Marjorie Taylor Greene, del ala ultra del partido republicano, intenta pasarle una llamada de DT (iniciales de Donald Trump) a Matt Rosendale.

Marjorie Taylor Greene, del ala ultra del partido republicano, intenta pasarle una llamada de "DT" (iniciales de Donald Trump) a Matt Rosendale. Chip Somodevilla Getty / Twitter

EEUU

"Te llama Donald Trump": la presión del expresidente a los últimos ultras para que votaran a McCarthy

En una imagen del fotógrafo Chip Somodevilla que se ha viralizado en redes sociales se ve a Marjorie Taylor Greene, del ala ultraconservadora del Partido Republicano, intentando pasarle una llamada de "DT" a Matt Rosendale.

8 enero, 2023 02:20

Donald Trump abandonó la presidencia de Estados Unidos de la peor manera: no sólo no reconoció su derrota en las urnas sino que además alentó a sus huestes para que asaltaran el Capitolio. Era el 6 enero de 2021. Por primera vez en la historia moderna del país que presume de ser la tierra de la libertad un expresidente se saltó todas las reglas del juego. No sólo cuestionó el resultado electoral, sino que puso en jaque a la institución que representa la esencia misma de la democracia: el Congreso. El lugar donde congresistas y senadores legítimamente elegidos representan la soberanía popular.

Han transcurrido dos años desde entonces, pero la sombra de Trump sigue siendo alargada. El último ejemplo lo hemos visto a la hora de elegir a Kevin McCarthy, el nuevo presidente de la Cámara de Representantes (el equivalente al Congreso de los Diputados en España). Hasta quince votaciones ha necesitado el líder de la mayoría republicana para convertirse en 'speaker' y tomar el relevo de Nancy Pelosi. Una humillación sin precedentes, puesto que la última vez que se necesitó más de una votación para elegir al 'speaker' fue en 1923. Hace exactamente un siglo.

El miércoles ya supimos que Trump había llamado a los congresistas republicanos para que respaldaran a McCarthy. Hasta ese momento habían transcurrido (tan sólo) tres votaciones fallidas. Algo que ya evidenciaba la división interna dentro del ahora partido mayoritario en la Cámara Baja.

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Ahora tenemos el documento gráfico que acredita esas llamadas de Trump a al menos dos legisladores que rehusaban dar su apoyo a McCarthy. Las presiones del expresidente para que las aguas volvieran a su cauce recogidas en una imagen simbólica.

Una instantánea tomada por el fotógrafo Chip Somodevilla (Getty Images) se ha viralizado en redes sociales. En ella se ve a la representante Marjorie Taylor Greene, aliada de Matt Gaetz y miembro del ala ultraconservadora del Partido Republicano, intentando pasarle una llamada de "DT" (iniciales de Donald Trump) a Matt Rosendale, uno de sus colegas de partido. La imagen se tomó durante una de las votaciones del viernes por la noche.

Según medios estadounidenses, el expresidente habló por teléfono con los congresistas Gaetz y Andy Biggs durante la penúltima votación en la Cámara de Representantes, que se extendió hasta la madrugada del sábado.

Después de hablar con Trump, tanto Gaetz como Biggs cambiaron su voto a "presente", lo cual ayudó a resolver el atasco en que se encontraba el hemiciclo, tras varios días de votaciones en las que ninguno de los candidatos para presidir la Cámara obtuvo los apoyos suficientes.

Cuatro días y 15 votaciones

Hasta 15 votaciones fueron necesarias para que McCarthy obtuviera finalmente la victoria y fuera aceptado por los miembros de su propio partido. Quince votaciones que demuestran la profunda fractura que existe en las filas republicanas, entre conservadores y ultraconservadores.

La abstención de seis republicanos, entre ellos Gaetz y Biggs, abrió el camino poco después de la medianoche a la elección de McCarthy como presidente de la Cámara con 216 votos, tras cuatro extenuantes jornadas.

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La ronda de votaciones comenzó el pasado martes cuando, por primera vez en cien años, el presidente de la Cámara de Representantes no fue elegido en la primera votación.

Esos detractores han sido una veintena de congresistas de ultraderecha, muchos de ellos fieles a Trump y miembros del ultraconservador grupo 'Freedom Caucus', que no dieron su brazo a torcer hasta este viernes.

Para lograr el apoyo de los díscolos del 'Freedom Caucus', un grupo formado en 2015 por los republicanos más extremos -muchos de ellos miembros del extinguido 'Tea Party'-, con el objetivo de empujar el liderazgo republicano hacia la derecha, McCarthy ha tenido que hacer ciertas concesiones.

Concesiones de McCarthy

Acuerdos privados relacionados con una serie de peticiones que tenían los republicanos rebeldes, como poder de hacer una moción de censura contra el presidente de la Cámara, varias sillas en el comité de reglas, que se garanticen votaciones sobre temas fronterizos, la presidencia de varios subcomités y tener relevancia dentro del Comité de Asignaciones, uno de los más poderosos del hemiciclo.

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Ya elegido, McCarthy será puesto a prueba al enfrentarse a la fragmentación de su partido que, aún con la mayoría de votos en la Cámara Baja, mostró no tener la suficiente solidez. Lejos de tomar el control de una Cámara estable, McCarthy parece condenado a gobernar una Cámara que estará marcada por turbulencias políticas constantes.

El ahora presidente de la Cámara de Representantes es la tercera autoridad del país, después del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y de la vicepresidenta, Kamala Harris, quien también preside el Senado, y el segundo en la línea de sucesión.

Los días de votación representaron un hecho histórico en la democracia estadounidense, pues la última vez que se necesitó más de una votación para elegir al 'speaker' fue en 1923. Entonces el presidente de la Cámara fue elegido en una novena votación, seis menos que las celebradas en esta ocasión, pero muy lejos de las 60 que tuvieron que celebrarse en 1869.