Miles de ucranianos piden en Kiev que Zelenski reponga al ministro de Defensa Fedorov desafiando a las bombas rusas
Miles de kievitas se citan para exigir a su presidente que vuelva a poner a Fédorov al frente del Ministerio de Defensa.
Más información: Un nuevo ataque masivo ruso con drones y misiles contra toda Ucrania mata a al menos 8 personas en varias ciudades.
Antes de que caiga el sol comienzan a recorren las calles que conducen hasta la plaza Ivan Franko, en el centro de Kiev.
Las ventanas de la oficina de Zelenski asoman justo a esa plaza, y cada tarde desde hace dos semanas, miles de kievitas se citan ahí para exigir a su presidente que vuelva a poner a Fédorov al frente del Ministerio de Defensa.
Podrían parecer unas protestas normales, como las de cualquier otra ciudad europea, si no fuera porque discurren en medio de una guerra que no da tregua.
Así que cuando la manifestación se diluye, muchos de los asistentes se van directamente a dormir a un sótano o a una de las estaciones de metro de la ciudad, para esquivar los misiles de Putin. Y de este modo transcurre la vida de los residentes de Kiev desde el pasado 16 de julio.
“Queremos recordar a Zelenski que el Estado es el pueblo, y que el pueblo tiene derecho a decidir quién ocupa las instituciones en Ucrania”, afirma Anna, que se ha sumado a las manifestaciones con una pancarta que dice "el pueblo no es tonto".
Ella tiene 43 años, y su marido está en el frente de combate. Sabe de primera mano que durante los seis meses que Mijailo Fédorov estuvo en el cargo de ministro de Defensa la situación mejoró de manera tangible en las trincheras.
Miles de ciudadanos acudieron a la marcha convocada para pedir la restitución del ex ministro de Defensa Fédorov, que recorrió el centro de Kiev este viernes
Anna se emociona por momentos. Escuchar cantar el himno de Ucrania, al unísono, a los miles de personas que se reúnen cada tarde en el centro de Kiev es realmente emocionante. Y después de guardar un minuto de silencio por los caídos, comienzan a entonar consignas a favor de Fédorov. Un día tras otro.
La destitución de Mijailo Fédorov se ha convertido en la decisión política que más polémica ha levantado en Ucrania desde que comenzó la invasión rusa a gran escala.
Con su destitución, Zelenski ha encumbrado al ex ministro de defensa a la categoría de héroe. Y la ciudadanía ucraniana ha depositado en él todas sus esperanzas: desde el sueño de un campo de batalla donde mueran los drones en lugar de los soldados, y la esperanza de unas instituciones sin la lacra de la corrupción.
Jóvenes desencantados
"He venido aquí para expresar mi opinión, es una manera de decir lo que pienso sobre lo que está pasando en nuestro país; un país en que cambian a los ministros uno tras otro, y nombran a quienes quieren ellos y no a quienes quiere el pueblo", dice Ilya. Él es ingeniero informático y tiene 25 años. La edad en la que ya puede ser reclutado.
"La destitución de Fédorov no va a influir en los jóvenes que no querían ir a la guerra. Pero aquellos jóvenes que dudaban entre alistarse o no, y aquellos que están motivados, que son ambiciosos y tienen fuego en los ojos, que quieren defender a su país y su fe...Creo que con esta destitución han minado las intenciones de muchos que querían unirse a la estructura de las Fuerzas Armadas de Ucrania", asegura.
Junto a Ilya, y un sin fin de jóvenes, también marchan pensionistas y familias con niños. Uno de ellos –aferrado a la mano de su madre– sostiene una pancarta de cartón que reza "No hay futuro para los niños bajo los misiles".
Miles de ciudadanos acudieron a la marcha convocada para pedir la restitución del ex ministro de Defensa Fédorov, que recorrió el centro de Kiev este viernes
Tampoco habrá un buen porvenir para ellos si la sombra de la corrupción sigue envolviendo las decisiones políticas.
