Un vídeo muestra a Donald Trump hablando con Jeffrey Epstein, mientras la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, comparecía el pasado 11 de febrero en la audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes.

Un vídeo muestra a Donald Trump hablando con Jeffrey Epstein, mientras la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, comparecía el pasado 11 de febrero en la audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes. Reuters

EEUU

Un congresista demócrata denuncia que los archivos de Epstein revelan violaciones de niños por parte de Trump

Un informe del FBI recoge que un testigo denunció que una mujer, que apareció muerta, le contó que el republicano la violó cuando tenía 13 o 14 años.

Más información: La ONU categoriza como posibles crímenes de lesa humanidad las atrocidades de los archivos de Epstein

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Las claves

El congresista demócrata Ted Lieu acusa que los archivos de Epstein contienen denuncias de abusos sexuales a menores por parte de Donald Trump.

En los archivos figura el testimonio de un testigo que asegura que una mujer le contó haber sido violada por Trump y Epstein cuando tenía 13 o 14 años; la mujer fue hallada muerta posteriormente.

Lieu y organizaciones de víctimas critican al Gobierno de Trump por ocultar información sensible y no investigar a fondo las acusaciones, mientras la Casa Blanca niega irregularidades y califica las denuncias como no verificadas.

El Departamento de Justicia advierte que muchos documentos contienen acusaciones sensacionalistas o sin verificar, y sostiene que no existen pruebas suficientes para presentar cargos contra Trump.

"El nombre de Trump aparece miles y miles de veces en los archivos Epstein. Es muy perturbador". Esta es la denuncia que viene repitiendo desde mediados de mes el congresista demócrata por California, Ted Lieu, quien sostiene que estos documentos incluyen “acusaciones profundamente inquietantes” de abusos sexuales a menores por parte del republicano.

Lieu, que reclama transparencia total y la publicación íntegra de los archivos, insiste en que en dichos archivos hay una denuncia concreta de un testigo que llamó al FBI para decir que una mujer le contó que Trump y Epstein la violaron cuando tenía unos 13 o 14 años.

La supuesta víctima apareció muerta y el Departamento de Justicia nunca entrevistó al testigo.

La primera vez que el legislador demócrata vertió esta grave acusación contra el presidente fue el pasado 11 de febrero en un tenso rifirrafe con la fiscal general Pam Bondi durante una audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes.

La sesión se convocó para examinar la gestión del Departamento de Justicia (DOJ) en la publicación de millones de páginas, vídeos e imágenes vinculados al pederasta multimillonario, en cumplimiento de la Epstein Files Transparency Act, aprobada el año pasado.

El congresista demócrata por California, Ted Lieu.

El congresista demócrata por California, Ted Lieu. Reuters

Demócratas y algunas víctimas sostienen que el Gobierno de Trump ha dosificado la información, reteniendo parte de los materiales más sensibles, mientras la Casa Blanca insiste en que se están respetando los plazos y límites que marca la ley.

Bondi 'pierde los papeles'

En ese contexto, Lieu proyectó un vídeo antiguo en el que se ve a Epstein conversando y socializando con Trump en una fiesta, una imagen que ya se ha convertido en símbolo de la relación entre ambos.

A partir de esa pieza, el congresista preguntó a Bondi si tenía conocimiento de que hubiera menores presentes en alguna fiesta en la que Trump coincidiera con Epstein.

Bondi reaccionó a la ofensiva cerrando filas en torno al presidente y recalcando que la pregunta era "ridícula" porque “no hay pruebas de que Donald Trump haya cometido un delito” en relación con el 'caso Epstein'. La fiscal general subrayó que, pese a que el nombre del republicano aparece numerosas veces en los archivos, no se ha presentado ningún cargo y ningún fiscal ha considerado que exista base suficiente para imputarle.

Lejos de rebajar el tono, Lieu fue a más: aseguró que Bondi acababa de mentir bajo juramento al afirmar que no existía evidencia alguna de posible criminalidad.

Como respaldo, exhibió partes de una declaración de un testigo que llamó al FBI para denunciar que había conocido a una mujer que decía haber sido violada por Trump y Epstein siendo menor, y que posteriormente apareció muerta en un supuesto suicidio que, según el testigo, levantaba bastantes dudas.

Esa acusación cruzó una línea roja para Bondi, que replicó visiblemente irritada con un “no vuelva a acusarme nunca de un crimen”, frase que ha circulado viralmente en redes y medios como símbolo de la tensión de dicha sesión.

Dos días después, el congresista demócrata volvió a la carga en X.

El demócrata volvió a exigir que el DOJ cite de inmediato a ese testigo y cuestionó directamente a Bondi, subrayando que ella ya conoce ese documento del FBI porque “se puso a espiar de forma inquietante” qué archivos consultaban los congresistas.

La versión de la Casa Blanca

Mientras tanto, el DOJ y la Casa Blanca han tratado de poner diversos cortafuegos a las interpretaciones más explosivas de la inmensa cantidad de documentos publicados vinculados al pederasta.

En un comunicado, el DOJ avisó de que el enorme volumen de archivos incluye también imágenes, documentos y vídeos falsos o presentados de forma fraudulenta, algunos de ellos con acusaciones “sensacionalistas y no verificadas” contra Trump.

El mensaje oficial insiste en que muchas de esas afirmaciones carecen de fundamento y no han pasado los filtros básicos de corroboración, y sostiene que, si tuvieran un mínimo de credibilidad jurídica, ya habrían dado lugar a investigaciones formales o cargos.

Esta línea argumental ha sido replicada por la Casa Blanca, que presenta la publicación de materiales dudosos como una prueba de transparencia, pero también como un ejemplo de cómo se puede “armar” políticamente información no verificada contra el presidente.

Organizaciones de supervivientes de Epstein y congresistas demócratas rechazan esa lectura y acusan a la Administración de Trump de “embarrar el agua” con documentos irrelevantes o no verificados mientras mantiene bajo llave otras piezas potencialmente incriminatorias.

Sostienen que la liberación parcial, los avisos sobre material falso y la defensa cerrada de Trump forman parte de una estrategia para diluir el impacto de los archivos y evitar rendir cuentas por posibles errores u omisiones en la investigación original.

"El Departamento de Justicia ha confirmado que hubo más de 1.000 víctimas de la operación de tráfico sexual pedófilo de Epstein. Países de todo el mundo, como Francia, están tomando medidas contra los autores. Excepto en Estados Unidos,
Pam Bondi no ha exigido cuentas a ningún hombre", reprochó esta misma semana Lieu en sus redes.