La canciller Merkel ha iniciado su largo adiós a la escena europea

La canciller Merkel ha iniciado su largo adiós a la escena europea Vincent Kessler/Reuters

Europa

Merkel desafía a Trump al apoyar la creación de un "auténtico Ejército europeo"

Bruselas

Noticias relacionadas

La UE ya no puede fiarse del paraguas de seguridad de Estados Unidos, sobre todo con un presidente tan impredecible y unilateral como Donald Trump, sino que debe asumir su defensa en sus propias manos. Y eso significa a largo plazo crear un "auténtico Ejército europeo" que no iría contra la OTAN sino que le serviría de complemento. Este ha sido el mensaje central de Angela Merkel durante un discurso ante la Eurocámara en el que ha expuesto su visión del futuro de Europa. Una intervención que supone el inicio del largo adiós de la canciller alemana a la escena comunitaria: dejará en diciembre la presidencia de su partido y no se presentará a la reelección en 2021.

Al apoyar la creación de un Ejército europeo, Merkel se suma a una idea defendida también por su homólogo francés, Emmanuel Macron, y por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Y desafía directamente al propio Trump, que en las últimas horas ha arremetido de nuevo contra Macron en una cadena de tuits precisamente por haberse posicionado a favor de este Ejército europeo.

"Debemos trabajar con la visión de crear un día un auténtico Ejército europeo", ha dicho  Merkel a los eurodiputados. Un Ejército común "demostraría al mundo que nunca más habrá guerra en Europa". Esta iniciativa "no va contra la OTAN", sino que sería un "buen complemento" de la Alianza Atlántica, sostiene la canciller. Como primer paso, Alemania apuesta por crear un Consejo de Seguridad Europeo que permita tomar decisiones rápidas en materia de política exterior, una fuerza europea de intervención y una política europea de exportación de armas.

No se puede confiar en Trump

"El tiempo en el que podíamos confiar en otros ha quedado atrás. Los europeos debemos asumir nuestro destino en nuestras propias manos si queremos defender a nuestra comunidad", ha dicho la canciller en un aviso que viene repitiendo desde que Trump llegó a la casa Blanca hace dos años.

La propuesta de Merkel llega justo después de la conmemoración del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial durante el fin de semana en París. Una celebración que ha vuelto a evidenciar la fractura entre Trump y sus aliados europeos. El presidente norteamericano rechaza un Ejército europeo, una idea que volvió a sugerir Macron en los días previos a la conmemoración, y reclama a París y Berlín que aumenten su gasto militar pero en el seno de la OTAN.

"Emmanuel Macron sugiere construir su propio Ejército para proteger a Europa frente a EEUU, China y Rusia. Pero (el enemigo) fue Alemania en la Primera y Segunda Guerras Mundiales. ¿Cómo le fue a Francia? Ya estaban empezando a aprender alemán en París hasta que Estados Unidos intervino. Que pague por la OTAN o nada!", ha escrito Trump en su cuenta de Twitter a primera hora de este martes.

Sin compromisos en materia económica

La sintonía que ha mostrado Merkel con Macron en materia de política exterior no se extiende al campo económico. La canciller ha eludido asumir compromisos concretos con las iniciativas que defiende el presidente francés para reforzar la eurozona, como la creación de un presupuesto común o de un sistema europeo de garantía de depósitos bancarios. Eso sí, Merkel ha mandado un recado al Gobierno populista italiano: "Nuestra moneda común sólo puede funcionar si todos los Estados miembros cumplen su responsabilidad de mantener unas finanzas sostenibles".

Merkel también apuesta por aplazar la tasa de la UE a los gigantes digitales al menos hasta 2021, y sólo si antes no se alcanza una solución internacional en la OCDE. En materia migratoria, la canciller asume que Alemania no tuvo en cuenta al resto de socios cuando anunció la apertura de fronteras en 2015, reclama más solidaridad y se compromete a aumentar la ayuda a África. Pero tampoco ha aportado soluciones concretas.

A su juicio, la tolerancia y la solidaridad deben ser los dos valores en los que se asiente la UE del futuro frente al nacionalismo y el egoísmo que defienden los populistas. Su discurso en la Eurocámara ha sido aplaudido por las fuerzas europeístas, pero también ha tenido que escuchar protestas de los grupos euroescépticos.