El presidente Trump muestra a los periodistas el aspecto que tendrá la Casa Blanca tras las obras.

El presidente Trump muestra a los periodistas el aspecto que tendrá la Casa Blanca tras las obras.

EEUU

El Supremo de EEUU concede un nuevo deseo a Trump y da luz verde para que construya un salón de baile en la Casa Blanca

El presidente del Tribunal Supremo votó en contra calificando el proyecto como "probablemente ilegal".

El tribunal de apelaciones dictaminó que el Congreso debe aprobar el proyecto, mientras que este órgano supremo no emite ninguna conclusión sobre ello.

Más información: Trump revela que su nuevo salón de baile en la Casa Blanca ocultará una enorme base militar subterránea

P. del Toro
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Las claves

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El Supremo de EEUU permite a Trump continuar indefinidamente la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca, invalidando sentencias previas que bloqueaban el proyecto.

El fallo fue de 5 votos a 4, con el presidente del Supremo, John Roberts, sumándose a las juezas liberales en la disidencia y advirtiendo que la construcción podría ser ilegal.

El proyecto incluye un salón de baile de 8.360 metros cuadrados y un complejo subterráneo con búnker y medidas de seguridad, tras la demolición del Ala Este de la Casa Blanca.

El Supremo evitó pronunciarse sobre si Trump tiene autoridad para construir sin la aprobación del Congreso, mientras sigue pendiente una demanda de un grupo de preservación histórica.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos otorgó este lunes una victoria al presidente Donald Trump, al que ha concedido su deseo de permitir que continúe con la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca de manera indefinida, un controvertido proyecto por el que el mandatario ha abogado con insistencia y que se había topado con los tribunales.

La corte falló, por cinco votos frente a cuatro, a favor de la solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Justicia para invalidar las sentencias de jueces de instancias inferiores que habían ordenado bloquear las obras al considerar que solo el Congreso tenía potestad para autorizar las obras dentro de la Casa Blanca.

El presidente del Supremo, el magistrado John Roberts, se unió en el fallo al voto en contra de las tres juezas liberales de la corte, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Kentanji Brown Jackson. Es el único juez conservador que disintió.

El propio Roberts aseguró que "es probable que dicha construcción sea ilegal".

A pesar de ello, la Administración Trump comenzó el pasado octubre la construcción de un salón de baile de 8.360 metros cuadrados tras demoler el Ala Este de la Casa Blanca sin obtener la aprobación específica del Congreso.

Aún queda una demanda presentada por un grupo de preservación histórica que busca detener el proyecto de 400 millones de dólares por el comienzo de las obras.

Sin embargo, el Supremo ya había emitido el pasado 21 de agosto una orden para permitir que continuaran las obras de manera provisional mientras deliberaba sobre la solicitud de emergencia presentada por el Gobierno de Trump. Ahora lo aprueba de manera definitiva.

Los detalles del fallo

En el fallo, que no lleva firma, el tribunal argumenta que los demandantes carecían de la legitimación procesal necesaria para interponer la demanda que acabó bloqueando las obras en el sobresuelo.

Asimismo, señalaron que el gobierno probablemente sufriría un daño irreparable si se bloqueara el proyecto, alegando motivos de seguridad nacional. Y es que Trump alegó que el proyecto es una necesidad de seguridad, citando los intentos de asesinato contra el presidente y otras amenazas recientes.

El Supremo no publicó ninguna conclusión sobre si Trump tiene o no autoridad para llevar a cabo la construcción sin la aprobación del Congreso como dictaminó el tribunal de apelaciones que ordenó detener las obras: "Cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario, de la Casa Blanca", y no puede reformarla fundamentalmente sin la aprobación del Congreso, según señaló el Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC.

Sin embargo, el Supremo ha preferido evitar dictar sentencia sobre este aspecto: "El salón de baile es un edificio o estructura que se está construyendo en terrenos del parque federal —el Parque del Presidente— en el Distrito de Columbia. Sin embargo, el Congreso no ha aprobado ninguna ley que se asemeje a una 'autorización expresa' para que el Ejecutivo pueda construirlo", escribió Roberts.

En una publicación en redes sociales, Trump celebró el fallo y calificó la impugnación legal de infundada: "Estamos viviendo la Edad de Oro de Estados Unidos, y este edificio será uno de los más grandiosos jamás construidos en Washington, D.C.", escribió el presidente republicano.

El Tribunal Supremo, con su mayoría conservadora de 6 a 3, ha fallado con frecuencia a favor de Trump en su segundo mandato, con algunas excepciones notables, a medida que él ha impulsado la expansión de sus poderes en asuntos internos y política exterior.

El salón de baile

El proyecto del salón de baile, impulsado por Trump para ampliar las instalaciones destinadas a actos y recepciones oficiales de la Casa Blanca, supuso la destrucción del antiguo Ala Este de la residencia presidencial y ha deparado duras críticas de diversos sectores.

El magnate ha declarado que el salón de baile será "el más grande de su tipo jamás construido".

El proyecto combina el salón de baile en superficie con un extenso complejo subterráneo. Trump ha detallado que el proyecto incluye refugios antibombas, instalaciones médicas, protección contra drones y misiles, y otras medidas de seguridad que están "integradas en una sola unidad grande, costosa y muy compleja".

La construcción continúa en los niveles inferiores de la estructura del salón de baile, donde ya se pueden apreciar las paredes y los pisos.

El ala este, ahora demolida, albergaba las oficinas de la primera dama y la sala de cine de la Casa Blanca. Fue construida originalmente en 1902 durante la presidencia de Theodore Roosevelt y ampliada considerablemente en 1942 durante la presidencia de Franklin Roosevelt.

El proyecto forma parte de los esfuerzos más amplios de Trump para remodelar el paisaje de Washington, incluidos los planes para construir un arco de 76 metros y renovar el Centro Kennedy, un lugar emblemático de la cultura y un centro de espectáculos.