El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, este miércoles en la Asamblea Nacional francesa.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, este miércoles en la Asamblea Nacional francesa. Sarah Meyssonnier Reuters

Europa

Giro de Lecornu con los presupuestos: renuncia a su debate y negocia aprobarlos por decreto y evitar una moción

El Gobierno tilda a los partidos de Le Pen y Mélenchon de "saboteadores" y les culpa de boicotear las negociaciones. 

Más información: El Parlamento francés aprueba prorrogar los presupuestos ante la incapacidad de acordar unas cuentas públicas para 2026

D. Barreira
Agencias
Publicada

Las claves

El Gobierno de Sébastien Lecornu renuncia a consensuar los presupuestos de 2026 y busca aprobarlos por decreto ante la falta de mayoría parlamentaria.

La ministra de Hacienda, Amélie de Montchalin, acusa a La Francia Insumisa y Agrupación Nacional de sabotear el debate presupuestario con enmiendas deliberadas.

El Ejecutivo negociará con los partidos para evitar una moción de censura tras la aprobación de los presupuestos por decreto.

El Gobierno insiste en que el déficit de 2026 no debe superar el 5% del PIB para cumplir con los compromisos europeos de reducción al 3% en 2029.

El Gobierno del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha renunciado a consensuar los presupuestos de 2026 ante la falta de una mayoría parlamentaria suficiente y va a negociar ahora una fórmula que simplemente evite la caída de su Gobierno con una moción de censura al aprobarlos por decreto.

"Hemos dado todas las oportunidades al debate", pero "llega un momento en que hay que ver la realidad", explicó este viernes la ministra de Hacienda, Amélie de Montchalin, para justificar ese giro del Ejecutivo después de varias semanas en las que sus miembros insistían en que creían que era posible conseguir una mayoría parlamentaria que respaldara los presupuestos que se están debatiendo.

En una entrevista al canal France 2, De Monchalin justificó esta inflexión por la actitud de los que calificó como "saboteadores", refiriéndose a los dos grupos de los dos extremos del arco parlamentario, La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon y la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen.

Para ilustrar esa actitud, afirmó que esos dos partidos han estado votando durante los debates parlamentarios "deliberadamente" enmiendas con el objetivo de que los presupuestos fueran inaplicables.

Lo que va a ocurrir a partir de ahora es que Lecornu y su gabinete van a poner encima de la mesa una propuesta de presupuestos sobre la que van a negociar con los partidos no ya para conseguir que voten a favor, sino simplemente para que cuando se adopten por decreto no voten en favor de la moción de censura que seguirá.

Los presupuestos de 2026 no se pudieron aprobar a finales del pasado año, cuando debería haberse hecho, igualmente por falta de una mayoría suficiente. El Ejecutivo optó a mediados de diciembre por recurrir a una ley especial para que hubiera una especie de prórroga presupuestaria, pero insistiendo en que quería volver a intentar el debate en enero.

Ahora tiene dos opciones técnicamente para adoptar los presupuestos, la primera el artículo 49.3 de la Constitución, que le expone inmediatamente a una moción de censura, y otra mediante decretos, que en cualquier caso también abre las puertas a que los grupos de oposición presenten una moción de censura.

El Gobierno ha subrayado que una de las condiciones imprescindibles para las cuentas públicas este año es que el déficit tiene que ser como máximo del 5% del PIB para poder cumplir el compromiso contraído con sus socios europeos de reducirlo al 3% como máximo en 2029.

En 2025, las primeras anticipaciones apuntan a que el déficit fue del 5,4% del PIB, después de que en 2024 se hubiera disparado hasta el 5,8%.