El primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante reunión anual del Foro de Davos.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante reunión anual del Foro de Davos. Denis Balibouse Reuters

América

Tácticas de insurgencia al estilo muyahidín afgano o replicar el modelo de Ucrania: Canadá simula una invasión de EEUU

El premier canadiense, Mark Carney, da por amortizado el orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial: "Llamen al sistema por lo que es: un período de rivalidad creciente entre grandes potencias en el que las más fuertes persiguen sus intereses usando la integración económica como arma de coerción".

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Las claves

Donald Trump publicó una imagen generada por IA mostrando a Canadá como parte de EE.UU., intensificando las tensiones políticas.

Las Fuerzas Armadas de Canadá han simulado una invasión estadounidense, aplicando tácticas muyahidines y el modelo defensivo de Ucrania.

El simulacro parte de la premisa de una invasión rápida desde el sur, ante la incapacidad de Canadá de repeler un ataque convencional.

Canadá recurre en el escenario simulado a la resistencia irregular y tácticas de guerrilla, mientras mantiene una cooperación militar con EE.UU. para defensa ante terceros actores.

Donald Trump publicó este martes en su plataforma Truth Social una imagen alterada con Inteligencia Artificial en la que aparecían los principales líderes europeos sentados frente a su mesa en el Despacho Oval. El inquilino de la Casa Blanca les mostraba un mapa de América con la geografía de Estados Unidos, Venezuela… y Canadá teñida con las barras y estrellas.

La imagen original es real. El británico Keir Starmer, la italiana Giorgia Meloni, el alemán Friedrich Merz, el francés Emmanuel Macron, el neerlandés Mark Rutte o la alemana Ursula von der Leyen visitaron Washington el pasado mes de agosto para arropar a Volodímir Zelenski, necesitado de refuerzos para contrarrestar el impulso prorruso de Trump.

Pero el mapa incluido en la imagen, que revela sus ansias expansionistas, era falso. No figuraba en esa reunión de finales de verano en el Despacho Oval.

Después de convertir Venezuela en una suerte de protectorado administrado por un chavismo sin Nicolás Maduro, y tras verbalizar su decisión de clavar la pica en Groenlandia, Trump vuelve a colocar en el punto de mira a Canadá, un país vecino que había amenazado con anexionar antes incluso de regresar a la Casa Blanca.

El mandatario republicano se acostumbró a llamar "gobernador" del estado número 51 de Estados Unidos al entonces primer ministro, Justin Trudeau, que esquivó sus provocaciones. Pero Trump no mostró la misma beligerancia con su sucesor, Mark Carney, a quien llegó a llamar "presidente" en un desliz.

Y eso que Carney se ha mostrado más contundente con la Casa Blanca. En su discurso del martes en el Foro de Davos, el premier canadiense, antiguo gobernador del Banco de Inglaterra y del Banco de Canadá, cerró filas con la amenazada Groenlandia y con los países que pueden sufrir ahora los aranceles de Estados Unidos por haber desplegado tropas en la isla del Ártico, bajo soberanía danesa.

"Si las grandes potencias abandonan incluso el pretexto de las normas y los valores para perseguir sin trabas su poder y sus intereses, las ganancias del transaccionalismo serán cada vez más difíciles de reproducir", advirtió Carney, que evitó cualquier mención a Trump.

El líder canadiense fue un paso más allá y citó al checo Václav Havel para pedir a las "potencias medias" que dejaran de fingir que el orden internacional basado en normas sigue funcionando y que, en su lugar, construyeran coaliciones para sobrevivir: "Llamen al sistema por lo que es: un período de rivalidad creciente entre grandes potencias en el que las más fuertes persiguen sus intereses usando la integración económica como arma de coerción".

Canadá se prepara

La Canadá de Carney no se queda atascada en la retórica. Según adelantó este martes el diario local The Globe and Mail, sus Fuerzas Armadas han simulado una invasión de Estados Unidos para estar preparadas en caso de que este escenario hipotético se materialice.

La reacción militar canadiense reproduce parte del modelo de Ucrania, exitoso a la hora de repeler la invasión rusa a gran escala de febrero de 2022. También copia, siempre según el rotativo canadiense, alguna de las tácticas de insurgencia que en su día utilizaron los muyahidines afganos.

Los expertos consultados por The Globe and Mail aclaran que este escenario es "poco probable", pero la medida rompe un precedente asentado en el último siglo. Ese es el tiempo que Canadá, miembro fundador de la OTAN, llevaba sin ensayar su propia defensa en caso de invasión a gran escala.

La simulación de guerra parte de la premisa de que la invasión estadounidense comienza en la frontera sur, y anticipa que las tropas enemigas toman las posiciones estratégicas del país en las primeras 48 horas.

Las Fuerzas Armadas de Canadá asumen, asimismo, que no cuentan en sus filas con el número de efectivos necesario ni con el equipamiento requerido para repeler un ataque convencional de Estados Unidos.

Eso explica que la hipotética defensa del país norteamericano dependa de pequeños grupos de militares irregulares o civiles armados. Grupos que recurrirían a emboscadas, sabotajes, drones o tácticas de ataque y retirada con el objetivo de causar un número de bajas elevado en las filas enemigas.

Las fuentes militares citadas por The Globe and Mail aseguran, no obstante, que las relaciones con el Ejército de Estados Unidos "siguen siendo positivas" y que las partes colaboran en el desarrollo de la Cúpula Dorada, un escudo antimisiles para defender el continente de un eventual ataque aéreo de China o Rusia.

El Gobierno de Carney no se ha pronunciado, de momento, sobre el envío de tropas a Groenlandia, un paso forzado por las amenazas de Trump que daneses, noruegos, suecos o franceses ya han dado, exponiéndose al riesgo de encajar aranceles. "Son decisiones que toma el ministro de Defensa Nacional junto con la jefa del Estado Mayor de la Defensa", apuntó este martes la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, presente en Davos.