El selfi que Cole Allen se tomó 30 minutos antes del intento de magnicidio de Trump.

El selfi que Cole Allen se tomó 30 minutos antes del intento de magnicidio de Trump. Departamento de Justicia

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El 'selfie' de Cole Allen minutos antes de intentar asesinar a Donald Trump en la Cena de Corresponsales

En la imagen, el acusado aparece equipado con un arnés del que cuelgan varios cuchillos y una pistola. Lleva, además, una escopeta en un estuche colgada del hombro.

Más información: Cole Allen, acusado de "intentar asesinar al presidente" Trump y otros dos delitos: podría afrontar cadena perpetua

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Las claves

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Cole Tomas Allen intentó asesinar a Donald Trump y miembros de su Administración durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca.

Allen se tomó un selfie en su habitación de hotel media hora antes del intento, mostrando varias armas, incluyendo una escopeta, pistola y cuchillos.

El acusado fue reducido y arrestado tras disparar su escopeta en dirección a las escaleras que llevaban al salón donde estaba Trump.

Allen envió correos explicando sus motivos y pidiendo disculpas antes del ataque; se enfrenta a delitos graves y posible cadena perpetua.

Cole Tomas Allen se tomó un selfie media hora antes de intentar asesinar al presidente Donald Trump y otros miembros de su Administración en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. En la imagen aparece equipado con un arnés del que cuelgan varios cuchillos y una pistola. Lleva, además, una escopeta en un estuche colgada del hombro.

"Aproximadamente a las 8:03 p. m., mientras estaba de nuevo dentro de su habitación de hotel, el acusado utilizó su teléfono celular para tomarse una fotografía en el espejo", recoge el memorando presentado este miércoles por la fiscal federal de Washington, Jeanine Pirro, en el que pide "mantener al acusado detenido hasta el juicio".

Pirro argumenta que "las acciones del acusado fueron premeditadas, violentas y calculadas para causar la muerte" y que, "considerando los factores legales pertinentes, no existe ninguna condición o combinación de condiciones que garantice razonablemente la seguridad de otras personas o de la comunidad si el acusado fuera puesto en libertad".

El Departamento de Justicia incluyó en el documento dos nuevas imágenes del sospechoso, acusado este lunes de tenencia de armas de fuego durante un delito violento, transporte de un arma de fuego en comercio interestatal con intención de cometer un delito grave e intento de asesinato del presidente de Estados Unidos.

"Los delitos de los que se le acusa se encuentran entre los más graves del Código de los Estados Unidos, y las pruebas de su culpabilidad son abrumadoras", arranca el memorando de la Fiscalía de Washington, que recuerda que el acusado "se enfrenta a una posible pena de cadena perpetua y a una pena mínima obligatoria de diez años consecutivos a cualquier otra condena impuesta".

Allen ocupaba una habitación de la décima planta del Hotel Hilton de Washington, preparado el pasado sábado para albergar la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la primera a la que Trump había decidido asistir como presidente.

El presunto tirador se alojó la víspera en el hotel sin levantar sospechas, y eso que, según el memorando del Departamento de Justicia, "estaba armado con una escopeta de acción de bombeo calibre 12, una pistola calibre .38, múltiples cuchillos y dagas, y una cantidad significativa de munición para recarga".

Según la reconstrucción de los hechos de la Fiscalía, "poco después de las 8:30 p. m., el acusado se acercó a un punto de control de seguridad del Servicio Secreto ubicado en el nivel Terrace del hotel (...) Antes de acercarse al control, el acusado se deshizo de un abrigo negro largo que ocultaba una escopeta de acción de bombeo calibre 12".

"Luego atravesó corriendo uno de los detectores de metales y se dirigió hacia las escaleras que llevaban al salón donde se encontraban el presidente y miembros de su familia y gabinete", prosigue el memorando. "Mientras lo hacía, sostenía la escopeta con ambas manos en posición elevada y paralela al suelo".

"Un agente del Servicio Secreto observó al acusado disparar en dirección a las escaleras. El agente y otras personas escucharon el disparo. El agente sacó su arma de servicio y disparó cinco veces contra el acusado. Este cayó al suelo, fue reducido por las fuerzas del orden y arrestado. Sufrió una lesión menor en la rodilla, pero no recibió disparos", sostiene el escrito.

"En el momento de su arresto, el acusado portaba una escopeta Mossberg calibre 12 con un cartucho disparado en la recámara y ocho cartuchos sin disparar en el tubo cargador", añade la Fiscalía de Washington, que ofrece contexto a la imagen que Trump compartió en Truth Social en la noche del sábado, en la que Allen aparece tumbado bocabajo, maniatado y sin camiseta.

"Otros seis cartuchos estaban adheridos con velcro a la escopeta en un portamuniciones desmontable, y llevaba diez cartuchos adicionales en una pequeña bolsa de cuero. También tenía una pistola Rock Island Armory 1911 calibre .38 cargada con diez rondas, además de dos cargadores adicionales con nueve rondas cada uno", asegura la Fiscalía, que confirma que Allen adquirió las armas "legalmente" en California, su estado natal.

"Asimismo, portaba dos cuchillos, cuatro dagas, varias fundas, herramientas como alicates de punta fina y cortadores de alambre, y un teléfono Samsung", recoge el memorando, que adjunta las imágenes de las armas incautadas que Pirro, el fiscal general interino Todd Blanche y el director del FBI, Kash Patel, mostraron por primera vez este lunes en rueda de prensa.

Motivaciones

Después del intento de asesinato, Trump declaró en Fox News que Allen, que se presentaba en LinkedIn como ingeniero mecánico, desarrollador de videojuegos y profesor, había firmado un "manifiesto" de carácter "fuertemente anticristiano", y eso que, según adelantó Los Angeles Times, estaba "bastante implicado" en su iglesia local y se tomaba su fe "muy en serio".

En una entrevista posterior en el programa 60 Minutes, Trump aclaró que el sospechoso "era creyente cristiano y luego se volvió anticristiano, y cambió mucho". "Definitivamente era un firme creyente en el cristianismo evangélico en la época en que coincidimos", confesó Elizabeth Terlinden, una conocida de Allen, en declaraciones a The New York Times.

Lo que confirma el memorando de la Fiscalía es que "en algún momento antes del ataque, el acusado redactó correos electrónicos explicando sus acciones y programó su envío para alrededor de las 8:30 p. m. del 25 de abril. Los destinatarios incluían familiares, amigos y un antiguo empleador. En ellos pedía disculpas por sus actos y anunciaba su intención".

"Adjunto a los correos había un archivo titulado 'Disculpa y explicación', donde expresaba sus motivos y reconocía el daño potencial a terceros", sostiene el escrito, que confirma que Allen, un varón norteamericano de 31 años, no tenía antecedentes penales.

"También incluía una especie de 'reglas de enfrentamiento', en las que identificaba objetivos y señalaba que intentaría minimizar víctimas, aunque admitía que podría causar daños colaterales si lo consideraba necesario", zanja el documento.