Migrantes en Ceuta.

Migrantes en Ceuta. Reuters

Europa

La UE desmiente a Sánchez: no hay "evidencias" de que Rusia, Israel u otro "Estado extranjero" provocaran la crisis de Ceuta

El Servicio de Acción Exterior detectó una campaña de injerencia rusa posterior a la invasión, pero no una intervención similar de Israel más allá de cuentas puntuales.

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La Unión Europea desmiente la versión de Pedro Sánchez y afirma que no hay pruebas de injerencia extranjera que provocara la crisis migratoria en Ceuta.

El SEAE detectó campañas de desinformación rusas tras la crisis, pero descarta que fueran el detonante de la avalancha migratoria; la actividad israelí se limita a cuentas no vinculadas al gobierno.

Bruselas destaca la manipulación en redes sociales tras la crisis, pero no encontró evidencias de operaciones extranjeras antes del salto masivo.

En Ceuta, la situación ha generado tensiones sociales y un aumento de la polarización, con posturas enfrentadas respecto al conflicto palestino-israelí y la inmigración.

La Unión Europea desmiente la versión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el origen del ataque migratorio contra Ceuta, que exculpa a Marruecos y atribuye la avalancha a los bulos difundidos por Rusia, Israel y la "internacional ultraderechista".

En su informe sobre Ceuta, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) detectó efectivamente una campaña de desinformación patrocinada por Rusia, aunque no una operación similar de Israel más allá de la actividad de cuentas puntuales.

Sin embargo, descarta que esta injerencia de Moscú fuera el detonante de la avalancha migratoria que llevó hasta 8.000 personas a entrar en la ciudad autónoma los días 30 y 31 de julio y precisa que las campañas de manipulación comenzaron en los días posteriores.

"La migración es una cuestión sensible en toda Europa y hemos observado una importante actividad de desinformación en las redes sociales que trata de aprovecharla para alimentar las divisiones y aumentar la polarización", ha explicado este martes el portavoz de Asuntos Exteriores de la UE.

"En el caso de Ceuta, vimos intentos de Rusia de explotar la crisis en internet. Sin embargo, no tenemos pruebas concluyentes que sugieran que la crisis en sí fuera desencadenada por desinformación procedente de actores estatales extranjeros", ha agregado, sin mencionar en ningún momento a Israel.

El presidente del Gobierno exoneró a Marruecos el pasado lunes de causar la avalancha de migrantes. En su lugar, habló tanto de cuentas "asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración, no solamente para atacar a España sino también a Europa".

"El Servicio de Acción Exterior de la Comisión ha dicho que efectivamente hubo redes rusas e israelíes que propagaron estos bulos y atacaron al Gobierno de España y a los Gobiernos Europeos en un tema muy corrosivo como es la lucha contra la inmigración irregular, que divide, fractura y polariza a muchas sociedades europeas. No lo estoy diciendo yo, lo está diciendo el SEAE", dijo Sánchez en su entrevista en la Cadena Ser.

Aunque el informe del SEAE sobre la crisis de Ceuta no es público, el Ejecutivo comunitario ya confirmó a principios de agosto que había detectado "la presencia de información y canales de manipulación, rusos en particular, que han estado instando a la reacción en varias plataformas online desde el 30 de julio".

Bruselas, sin embargo, dejó claro que no había observado este tipo de actividad, patrocinada por la red de medios controlada por el Kremlin, en los días previos a la crisis.

La bandera palestina en el pantalón de un menor migrante en Ceuta.

La bandera palestina en el pantalón de un menor migrante en Ceuta. María Inmaculada Balbás.

En cuanto a Israel, el Ejecutivo comunitario también detectó cuentas que difundieron desinformación sobre Ceuta en los días posteriores a la entrada masiva de migrantes. Sin embargo, estas cuentas no están vinculadas directamente al Gobierno o al Estado israelí y su número es muy inferior al registrado en el caso de Rusia.

Tanto Israel como Rusia desmintieron este lunes haber participado en ninguna campaña de difusión de bulos relacionados con Ceuta. El Gobierno de Benjamin Netanyahu atribuyó las palabras de Sánchez a una maniobra de distracción, mientras que Moscú le ha pedido que presente pruebas.

Como servicio a los Estados miembros, el SEAE realiza evaluaciones periódicas del entorno informativo en torno a determinadas crisis o acontecimientos políticos relevantes para los intereses colectivos y los objetivos políticos de la UE. Asimismo, como práctica habitual, Bruselas comparte información con los Estados miembros cuando sus intereses se ven afectados.

En las últimas semanas, la Comisión ha activado además, al amparo de la Ley de Servicios Digitales, un mecanismo de cooperación voluntaria para combatir las campañas de desinformación sobre Ceuta, en el que participa España y al que se ha invitado a las principales plataformas.

