El jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, saluda al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, durante la ceremonia de firma este martes en Bruselas

El jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, saluda al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, durante la ceremonia de firma este martes en Bruselas Comisión Europea

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La UE y Reino Unido firman el Tratado sobre Gibraltar que permitirá derribar la Verja desde este miércoles

Albares asegura que el acuerdo "no cambia ni un ápice" la reclamación de soberanía de España sobre el Peñón.

Más información: Las 'cláusulas secretas' del acuerdo sobre Gibraltar: subida del IVA al 15%, regla de los 90 días y veto de la policía española

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La UE y Reino Unido han firmado un Tratado sobre Gibraltar que permitirá el desmantelamiento definitivo de la Verja a partir de este miércoles.

El acuerdo busca facilitar el tránsito de más de 15.000 trabajadores diarios, crear un área de prosperidad compartida y promover la cooperación entre Gibraltar y España.

El Tratado establece la subida del impuesto sobre las ventas en Gibraltar al 15%, la unión aduanera con la UE y traslada los controles fronterizos al puerto y aeropuerto del Peñón, gestionados por España.

El acuerdo no afecta a la reclamación de soberanía de España ni a la de Reino Unido sobre Gibraltar, manteniendo intactas las posturas jurídicas de ambas partes.

La Unión Europea y Reino Unido han firmado hoy el Tratado sobre el estatus de Gibraltar tras el Brexit, que entrará en aplicación provisional este miércoles con el desmantelamiento definitivo de la Verja, la frontera física entre la colonia británica y España, en un acto al que está previsto que asista el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La ceremonia de rúbrica, que apenas ha durado un par de minutos, ha estado protagonizada por el comisario europeo para las relaciones con Reino Unido, Maros Sefcovic, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y por el secretario de Estado británico para Europa, Stephen Doughty, junto al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo.

El Tratado aún debe ser ratificado por el Parlamento británico y por el Parlamento Europeo, que prevé pronunciarse en diciembre. El Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo mantiene sus reservas sobre el acuerdo y todavía no ha decidido el sentido de su voto en Estrasburgo, una decisión con especial relevancia porque podría condicionar la posición de su familia política europea (PPE).

Con 336 artículos y más de un millar de páginas si se incluyen los anexos, el Tratado sobre Gibraltar es el acuerdo más complejo y el último gran capítulo pendiente del Brexit. Su negociación, marcada por el hermetismo, no quedó cerrada hasta el pasado 12 de diciembre.

"Ha tomado cuatro años de negociación paciente y compleja, pero el resultado habla por sí mismo: prosperidad compartida, cooperación más estrecha y no más barreras para unas 15.000 personas que cruzan entre España y Gibraltar todos los días", ha celebrado el comisario Sefcovic.

"Es una sensación muy especial ver caer una valla. Ahora espero con interés la aplicación satisfactoria de este acuerdo", afirma el responsable europeo de la negociación.

Por su parte, el ministro de Exteriores asegura que todo está ya preparado para el desmantelamiento de la Verja a partir de la medianoche. "Llevamos muchos meses trabajando a ambos lados para que desaparezca por fin el último muro de Europa continental", ha dicho Albares.

"Todos los objetivos de España los hemos cumplido con este acuerdo: hemos garantizado la libertad de movimiento de personas y mercancías; removemos distorsiones del pasado en medio ambiente o fiscalidad; protegemos nuestra reclamación de soberanía y sobre todo damos un salto adelante en convivencia", asegura el jefe de la diplomacia española.

"La reclamación de soberanía de España no cambia ni un ápice", ha insistido.

"Esto no cambia ninguna parte de la realidad de la soberanía de Gibraltar", le ha replicado Fabián Picardo. "Pero en 1018 páginas, el tema de la soberanía es una, hay 1017 páginas que reflejan todo en lo que estamos de acuerdo y todo en lo que vamos a trabajar conjuntamente, para que las vidas de las personas de la zona sean mejores", destaca el ministro principal.

El objetivo último del nuevo Tratado es precisamente facilitar el tránsito de los más de 15.000 trabajadores (de los cuales 10.000 son españoles) que cruzan cada día la frontera y de crear un "área de prosperidad compartida" con el Campo de Gibraltar.

Bruselas sostiene que "promoverá la prosperidad compartida y unas relaciones más estrechas y constructivas entre Gibraltar y las autoridades españolas, salvaguardando al mismo tiempo plenamente Schengen, el mercado único de la UE y su unión aduanera".

A partir de esta medianoche, los controles fronterizos se trasladarán al puerto y al aeropuerto del Peñón y por parte europea los ejercerá España, y no Frontex como quería Londres. Es decir, que la Policía Nacional podría rechazar en última instancia la entrada de ciudadanos británicos a Gibraltar.

Se trata de un sistema similar al que existe hoy en la estación de St. Pancras en Londres, donde hay un control británico y otro Schengen que realiza la policía francesa. "Se trata de una ficción jurídica por la cual la frontera exterior Schengen se sitúa en un lugar que no forma parte propiamente del territorio Schengen", explica un alto funcionario europeo.

El Tratado obliga al Gobierno gibraltareño a subir el impuesto sobre las ventas -equivalente al IVA- del actual 3% a un mínimo del 15% desde el mismo momento de su entrada en vigor. Se trata de evitar la competencia desleal entre productos gibraltareños y europeos, que afecta particularmente a artículos como el tabaco.

El acuerdo crea una unión aduanera entre Gibraltar y la UE, con una fase de transición en la que las autoridades españolas realizarán los procedimientos aduaneros para el Peñón en tres puntos: La Línea, Algeciras y Sagunto.

Por tanto, todas las mercancías llegarán a Gibraltar por carretera desde España, mientras que el puerto y el aeropuerto estarán cerrados al tráfico de mercancías. En la actualidad, el 99% de las mercancías que entran al Peñón ya llegan por vía terrestre.

A partir de la entrada en vigor del Tratado, el aeropuerto de Gibraltar, que ahora recibe vuelos desde Reino Unido, se abrirá también a los vuelos procedentes de España y de la UE. Además, se crea una empresa conjunta en la que estarán presentes las autoridades españolas y las gibraltareñas, que será la que decida sobre la gestión diaria.

El artículo 2 del Tratado dice que este acuerdo debe entenderse "sin perjuicio de las respectivas posiciones jurídicas del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte o del Reino de España en relación con la soberanía y la jurisdicción" y tampoco podrá servir de base "para ninguna afirmación o denegación de la soberanía, ni siquiera en procedimientos judiciales o de otro tipo".