Donald Trump tras ofrecer un discurso en Tampa, Florida.

Donald Trump tras ofrecer un discurso en Tampa, Florida. Carlos Barria Reuters

EEUU Tribunales

La Justicia de EEUU impide (de momento) distribuir manuales para imprimir armas 3D

  • El juez considera que la publicación de los manuales por la organización Defense Distributed, supondría un "daño irreparable".
  • La fiscal general del estado de Nueva York -una de las demandantes-, Barbara Underwood, celebró la decisión judicial.

Un juez federal estadounidense bloqueó este martes la publicación de manuales para imprimir armas 3D, horas antes de su distribución por parte de un grupo desarrollador que había alcanzado un acuerdo con el Gobierno del presidente Donald Trump.

En su fallo, el juez Robert S. Lasnik, del estado de Washington, dijo que la publicación de los manuales por la organización Defense Distributed, de Texas, supondría "una probabilidad de daño irreparable".

Su decisión responde a un recurso presentado por los fiscales de varios estados del país ante la inminencia de que la mencionada organización pusiera en marcha este miércoles lo que define en su web como "el inicio formal de la era de las armas descargables", incluidos fusiles de asalto AR-15.

La fiscal general del estado de Nueva York -una de las demandantes-, Barbara Underwood, celebró la decisión judicial como "una gran victoria para el sentido común y la seguridad ciudadana".

"Tal y como argumentamos en nuestro recurso, es simplemente una locura darles a los delincuentes las herramientas para construir pistolas impresas 3D, imposibles de rastrear, con tan sólo pulsar un botón", dijo.

Aunque el Gobierno de Trump autorizó hace un mes a Defense Distributed la distribución de los manuales, el mandatario apuntó este martes en Twitter que imprimir armas 3D "no tiene mucho sentido".

El fundador de Defense Distributed, Cory Wilson, publicó los primeros manuales en 2013, pero el Ejecutivo del entonces presidente, Barack Obama, lo prohibió al considerarlo ilegal, dando inicio a una batalla en los tribunales que todavía continúa.

Wilson se ampara en su libertad de publicación reconocida en la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU para defender la distribución de los manuales.

Lasnik, de hecho, reconoció en su fallo temporal que el caso "representa desafíos a la Primera Enmienda" que deberán aún seguir discutiéndose en los tribunales.