La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen REUTERS/Yves Herman

Europa

El veto de Sánchez a condenar a Marruecos aflora una mayoría de derechas en la UE y rompe la gran coalición de Von der Leyen

La Eurocámara aprueba con los votos del PPE, liberales y las derechas una resolución que califica el asalto de Ceuta como "invasión" y acusa a Sánchez de ignorar "las advertencias"

Más información: El Parlamento Europeo condena el "ataque" y la "invasión" de Ceuta y exige una "investigación independiente"

Estrasburgo
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Las claves
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El Parlamento Europeo aprueba una resolución que responsabiliza al Gobierno de Pedro Sánchez por la crisis migratoria en Ceuta y condena la "invasión" desde Marruecos.

La votación evidencia una ruptura en la gran coalición europea, fraguando una mayoría de derechas inédita en la Eurocámara para censurar tanto a Sánchez como a Marruecos.

El texto exige a Marruecos asumir responsabilidades en la gestión de fronteras y critica la regularización masiva de migrantes promovida por el Gobierno español.

La Eurocámara insta a Sánchez a aplicar urgentemente el Pacto Europeo de Migración y Asilo y a cooperar con la investigación judicial sobre la avalancha migratoria en Ceuta.

La resolución del Parlamento Europeo que responsabiliza al Gobierno de Pedro Sánchez de la crisis de Ceuta, a la que califican de "invasión" sin ambages por parte de Marruecos, va más allá de la derrota para los socialistas españoles. También escenifica una ruptura en la 'gran coalición' de socialdemócratas, liberales y centroderecha que sostiene a Ursula Von der Leyen desde 2024.

En una resolución aprobada por 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, la Eurocámara lanza una advertencia clara a Rabat: "Cuestionar la soberanía española" sobre la ciudad autónoma -como han hecho varios ministros en Rabat en las últimas semanas- es "inaceptable" e "incompatible" con las obligaciones de un país socio de la UE..

La condena, redactada por el Partido Popular Europeo, también apunta a Sánchez por ignorar las "reiteradas advertencias" de las autoridades locales y los servicios de seguridad e inteligencia. El texto sale adelante gracias al apoyo del resto de grupos de derechas de la Eurocámara y la mitad del grupo liberal. En contra votaron los socialistas, los verdes y las izquierdas.

"Aprobamos una Resolución que exige a Sánchez aplicar inmediatamente el Pacto Europeo de Migración y Asilo, garantizar la seguridad y acelerar el retorno de adultos y menores", afirma la eurodiputada popular Dolors Montserrat. "Europa logra en tres días lo que Sánchez no ha hecho en 50: escucha, ayuda y soluciones".

A diferencia de lo ocurrido tras el anterior ataque migratorio contra Ceuta de 2021, esta vez los grupos políticos que conforman la 'gran coalición' en Estrasburgo han sido incapaces de pactar un texto conjunto. En aquella ocasión, PSOE y PP se pusieron de acuerdo para censurar a Marruecos por utilizar la migración "como medio para ejercer presión política" contra España.

Esta vez, los eurodiputados socialistas se han quedado solos en su rechazo a cualquier tipo de crítica a Rabat. Su proyecto de resolución -que ni siquiera ha llegado a votarse- elogiaba "los mecanismos de cooperación existentes entre España y Marruecos". El resto de grupos políticos -incluidos los verdes y la izquierda radical- han señalado la responsabilidad del vecino del sur.

El apoyo, además, no ha sido homogéneo ni siquiera en el grupo de los socialistas europeos que lidera la española Iratxe García (PSOE). Los diputados daneses Christel Schadelmose y Niels Fugslang se han abstenido, reflejando el enfrentamiento que mantiene su líder, la socialdemócrata Mette Frederiksen, con las políticas migratorias de Sánchez.

La UE pide "responsabilidad" a Marruecos

La Eurocámara denuncia que "Ceuta, con una población residente de aproximadamente 84.500 habitantes, ha sido invadida y ha visto cómo sus instalaciones de acogida, sus servicios sanitarios y sus infraestructuras han quedado al borde del colapso" y exige al Gobierno de Sánchez "que adopte con carácter urgente todas las medidas necesarias para restablecer la normalidad".