Por ahora, Meta y TikTok se han sumado al mecanismo y su participación está siendo "proactiva y positiva". En contraste, X, cuyo propietario, Elon Musk, fue uno de los primeros en instrumentalizar la avalancha migratoria en la ciudad autónoma, ha rechazado participar.

Redes rusas frente a posts israelíes

El SEAE monitoriza las redes de desinformación patrocinadas por el Kremlin que tratan de desestabilizar Europa con campañas híbridas. Estas cuentas con medios afines, sancionados por la Unión Europea, que difunden narrativas destinadas a inducir la idea de la crisis del modelo europeo.

En las primeras horas del salto, redes de Telegram y canales como Russia Today o Sputnik se dedicaron a amplificar bulos como el de un migrante nadando rumbo a Ceuta mientras se grababa con un 'palo selfie', que Maldita identificó como grabado en otro lugar.

También fueron de los primeros en recoger y dar eco a las reacciones de Elon Musk, dueño de Space X y Tesla, criticando al Gobierno de España y comparando la invasión con la película de zombies Guerra Mundial Z.

En paralelo, la actividad de cuentas israelíes se concentra en algunas figuras. La principal, la de Danny Danon, embajador de Israel ante la ONU, ironizando sobre la tendencia de España a "aleccionar" a su país y calificando a las ciudades autónomas de "enclaves coloniales".

También el polémico ministro de Seguridad de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, hizo escarnio de la situación invitando a Pedro Sánchez a acoger a refugiados de Gaza también.

Aunque estos mensajes encontraron réplica en otras cuentas simpatizantes, el gobierno israelí, a través encargada de negocios israelí Dana Erlich, se distanció calificándolos de opiniones personales.

Otra de las cuentas vinculadas a Israel activa en esos días era la del analista Michael Rubin, que abogaba en el think thank 'American Enterprise Institute' por una nueva Marcha Verde de Marruecos sobre Ceuta y Melilla. "Si España devolviera las ocupadas Ceuta y Melilla a su debida soberanía marroquí , Madrid no se habría metido en este lío", escribía el día 30.

Otros artículos que circularon esos días, pero que se publicaron meses antes de la crisis, apuntaban a que tanto EEUU como Israel no se opondrían a la reivindicación, e incluso la apoyarían. Sin embargo, estas publicaciones no se equiparan a las redes de desinformación rusa en naturaleza y objetivos según el análisis europeo.

Ceuta, Israel y Palestina

La ciudad autónoma es hogar de una importante comunidad hebrea y, al mismo tiempo, ostenta uno de los mayores apoyos en España a la causa palestina. Esto ha llevado a cultivar una enorme sensibilidad hacia el conflicto entre Israel y los territorios palestinos que siempre se ha articulado mediante la convivencia.

Mousa (pseudónimo con el que ha pedido ser identificado), simpatizante del partido Ceuta Ya!, contaba a EL ESPAÑOL que este partido, desde su fundación en 2021, ha sido el organizador de las diferentes marchas en contra de la ofensiva en Gaza junto con RESCOP (Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina), que promueve el boicot y la desinversión en productos israelíes.

Un tunecino con una bandera de Palestina en Ceuta.

Un tunecino con una bandera de Palestina en Ceuta. María Inmaculada Balbás.

El activista afirmaba que el apoyo a a la causa Palestina tiene un gran componente ideológico. "Está claro que somos los de izquierdas los que apoyamos a Palestina y los de derechas, como el PP y VOX, quienes apoyan a Israel". Opina que es ahora "cuando la derecha está haciendo su agosto, con toda esta situación que va para rato".

Mousa consideraba que la situación en Ceuta sí que está haciendo que crezca la islamofobia y el racismo. "Esto es un antes y un después. Han comenzado a producirse peleas entre personas que se habían llevado siempre estupendamente y que se han criado juntas. Es una pena", cuenta con resignación.

Ramesh Chandiramani, presidente de la comunidad hindú en Ceuta, afirmaba que el conflicto palestino-israelí es una cuestión muy compleja y "una desgracia para la humanidad" además de ser "una lástima" que en "tantas generaciones dos pueblos no se hayan puesto de acuerdo" dado que "en ambos bandos hay buenas personas".

Abogaba por la solución de los dos estados afirmando que ese conflicto, enquistado en la región, responde principalmente a motivos económicos. "Estoy seguro de que poco tiene que ver con a quién reza cada uno", decía, y calificaba a las guerras de "un gran negocio".

La opinión de la comunidad hebrea era diferente. "La causa palestina goza de una popularidad y un apoyo inexplicable no sólo en nuestro país, sino también a nivel mundial", contaba Jacob Hachuel, enfermero jubilado.

José Bentolila, presidente de la comunidad israelita en Ceuta, afirmaba que la comunidad judía de la ciudad apoya la existencia del Estado de Israel como nación para los judíos. No creía que fuera a producirse un aumento de la xenofobia, aunque emplazaba ver "cómo se desarrolla la enorme crisis que estamos viviendo".