Imagen de archivo de un Policía junto a la puerta de la sala Bataclan días después del ataque terrorista. Efe
Francia aborta un nuevo Bataclan: detenidos dos jóvenes de 16 años que preparaban un inminente atentado yihadista
El presunto cabecilla planeaba robar un arma de fuego y admitió haber adquirido sustancias químicas para realizar pruebas de combustión en su domicilio.
Más información: Detienen en Francia a tres yihadistas que planeaban un atentado suicida como el de la sala Bataclán de París de 2015
Dos jóvenes de 16 años fueron arrestados en el norte de Francia el martes bajo sospecha de preparar un inminente ataque yihadista contra un centro comercial o una sala de conciertos, desveló este viernes la Fiscalía Nacional Antiterrorista.
Uno de los arrestados había comenzado a seguir propaganda yihadista recientemente.
El presunto cabecilla del dúo planeaba robar un arma de fuego y también admitió haber adquirido sustancias químicas para realizar pruebas de combustión en su domicilio.
El otro menor, informado de los planes de su cómplice, es sospechoso de haber contribuido a reforzar sus convicciones radicales violentas.
Las detenciones se produjeron en el marco de una investigación preliminar abierta por la PNAT a principios de febrero de 2026, cuyas investigaciones fueron encomendadas a la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI).
La Fiscalía ha solicitado que ambos sean imputados formalmente por "concierto para delinquir en contra de las personas".
Ha solicitado que uno de ellos, el presunto cabecilla, sea puesto en prisión preventiva y el otro bajo supervisión judicial.
El último ataque a una sala de conciertos fue el de Bataclan en 2015, un ataque que sacudió a la sociedad francesa y al resto del mundo.
El 13 de noviembre de aquel año varios comandos yihadistas vinculados al Estado Islámico atacaron de forma coordinada París, con explosiones cerca del Estadio de Francia, tiroteos en terrazas y una matanza en la sala de conciertos Bataclan durante un concierto de rock.
En este último local, tres terroristas armados con fusiles automáticos y explosivos tomaron rehenes y dispararon durante minutos contra el público, dejando alrededor de 90 muertos en la sala y contribuyendo a un balance total de unos 130 fallecidos y cientos de heridos en toda la ciudad, en el peor atentado en suelo francés en décadas.
Tras Bataclan, Francia reforzó mucho su seguridad pero ha seguido registrando atentados y complots yihadistas, algunos consumados y otros frustrados, incluidos ataques con cuchillo, intentos de atentados con explosivos y proyectos de nuevas acciones masivas que los servicios de inteligencia han desbaratado.
El país vive desde entonces con una alerta antiterrorista prácticamente permanente y cada aniversario de los atentados suele ir acompañado del recuerdo de operaciones recientes contra células o individuos radicalizados, lo que indica que la amenaza no ha desaparecido aunque la capacidad de organización del terrorismo yihadista se ha reducido respecto a 2015.