización social y el control del frente interno como partes integrales del conflicto más amplio con Israel y Estados Unidos", señala el analista Sina Toossi, del Center for International Policy (CIP).

No son los primeros movimientos que Mojtaba emprende en esta misma dirección. El domingo, el hijo del difunto Alí Jamenei colocó a Mohsen Rezaei como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional en sustitución de Mohammad Baqer Zolqadr, quien asumió el cargo tras la muerte del influyente Alí Lariyani en mitad de la guerra.

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional es el órgano que reúne a los principales dirigentes civiles y militares de Irán. Toma las decisiones de forma colectiva y éstas sólo entran en vigor después de que el líder supremo —que tiene capacidad de veto, aunque rara vez hace uso de ella— dé su aprobación.

El secretario del Consejo posee un poder desproporcionado por las características del cargo. Es el encargado de coordinar la agenda, por lo que influye en qué cuestiones llegan a la mesa y cómo se plantean. También dirige la secretaría que prepara los estudios, escenarios y recomendaciones sobre los que votan sus respectivos miembros.

Que Rezaei asuma el cargo es significativo. El excomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, uno de los máximos exponentes del ala dura del régimen, ha manifestado de forma recurrente su desconfianza hacia Donald Trump y considera que el presidente de Estados Unidos "carece de estabilidad" y "no es un hombre de negociación".

En junio, Rezaei pidió "a los amigos" que mostraron su oposición a negociar con Washington el final de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz que tuvieran "paciencia" porque, según su razonamiento, serían "los propios estadounidenses destruirán estas negociaciones e impedirán que concluyan".

Tras la firma del memorando de entendimiento de Islamabad, sin embargo, Rezaei reafirmó el control de Ormuz por parte de Irán y aseguró que el régimen no abandonará esta posición "bajo ninguna circunstancia". "El estrecho de Ormuz está abierto al libre comercio, pero cerrado a la inseguridad y al tránsito militar", sentenció.

"Es evidente que Mojtaba Jamenei está reafirmando su posición", explica en conversación con este periódico el analista Rouzbeh Parsi. "Está empezando a construir su propia arquitectura del Estado iraní en tiempos de guerra", añade Toossi.

Pero caben más interpretaciones. "Los nuevos nombramientos militares y de seguridad en Irán indican que el régimen se está preparando para adoptar un enfoque operativo más confrontacional tanto dentro como fuera del país", señala Kasra Aarabi, director de investigación de la Guardia Revolucionaria en la organización United Against Nuclear Iran (UANI).

"Esto sugiere que Teherán ha calculado que Trump tiene poco interés en entrar en una guerra. Si es así, podría resultar ser un grave error de cálculo", apunta Aarabi, quien vaticina que desde el punto de vista estratégico, cabe esperar "continuidad más que cambios" en el ecosistema del régimen.

Toossi coincide con esta lectura. "Esto parece un esfuerzo por institucionalizar las lecciones de la guerra y preparar a Irán para una confrontación prolongada, en lugar de abandonar una situación de guerra", subraya.

No en vano, el propio Mojtaba Jamenei pidió este mismo lunes a Vahidi que mantuviera una "disuasión máxima" y desarrollara el nivel de preparación del cuerpo para llevar a cabo "poderosas operaciones ofensivas contra el enemigo".

El líder supremo realizó el anuncio oficial a través de un escueto comunicado emitido en su cuenta oficiosa de la plataforma X justo un día después de mantener el segundo encuentro presencial con el presidente Masud Pezeshkian desde que comenzó la guerra.

Pezeshkian asegura que el líder supremo, que permanece oculto desde su nombramiento en marzo, se encuentra "en perfecto estado de salud" tras resultar herido en el bombardeo que mató a su padre. "Estuvimos con él durante casi siete horas y pudimos hablar de todos los asuntos del país", insistió Pezeshkian. Entre esos asuntos estaba la reorganización de la cúpula.