Una cuestión de dinero
"Está claro que donde hay más gasto, hay más corrupción, porque hay más dinero para robar; y cuando el gasto se reduce, algunos pierden el dinero que se escapa a la corrupción", prosigue Ilya. Hace alusión al sistema de adquisiciones directas que implantó Fédorov para comprar drones y armamentos. Eliminó a los intermediarios, y la posibilidad de que enormes cantidades de dinero se fueran en mordidas.
"Como ministro de Transformación Digital también ha hecho un buen trabajo: ha puesto en marcha casi todos los servicios en línea, de modo que se puede tramitar cualquier documento.
Tiene este enfoque moderno, y ha intentado reducir la corrupción. Pero ya veremos qué pasa, si reincorporan a Fedorov o no", reflexiona Ilya.
En la misma línea de opinión, Tatiana se pregunta en voz alta: ¿Por qué vengo? Porque creo que nuestro país necesita cambios, estos cambios son absolutamente necesarios, vitales para nuestro país.
Necesitamos reformas, en lugar de sobornos y de las tramas que lamentablemente nos ocurren", dice sin rodeos. Ella ya está jubilada, pero antes ejercía como ingeniera.
Una manifestante sostiene una pancarta hecha con un dron durante la manifestación para pedir la restitución del ex ministro de Defensa Fédorov, este viernes, en Kiev.
El abrazo intergeneracional que han propiciado estas protestas ha dejado claro que –incluso bajo los bombardeos– hay cuestiones transversales que la sociedad civil no está dispuesta a ignorar ni siquiera por el hecho de estar sometido a la Ley Marcial.
"Yo me llamo Rita y básicamente estoy aquí porque me importa. Quiero que el gobierno escuche al pueblo ucraniano y devuelva a Fédorov al cargo de Ministro de Defensa porque es eficaz. Él puede regresar e implementar todos los cambios reales que necesitamos... En realidad todas estas personas estamos aquí por lo mismo", explica otra manifestante. "De verdad tengo la esperanza de que Fédorov vuelva".
Bajo las bombas
En Ucrania la policía no contabiliza el número de personas que acuden a las manifestaciones, pero las imágenes a vista de pájaro que se publicaron después de la que tuvo lugar este viernes mostraban una marea humana a su paso por Maidan que recordada a 2014. Y aunque en esta ocasión no se ha registrado ningún disturbio, el riesgo de un ataque aéreo era muy real.
“¿No tienes miedo de que se produzca un bombardeo con drones o misiles en medio de la manifestación?”, le pregunto a Rita. “Claro que tenemos miedo, las alarmas dan miedo, pero cuando se trata de una causa importante debemos superarlo”, responde la joven.
Lamentablemente, unas pocas horas después de que terminara la manifestación las alarmas empezaron a bramar, y dos enormes sacudidas hicieron temblar el suelo en el centro de Kiev. Luego se escucharon cuatro explosiones más. Eran misiles rusos atacando la capital de Ucrania por segunda vez en menos de una semana.
Manifestantes piden la vuelta de Fédorov frente a la oficina del Presidente, este viernes, en Kiev
Rusia bombardeó varios edificios de viviendas, que colapsaron. Hubo 9 muertos, una treintena heridos, incendios descontrolados. La ciudad ardía mientras los servicios de rescate buscaban cuerpos entre los escombros, pero pese a todo, la protesta que estaba convocada para el día siguiente no se canceló.
Parece impensable que después de un bombardeo masivo la población de una ciudad sea capaz de recomponerse, y salir a la calle en una marcha pacífica para que se escuche su voz. Pero después de 1.618 días de guerra, los ucranianos han aprendido que su futuro depende de ellos mismos.
La presión que la ciudadanía está ejerciendo sobre el presidente Zelenski es algo inusitado. Pero si finalmente rectifica, y decide restituir a su ex ministro de Defensa, será Fédorov quien va a cargar sobre sus hombros con el peso de una nación entera que ha gritado su nombre de manera incansable con la esperanza de limpie las instituciones, señale el camino a seguir para ganar la guerra y de a Ucrania una oportunidad de futuro.