La capital de Gorenlandia, Nuuk. Imagen de archivo.

La capital de Gorenlandia, Nuuk. Imagen de archivo. Mads Claus Rasmussen. Reuters.

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Groenlandia mueve ficha contra Trump y paraliza el plan de EEUU para extraer su petróleo para paliar la crisis de Ormuz

Se aplaza la actividad de perforación en el Ártico a pesar de las declaraciones del enviado del presidente sobre sacar petróleo el año que viene.

Más información: Groenlandia, paraíso de las tierras raras y puerta de acceso para el control del Ártico: por qué Trump desea conquistarla.

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Las claves

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Groenlandia ha paralizado el proyecto de extracción petrolífera de la empresa estadounidense Greenland Energy, ligada a Donald Trump, por falta de autorización oficial.

El ministro groenlandés advirtió de sanciones severas y posible retirada de licencias si la empresa continúa con actividades no aprobadas en Jameson Land.

La moratoria de explotación petrolífera vigente en Groenlandia desde 2021 impide nuevas licencias, aunque no revoca las existentes, complicando los planes de las empresas interesadas.

El interés de Trump por Groenlandia es tanto estratégico como económico, pero la población local y estadounidense rechaza mayoritariamente la anexión de la isla a EEUU.

El ministro groenlandés de Asuntos Exteriores y Recursos Naturales, Múte B. Egede, anunció este miércoles que el proyecto de la empresa estadounidense Greenland Energy "está lejos" de recibir la autorización de su Gobierno. La petrolera tiene conexiones financieras, personales y políticas con el presidente Donald Trump.

"No es realista que la empresa realice trabajos de perforación este otoño", comentó Egede a la cadena local KNR. Estas declaraciones contradicen al gobernador de Luisiana, Jeff Landry, enviado especial de Trump a Groenlandia, quien aseguró que el petróleo podría empezar a extraerse en menos de un año para aliviar la crisis provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Con esta decisión, la Administración autónoma de la isla mueve ficha en la crisis desatada en las últimas semanas al conocerse que la empresa trasladó material a la isla para iniciar los sondeos. Greenland Energy recibió una "advertencia severa" de las autoridades. El ministro señaló que cualquier movimiento logístico "debía ser aprobado antes de su ejecución".

Amenazó con sanciones severas si se producían nuevas infracciones. Además de multas o restricciones, Greenland Energy podría perder las licencias de extracción.

La crisis saltó a los medios cuando el portal independiente de investigación danés Danwatch reveló a finales de julio que la petrolera ya preparaba las prospecciones en la región. A finales de mayo, Greenland Energy publicó en X que "el baile logístico había empezado", mostrando las imágenes de un remolcador que se dirigía hacia Nuuk, la capital de la isla.

Pocos días después, mostraba fotos de los contenedores cargados de material esperando a ser trasladados en una barcaza arrastrada por el remolcador. Su destino era la región de Jameson Land, en la costa oriental, donde tendrían lugar las primeras exploraciones.

En junio, un representante de Greenland Energy afirmó erróneamente que la empresa ya contaba con la autorización necesaria. Un malentendido que el presidente del grupo atribuyó a un "exceso de entusiasmo".

Landry, el gobernador ultraderechista de Luisiana y enviado especial de Trump a Groenlandia, afirmó que las primeras perforaciones podrían estar a pleno rendimiento dentro de 10 meses. Cuando aceptó su mandato como representante de la Casa Blanca para la región, declaró que su objetivo era "hacer que Groenlandia fuera parte de EEUU".

Las autoridades groenlandesas señalaron que no habían autorizado todavía las operaciones. Lejos de detenerse, la empresa aceleró el calendario: un barco con 300 contenedores de material destinado a explorar el yacimiento tenía previsto zarpar de Canadá el 12 de septiembre.

Tras conocer las declaraciones del ministro, Robert Price, director ejecutivo de Greenland Energy manifestó que su empresa "sigue comprometida con avanzar en el proyecto de exploración, de acuerdo con los procesos regulatorios de Groenlandia". Price considera que el yacimiento de Jameson Land contiene petróleo por valor de más de 1 billón de dólares.

"Trabajaremos siguiendo las directrices de las autoridades", aseguró. "Vamos a emplear este tiempo en refinar nuestros planes y en profundizar nuestras relaciones con las comunidades locales, los socios estratégicos y las autoridades relevantes”, añadió.

Moratoria para perforar

Groenlandia decretó una moratoria de explotación petrolífera en 2021. Desde entonces, no ha vuelto a conceder licencias para extraer petróleo o gas, pero no ha revocado las que ya se habían otorgado con anterioridad.

