El presidente estadounidense Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin en una foto de archivo. Reuters
Trump levanta varias sanciones a Rusia por la guerra en Ucrania en nombre del "interés nacional" estadounidense
Zelenski ha mostrado su oposición a la decisión de abandonar unas medias que, según ha advertido el dirigente ucraniano, podrían ser de "gran ayuda".
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La aparente cercanía entre el presidente estadounidense, Donald Trump y su homólogo ruso, Vladímir Putin, parece que no tiene fin. A pesar de la escalada en la guerra en Ucrania, este viernes el mandatario de la Casa Blanca ha suspendido un amplio paquete de sanciones contra Rusia.
Trump ha argumentado su decisión asegurando que es una medida que responde al "interés nacional".
La decisión afecta a una ley bautizada con el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, que busca endurecer las sanciones contra la economía rusa y limitar el flujo de recursos financieros que contribuyen a sostener la guerra contra Ucrania.
Aunque el presidente Trump había promulgado esa legislación el pasado 18 de septiembre y Rusia todavía tiene varias sanciones estadounidenses —que no se suspenden a pesar de la decisión—, ahora el mandatario da un paso atrás.
Concretamente, la orden exime las sanciones contra personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso; las restricciones financieras y comerciales y los aranceles previstos para los productos rusos, y los procedentes de determinados países compradores de hidrocarburos de Rusia.
Esto permanecerá vigente solo hasta que Trump o el secretario de Estado, en consulta con el secretario del Tesoro y el representante comercial estadounidense, determinen adoptar nuevas medidas.
La reacción de Zelenski
Ante la decisión de Trump, la reacción del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, no se ha hecho esperar.
"En un momento en que Rusia ha lanzado un ataque tan masivo contra nuestro sector energético, lamentablemente, en Estados Unidos se ha tomado la decisión de ignorar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión verdaderamente eficaz sobre Rusia para poner fin a esta guerra", ha escrito el presidente en sus redes sociales.
Yesterday, the Russians carried out one of their largest attacks on Ukraine’s energy sector – more than 15 critical power generation and transmission facilities were targeted across different regions of Ukraine. Restoration work is ongoing, with all necessary services and all available resources of Ukrainian energy companies involved. I thank everyone working practically nonstop to restore power. The most difficult situation was in Lutsk, Rivne, Zhytomyr, Vinnytsia, Shepetivka, Slavuta, and Netishyn. Energy facilities in the Kharkiv, Kyiv, Dnipro, and other regions were also hit. The Russians have scaled up their anti-energy operation and are trying to stretch our reserves and repair capabilities as thin as possible. Between 7 p.m. yesterday and 7 a.m. today alone, more than 320 jet-powered and gasoline-powered “shaheds,” along with loitering munitions, cruise missiles, and ballistic missiles, were used against our energy sector, our cities, and our communities. And although our warriors are shooting down a significant number of them, the sheer scale and unrelenting pace of Russia’s strikes, specifically against our energy sector, are unfortunately having severe consequences. It is important that our European partners have already prepared new support packages for Ukraine. I am grateful to them for this. And it is important that everyone in America also sees what is really happening. At a time when the Russians have carried out such a massive attack on our energy sector, a decision was unfortunately made in America to completely disregard the Lindsey Graham Act, which was supposed to impose truly effective pressure on Russia to bring this war to an end. This Act could have helped enormously – and still can! But it needs to actually work, and every voice in support of it matters. Russia is trying to cause a blackout in Ukraine – right before winter. Russia is trying to leave millions of our people without electricity and heating. Pressure is needed to stop this. A U.S. sanctions blackout, easing pressure on the aggressor, financial rewards for Putin – all of this only encourages him to keep attacking. We must not give up ground. We must keep trying to end the war. To end it, not give Putin every reason to continue it indefinitely. I thank everyone who is truly fighting for peace and helping Ukraine!
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) October 17, 2026
"Esta ley podría haber sido de gran ayuda, ¡y todavía puede serlo! Pero debe aplicarse de verdad, y cada voz que se alce en su apoyo es importante", ha recalcado Zelenski.
Esto último apunta a la decisión de Gregory W. Meeks, miembro del Partido Demócrata en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, que presentó el viernes un proyecto de ley bipartidista para prohibir "el acuerdo corrupto del presidente Trump con (el presidente ruso,) Vladímir Putin, para comprar e importar diésel ruso", según un comunicado del propio representante.
Por eso, para Zelenski, "es importante que todos en Estados Unidos vean lo que realmente está sucediendo" en Ucrania por culpa de Rusia.
El mandatario ucraniano ha sostenido que "Rusia intenta provocar un apagón en Ucrania justo antes del invierno" y "pretende dejar a millones de nuestros ciudadanos sin electricidad ni calefacción".
"Es necesario ejercer presión para detenerlo. Paralizar las sanciones estadounidenses, aliviar la presión sobre el agresor y ofrecer recompensas económicas a Putin solo lo anima a seguir atacando", ha insistido.
"No debemos ceder terreno. Debemos seguir intentando poner fin a la guerra. Ponerle fin, en lugar de darle a Putin todos los motivos para prolongarla indefinidamente", ha enfatizado Zelenski.
A su vez, ha recordado que el viernes "Rusia llevó a cabo uno de los mayores ataques contra el sector energético de Ucrania", ya que más de 15 instalaciones críticas de generación y transmisión de electricidad fueron atacadas en distintas regiones del país.
Diésel
Este giro de guion llega después de un acuerdo entre ambos países. El pasado 9 de octubre Trump anunció que Washington volvería a autorizar temporalmente las operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027.
El objetivo, según Trump, es aliviar los precios de la energía y los combustibles pese a las críticas de varios dirigentes tanto republicanos como demócratas, que han advertido de los posibles efectos sobre la presión económica contra Moscú o la compatibilidad de las medidas con la legislación estadounidense.
Estos mismos detractores han alertado de que los beneficios económicos que pueda conseguir Rusia luego pueden ser utilizados dentro de la guerra contra Ucrania.
A pesar de ello, la Casa Blanca se mantiene en su defensa de la necesidad de contener los costos energéticos.
La tregua
Dos días después de comunicar el reinicio de las operaciones comerciales con Moscú, el presidente Trump también anunció que a esto se le sumaba una supuesta tregua entre Rusia y Ucrania.
Este "alto al fuego" se centraba en las infraestructuras energéticas para evitar un encarecimiento mayor.
Sin embargo, la petición de Trump no ha durado mucho. Zelenski ya anunció que volverían con su ofensiva contra las refinerías rusas. De hecho, sus fuerzas han atacado a una instalación en Riazán.