El secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, durante la reunión de este martes en Luxemburgo
España, Italia y Polonia tardan tres días en protestar contra el recorte del presupuesto de la UE: "Socava a la Unión"
La lentitud de reflejos de los 'amigos de la cohesión' contrasta con la rapidez de los 'frugales', que exigen un tijeretazo aún mayor.
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Mientras Alemania y los frugales salieron en tromba a reclamar más recortes apenas minutos después de que la presidencia irlandesa publicara el pasado sábado su último borrador del presupuesto plurianual de la UE para 2028-2034, los 'amigos de la cohesión', liderados por España, Italia y Polonia, han tardado tres días en pactar una respuesta común.
El contraste también se aprecia en el rango político de los firmantes: mientras el comunicado alemán del sábado lleva la firma del propio canciller Friedrich Merz, la respuesta de los 'amigos de la cohesión' se ha quedado en una declaración suscrita por secretarios de Estado para la UE e impulsada por España.
En el contenido sí que no hay ninguna sorpresa. Mientras que Berlín y los frugales tacharon de insuficiente el tijeretazo de 141.000 millones ejecutado por la presidencia irlandesa (que equivale a una rebaja del 8% sobre la propuesta original de la Comisión de Ursula von der Leyen), España, Italia y Polonia "lamentan" este recorte.
"Los participantes subrayaron que estas reducciones corren el riesgo de socavar la capacidad de la Unión para cumplir sus prioridades y preservar su credibilidad", señala el comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores español en nombre de los 'amigos de la cohesión' tras una reunión celebrada el lunes por la noche en Luxemburgo.
Además de España, Italia y Polonia, forman parte de este grupo Portugal, Bulgaria, Croacia, Estonia, Hungría, Lituania, Eslovenia, Chipre, República Checa, Grecia, Letonia, Malta y Eslovaquia. Francia participó en el encuentro como observadora.
La protesta con efecto retardado vuelve a dejar en evidencia el desequilibrio entre ambos bloques. Desde que Von der Leyen presentó su propuesta de presupuesto hace ahora un año, Alemania y los frugales marcan el paso de la negociación con sus exigencias de nuevos recortes, mientras los 'amigos de la cohesión' reaccionan tarde y con mucha más cautela.
La misma dinámica se repite ahora en la recta final de las negociaciones, debilitando la capacidad de presión de los países que se oponen a la tijera.
En la reunión del Consejo de Asuntos Generales celebrada este martes en Luxemburgo, el secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, ha dicho que el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene su petición de que el presupuesto de la UE se eleve hasta el 2% del PIB comunitario, frente al 1,02% que contempla el borrador irlandés.
"Creemos que esos recortes propuestos no son ni deseables ni aceptables para afrontar el nivel de ambición que Europa necesita (...) España defiende que hay que ir más lejos", asegura Sampedro.
El ministro de Exteriores de Países Bajos, Tom Berendsen, y la ministra de Asuntos Europeos de Suecia, Jessica Rosencrantz, durante la reunión de los frugales este martes en Luxemburgo
"Ningún otro país está defendiendo con más fuerza los intereses de nuestros agricultores, los intereses de nuestros pescadores, los intereses de nuestras regiones, los intereses de la cohesión y también la apuesta por la modernización de la transición digital, verde y social a la que debe enfrentarse la Unión Europea", ha señalado el secretario de la UE.
Al mismo tiempo, Alemania y los frugales -Países Bajos, Austria, Suecia, Finlandia y Dinamarca- han celebrado su propia reunión para coordinar su ofensiva contra el presupuesto.
La ministra sueca de Asuntos Europeos, Jessica Rosencrantz, ha tachado la propuesta de Dublín de "irrazonable" y "absolutamente inasumible". "Lo que tenemos ahora sobre la mesa es una lista mágica de deseos. La presidencia irlandesa no ha recortado lo suficiente y, además, ha concentrado los tijeretazos en ámbitos como la competitividad y la seguridad, que se suponía que debían formar parte de la modernización del presupuesto", ha criticado.
"Ahora mismo estamos muy lejos de una zona de aterrizaje o de un acuerdo sobre esta propuesta. Tenemos que tomarnos en serio la necesidad de reducir el volumen (del presupuesto de la UE)", ha insistido Rosencrantz.
El pulso pasa ahora al máximo nivel político, con la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete que se celebra este jueves y viernes en Bruselas. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, mantiene el objetivo de cerrar un acuerdo -que exige unanimidad- en diciembre. Pero la distancia entre las posiciones de los Estados miembros complica cada vez más ese calendario.