La empresa británica 80 Miles contaba con tres licencias que todavía están vigentes, pero requieren de la autorización del Gobierno groenlandés para poder iniciar los trabajos. Greenland Energy, creó una joint venture con 80 Miles.

En virtud de los acuerdos alcanzados, la empresa estadounidense correrá con los gastos de exploración de dos pozos, unos 60 millones de dólares (52 millones de euros). Una vez se encuentren a pleno rendimiento, el 70 % de los ingresos resultantes serán para Greenland Energies y el 30 % para 80 Miles.

Las conexiones entre esta empresa y Trump son múltiples: Larry Sweets, Jr., presidente del consejo de administración y uno de sus principales accionistas, mantiene una estrecha relación con el mandatario. Además, Kenneth Griffin, dueño del 9,3 % de la compañía, donó un millón de dólares a la campaña de investidura del presidente en 2025.

Preparativos para el transporte de material hacia Jameson Land.

Preparativos para el transporte de material hacia Jameson Land. Greenland Energy Company. Greenland Energy Company en redes sociales.

Carol Craig pertenece al consejo. Fundó Sidus Space, la firma de defensa vinculada al sistema antimisiles 'Cúpula Dorada' de Trump. Por último, Phil McGraw, contratado para crear un documental sobre las labores en Jameson Land, fue miembro de la Comisión de Libertad Religiosa de Trump y se lo puede ver con frecuencia en sus actos.

No obstante, la empresa niega cualquier vinculación directa con el presidente. También rechaza que su proyecto esté relacionado con "la anexión de Groenlandia por EEUU".

La noticia del aplazamiento ha caído como una bomba en Wall Street. Los accionistas confiaban en que la relación con el presidente serviría de estimulante en la bolsa, pero las últimas noticias han provocado caídas estrepitosas del precio de la acción.

En menos de una semana, la empresa ha perdido prácticamente la mitad de su valor, acercándose a su mínimo histórico de las últimas 52 semanas.

En una conferencia con inversores este miércoles, directivos de la compañía quisieron calmar los ánimos. Achacaron los retrasos a la burocracia necesaria para "completar el proceso de autorización y cumplir con la regulación vigente".

La remota región de Jameson Land forma parte de la tundra. Cuenta con apenas 300 habitantes, la mayoría pertenece al pueblo indígena de raza inuit que viven de la caza y la pesca.

Es el hábitat de diferentes especies de aves y del buey almizclero, el umingmak de los locales. Los ecologistas europeos se apresuraron a condenar el intento de explotación petrolera de la región.

Con esta imagen el presidente Donald Trump advierte a Groenlandia en su red Truth Social de que está al acecho.

Con esta imagen el presidente Donald Trump advierte a Groenlandia en su red Truth Social de que está al acecho. Truth Social. Truth Social.

Trump, obsesionado con Groenlandia

La obsesión del presidente Trump por esa región ártica se remonta al principio de su primer mandato. Una investigación de The New York Times identifica a Ronald Lauder, empresario multimillonario heredero del imperio de cosméticos Estée Lauder, como el promotor de la idea de comprar la isla al Gobierno de Dinamarca.

Lauder convenció al presidente del incalculable valor de las reservas naturales de Groenlandia. Sobre todo, sus yacimientos de tierras raras. Trump pidió a sus asesores que le documentaran la operación.

En agosto de 2019, el mandatario manifestó públicamente su interés por comprar la isla. El Gobierno de Dinamarca y las autoridades locales de la región autónoma rechazaron tajantemente la idea y la calificaron de "absurda". Aquella respuesta provocó la cancelación inmediata de un viaje de Estado del presidente a Copenhague.

En cuanto ocupó la Casa Blanca por segunda vez, el mandatario manifestó repetidas veces que "Groenlandia debe ser nuestra". En esta ocasión, Trump invoca razones estratégicas, no económicas: el Ártico se está convirtiendo en una ruta habitual para buques chinos y rusos y EEUU debe controlarla.

El mandatario ha declarado en numerosas ocasiones que la isla debe estar bajo control estadounidense de una manera u otra. No lo ha manifestado expresamente, pero ha dejado claro que la conseguirá por las buenas o por las malas.

Una encuesta realizada por Verian en 2025 sobre la población groenlandesa muestra que el 85 % rechaza formar parte de EEUU. No hay resultados más recientes, pero CNN realizó una consulta a ciudadanos estadounidenses en enero de 2026 y un 75 % se opone a que su país tome Groenlandia.

En la cuestión de las perforaciones en Jameson Land, Nuuk se enfrenta a un dilema: conceder la autorización y renunciar a la moratoria ecológica de 2021 o rechazarla y darle a Trump un pretexto para aumentar la presión sobre el Gobierno danés.