Todos los vuelos con salida o llegada al aeropuerto de Bruselas se han cancelado

Todos los vuelos con salida o llegada al aeropuerto de Bruselas se han cancelado François Lenoir/Reuters

Europa

Bélgica cierra 24 horas su espacio aéreo por una huelga general

Los sindicatos protestan por el bloqueo de las negociaciones salariales con la patronal mientras el Gobierno está en funciones.

Bruselas

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El aeropuerto de Bruselas ha vivido este miércoles una jornada de calma inhabitual debido al cierre total del espacio aéreo belga durante 24 horas por la huelga general convocada por los tres principales sindicatos del país, que protestan por el bloqueo de las negociaciones salariales con la patronal. Todos los vuelos con salida o llegada en Bélgica se han cancelado. Una medida sin precedentes que se ha adoptado por la falta de garantías de que un número suficiente de controladores aéreos acudiera a su puesto de trabajo.

Pese a que el cierre del espacio aéreo se anunció ya el martes por la tarde, medio centenar de pasajeros se han presentado en el aeropuerto de Bruselas, según su portavoz. También el aeropuerto de Charleroi ha vivido una jornada de cierre total. Los vuelos vuelven a reanudarse a partir de las 22:00 horas. Para el jueves se espera una jornada de tráfico aéreo muy intenso para recuperar las conexiones anuladas.

"La gente quiere expresar su malestar y su descontento con la situación", ha explicado en una entrevista a la radio RTBF Robert Vertenueil, presidente de la Federación Nacional del Trabajo Belga, uno de los tres sindicatos convocantes. "Lo que queremos es decir a los empresarios, sean quienes sean, que estamos hartos de que se queden en su bolsillo todo el dinero que creamos cada día. Van a tener que dar una parte a los trabajadores. Este es el mensaje principal de hoy", ha dicho Vertenueil.

Los sindicatos se quejan de la propuesta de la patronal belga de limitar las subidas salariales al 0,8%. Piden que el incremento de los sueldos sea al menos del 1,5% y que se aumenten también las pensiones.

"Lamentamos que no haya ningún avión. Es algo que va a costar millones a la economía belga, no sólo a las compañías aéreas, sino sobre todo a la reputación de Bélgica", ha criticado Jan De Brabanter, secretario general de la patronal bruselense. El representante de los empresarios pide a los sindicatos que vuelvan a la mesa de negociaciones. 

Una huelga sin Gobierno

La gran paradoja de esta huelga general en Bélgica es que se produce en un momento en que el Gobierno está en funciones y no puede por tanto adoptar ninguna medida para responder a las reivindicaciones sindicales. El primer ministro, Charles Michel, dimitió el pasado diciembre tras perder el apoyo de los nacionalistas flamencos de la NV-A, que se negaban a firmar el Pacto Migratorio de la ONU. El rey Felipe de Bélgica le ha pedido a Michel que siga en funciones hasta las elecciones de mayo.

"La huelga no resuelve nada. Sindicatos y patronal deben volver a la mesa de negociaciones. Doy las gracias a todos los que trabajan hoy", ha escrito Michel en su cuenta de Twitter.

El sector más afectado por la huelga ha sido el de los transportes. Sólo la mitad de los trenes belgas han circulado durante la hora punta y el tráfico de metro y autobús en Bruselas también se ha visto muy perturbado. En contraste, las conexiones de tren de alta velocidad con París y Londres apenas han tenido problemas. 

Más de 100 supermercados han cerrado sus puertas y grandes fábricas como las de Audi en Bruselas o la de la cervecera AB Inbev en Lovaina.