Restos del avión que se estrelló en Lockerbie

Restos del avión que se estrelló en Lockerbie W.

Europa

Detenido en EEUU un sospechoso del atentado de Lockerbie que mató a 270 personas en 1988

El Boeing 747 de Pan Am se estrelló sobre las Islas Británicas tras producirse una explosión, toda la triuplación y el pasaje falleció. 

11 diciembre, 2022 17:12

El ciudadano de origen libio acusado de fabricar el explosivo que destruyó el avión del vuelo de Pan Am sobre la localidad escocesa de Lockerbie hace 34 años se encuentra ahora bajo custodia de Estados Unidos, según confirmaron este domingo las autoridades escocesas y norteamericanas. 

Estados Unidos presentó cargos contra Abu Agila Masud hace dos años, alegando que ese individuo desempeñó un papel clave en la explosión ocurrida el 21 de diciembre de 1988. Esa detonación a bordo del aparato Boeing 747 que hacía la ruta Londres Nueva York cuando el avión sobrevolaba la citada ciudad escocesa dejó 270 muertos, el incidente terrorista más mortífero ocurrido en suelo británico.

Todos los 259 pasajeros y miembros de la tripulación fallecieron al igual que otras 11 personas en Lockerbie tras caerles los restos del avión. Abu Agila Masud es considerado el "tercer conspirador" tras la caída del avión. "Las familias de los asesinados en la explosión de Lockerbie aseguran que el sospechoso Abu Agila Mohammad Mas'ud Kheir Al-Marimi se encuentra bajo custodia de Estados Unidos", indicó hoy un portavoz del Servicio de Fiscalía de Escocia.

Restos del avión que se estrelló en Lockerbie

Restos del avión que se estrelló en Lockerbie Europa Press

La misma fuente agregó que "la fiscalía escocesa y la policía, junto con el Gobierno británico y los colegas estadounidenses continuarán con esta investigación, con el único objetivo de llevar ante la justicia a quienes actuaron junto con al-Megrahi". El exagente de los servicios secretos libios, Abdelbaset al-Megrahi ya fue declarado culpable de asesinato en masa en 2001.

En 1991, otros dos agentes de los servicios de inteligencia libios fueron acusados del atentado: Abdel Baset Ali al-Megrahi y Lamen Khalifa Fhimah. Megrahi fue declarado culpable del atentado y encarcelado de por vida en 2001. Posteriormente fue puesto en libertad porque padecía cáncer y falleció en 2012. Fhimah fue absuelto de todos los cargos, pero los fiscales escoceses han mantenido que Megrahi no actuó solo.

La explosión se produjo en la parte delantera de la aeronave, lo que provocó que la parte trasera se desprendiese. Los vientos hicieron que los restos del avión se esparcieran a lo largo de 130 kilómetros. En el año 2003, Gaddafi aceptó la responsabilidad del atentado, aunque aseguró que no fue el quien dio la orden directa. 

Los meses previos al atentado, se habían producido una serie de advertencias previas, a modo de amenadas, que aseguraban que un hombre árabe tenía la intención de atentar en un vuelo de la compañía sobre suelo de Europa. La advertencia fue trasladada a todas las embajadas de Europa e, incluso, la compañía había reforzado las medidas de seguridad. 

En el momento del atentado, los investigadores estadounidenses descubrieron pruebas de que uno de los posibles sospechosos respondía al nombre de "Abu Agela Masud", pero no pudieron localizarlo.