La resolución aprobada este jueves "condena, en los términos más enérgicos, los cruces ilegales masivos a Ceuta desde Marruecos, por tierra y por mar, y la instrumentalización de la migración irregular como herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial de un Estado miembro".

También "insta a las autoridades marroquíes a que asuman sus responsabilidades como socio clave de la UE y cumplan sus compromisos relativos a la gestión de fronteras, el retorno y la cooperación en materia de migración".

"Dicha colaboración debe basarse en el respeto incondicional de la integridad territorial de los Estados miembros de la Unión, en tanto que principio fundamental del derecho internacional y condición no negociable; cualquier declaración que ponga en tela de juicio la soberanía española es inaceptable e incompatible con las obligaciones de un país socio".

El gesto más urgente que debe hacer Marruecos es facilitar "el retorno rápido y efectivo de todas aquellas personas que no tienen derecho a permanecer en la Unión, incluidos los menores no acompañados".

En el debate previo celebrado el pasado martes en Estrasburgo, el comisario de Interior, el austriaco Magnus Brunner, también reclamó a Sánchez una "solución urgente" para repatriar a Marruecos los migrantes que todavía están en Ceuta. Por su parte, la presidenta Ursula von der Leyen ha anunciado una nueva ley de emergencia para facilitar devoluciones en casos de ataque migratorio.

El Parlamento Europeo reclama además al Gobierno de Sánchez que "coopere plenamente" y "apoye" la investigación judicial iniciada por la Audiencia Nacional para determinar la avalancha migratoria "podría constituir un grave atentado contra la integridad territorial de España".

Coincidencias en la derecha

No obstante, el Parlamento Europeo ha rechazado varias enmiendas propuestas por el grupo Patriotas por Europa (al que está inscrito Vox) que reclamaban paralizar de inmediato las ayudas europeas a Rabat y suspender el Acuerdo de Asociación que tiene con la UE hasta que se resuelva la crisis.

El segundo grupo de extrema derecha, los Conservadores y Reformistas Europeos, liderado por Giorgia Meloni y más alineado con el PPE, pedía a Rabat "que cumpla plenamente sus obligaciones internacionales y coopere de forma plena y transparente con las autoridades españolas y de la UE competentes".

Finalmente, Europa de las Naciones Soberanas -la familia política liderada por Alternativa para Alemania- expresaba su "grave preocupación por las pruebas relativas a la implicación de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes" y "rechaza las elogiosas y prematuras declaraciones de la Comisión sobre Marruecos".

En cualquier caso, el PPE ha tenido el control sobre la dureza del mensaje que Estrasburgo ha enviado finalmente a Rabat. Ejerciendo de fulcro entre las 'tres ultraderechas' enemistadas con Von der Leyen y la parte de los liberales que ha optado por apoyarles, los populares han dibujado una mayoría de derechas inédita hasta la fecha.

Reproche a la regularización masiva

La resolución de la Eurocámara incluye además una reprobación explícita de la regularización masiva impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, en línea con la carta crítica que firmaron el 1 de agosto 22 jefes de Estado y de Gobierno: todos salvo los de Francia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal.

El Parlamento Europeo "expresa su profunda preocupación por la política de regularización a gran escala aplicada por el Gobierno del presidente Pedro Sánchez, que genera un efecto llamada y transmite el mensaje equivocado a los posibles migrantes y a las redes delictivas de tráfico ilícito de migrantes".

La regularización genera "la percepción de que la entrada ilegal en la Unión Europea puede convertirse en una estancia legal", lo que "fomenta nuevos intentos y socava la confianza en la política migratoria común de la UE".

"Las políticas nacionales, como las regularizaciones masivas, no pueden adoptarse sin tener en cuenta su impacto en los demás Estados miembros, en el espacio Schengen y en la UE en su conjunto", concluye el texto.