Una casa destruida en Kiev por un misil ruso lanzado esta madrugada. Reuters
Rusia lanza un misil balístico hipersónico contra Ucrania como represalia por el falso ataque a la residencia de Putin
Es la segunda vez en lo que va de guerra que Moscú utiliza su potente Oreshnik, con capacidad nuclear.
El ataque masivo nocturno mata a cuatro personas en Kiev y daña el edificio de la embajada de Catar.
Más información: Trump se ve obligado a recular ante Ucrania tras el informe de la CIA que descarta un ataque sobre la residencia de Putin
Rusia bombardeó esta noche la ciudad ucraniana de Leópolis con un misil balístico hipersónico Oreshnik en respuesta al supuesto ataque con drones a finales de diciembre contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, que Kiev ha negado de forma tajante, según informó este viernes el Ministerio de Defensa ruso.
El lanzamiento se enmarca en un nuevo bombardeo masivo nocturno con 242 drones y 35 proyectiles balísticos y de crucero más contra la infraestructura energética y las fábricas de aparatos no tripulados de Ucrania. En Kiev, la capital, las explosiones han provocado la muerte de cuatro personas y herido a al menos 24 más, entre ellos médicos y trabajadores del Servicio Estatal de Emergencias, según las autoridades locales.
Pero el misil Oreshnik, con capacidad nuclear, ha impactado en la región de Lviv, que hace frontera con Polonia. El ministro de Exteriores ucraniano ha denunciado que este ataque supone una "grave amenaza" a la seguridad europea.
Another video of the Russian Oreshnik Intermediate-Range Ballistic Missile (IRBM) strike from CCTV cameras in Lviv. pic.twitter.com/4mg999hJOd
— Visegrád 24 (@visegrad24) January 8, 2026
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski ha detallado que uno de los drones utilizados en el ataque ruso ha dañado el edificio de la embajada de Catar en Kiev. También se han visto afectados por los impactos una veintena de bloques residenciales.
Es la segunda vez que Moscú emplea el Oreshnik para golpear Ucrania, que ha negado en todo momento haber atacado la residencia de Putin. La CIA, el servicio de inteligencia de Estados Unidos, también elaboró un informe para el presidente Donald Trump que descartaba las acusaciones de Moscú. Putin ha presumido que este arma es imposible de interceptar porque su velocidad es diez veces superior a la del sonido.
Security camera footage which appears to capture tonight’s strike by a Russian “Oreshnik” Intermediate-Range Ballistic Missile (IRBM), equipped with a Conventional Multiple Independently Targetable Reentry Vehicle (MIRV), earlier against the Lviv Oblast of Western Ukraine. pic.twitter.com/LikuWRRgtS
— OSINTdefender (@sentdefender) January 8, 2026
Moscú disparó por primera vez un Oreshnik, que vuela a 13.000 km/h, contra lo que afirmó ser una fábrica militar en la región ucraniana de Dnipropetrovsk en noviembre de 2024. En esa ocasión, fuentes ucranianas afirmaron que el misil transportaba ojivas simuladas, no explosivos, y causó daños limitados.
En el comunicado del Ministerio de Defensa ruso se justifica la utilización del poderoso misil como una "respuesta al ataque terrorista del régimen de Kiev contra la residencia del presidente de Rusia en la región de Nóvgorod perpetrado el 29 de diciembre". Este episodio fue aprovechado también por Moscú para acusar a los ucranianos de estar boicoteando las negociaciones de paz.
El gobernador regional de Lviv, Maksym Kozytskyi, confirmó que una instalación de infraestructura crítica había sido destruida por el ataque de precisión. Los medios locales indicaron que el objetivo era un yacimiento de gas con una enorme instalación de almacenamiento.
El Oreshnik, que Putin anunció que entraría en servicio a finales de 2025, tiene un alcance medio y puede portar ojivas nucleares. En este sentido, podría teóricamente golpear objetivos situados a incluso miles de kilómetros de distancia con un margen de error de apenas unas pocas decenas de metros.
Putin, quien subraya que la prioridad de la doctrina nuclear rusa es mantener la paridad estratégica con EEUU, ha defendido que el armamento hipersónico ruso no tiene parangón en el mundo.
Este ataque se registra además en un momento clave en términos diplomáticos: Ucrania negocia garantías de seguridad con Occidente para que no se vuelva a repetir en el futuro una agresión rusa, lo que incluiría el despliegue de tropas europeas para monitorizar un hipotético acuerdo de paz.