Boris Jonhson, primer ministro británico.

Boris Jonhson, primer ministro británico. Efe

Europa

Johnson dice no ver "pruebas" de chantaje en su partido tras la denuncia de uno de sus diputados

Un miembro del partido conservador admitía que Johnson amenazaba con quitar partidas presupuestarias de los diputados críticos con su gestión. 

20 enero, 2022 15:09

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El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, dijo este jueves no haber visto ninguna "prueba" de chantaje en su partido después de que un diputado tory acusase al Gobierno de intimidar a legisladores disidentes.

Después de la tensa comparecencia de Boris Johnson este miércoles en el Parlamento británico y en mitad de una oleada de críticas de su propio partido, el primer ministro intenta acallar sus enemigos. Un importante diputado conservador acusó este jueves al gobierno británico de intimidar e intentar "chantajear" a los diputados descontentos con la gestión de Boris Johnson y de los que sospecha que quieren sacarle del poder.

Johnson se enfrenta crecientes llamadas a renunciar por una serie de escándalos, incluido admitir que había asistido a una fiesta en su oficina de Downing Street en un momento en que Reino Unido estaba bajo un estricto bloqueo de Covid-19. este miércoles, David Davis, diputado conservador, pidió su dimisión en el Parlamento: "Por Dios, vayáse", le espetó. 

El diputado conservador William Wragg, presidente del comité de Administración Pública y Asuntos Constitucionales de la Cámara de los Comunes, pidió a los diputados víctimas de chantaje o intimidación por parte del Gobierno que lo denuncien a la Policía.



En una explosiva declaración, al iniciar un debate en ese comité, Wragg afirmó que en los últimos días miembros del Parlamento habían "sufrido presiones e intimidación por parte de miembros del Gobierno por su deseo declarado o supuesto de (pedir) un voto de confianza sobre el liderazgo del primer ministro".



Sin embargo, el líder tory insistió hoy en que no había visto o escuchado "ninguna prueba" que "apoye las alegaciones".

Ahora, en otro golpe a su posición, William Wragg, presidente del Comité de Administración Pública y Asuntos Constitucionales que supervisa las cuestiones y normas constitucionales, acusó al gobierno de chantaje.

Para agrandar la crisis, el diputado conservador británico Christian Wakeford, se ha pasado al Partido Laborista por estar en desacuerdo con la gestión del primer ministro, mientras algunos legisladores más jóvenes han encabezado intentos de derrocar a Johnson, mientras su propio partido se plantea una moción de censura para sacarle del poder.

"En los últimos días, varios miembros del parlamento se han enfrentado a presiones e intimidaciones de miembros del gobierno debido a su deseo declarado o supuesto de un voto de confianza en el liderazgo del partido del primer ministro", dijo Wragg en un comunicado ante un reunión del comité.

"Además, los informes de los que estoy al tanto hablan de un chantaje. Como tal, sería mi consejo general para los colegas informar sobre estos asuntos al presidente de la Cámara de los Comunes y al comisionado de la Policía Metropolitana".

El gabinete de Boris Johnson rechaza las acusaciones y señala que no tiene conocimiento de las acusaciones."No tenemos conocimiento de ninguna evidencia que respalde lo que son acusaciones claramente serias", dijo el portavoz. "Si hay alguna evidencia que respalde estas afirmaciones, la analizaremos con mucho cuidado".

Por ahora, y pese a quel cerco parece cerrarse cada vez más sobre Johnson, muchos diputados esperan a que se complete la investigación sobre las fiestas realizadas en Downing Street. 

Johnson ha dicho que asistió a lo que pensó que era un evento de trabajo el 20 de mayo de 2020, al que se le había dicho al personal que "traiga su propia bebida". Johnson dijo el martes que nadie le había dicho que la reunión estaba en contra de las reglas de Covid.