Juan Guaidó.

Juan Guaidó. Reuters

América

Cuatro claves y tres artículos para entender el conflicto de Venezuela

Juan Guaidó se ha proclamado presidente de Venezuela en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.

Este miércoles, el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se proclamó presidente de Venezuela. Estados Unidos, Canadá y varios países latinoamericanos reconocieron a Guaidó como legítimo presidente del país latinoamericano, mientras Rusia, China y México se posicionaron del lado de Maduro. 

Desde entonces, Venezuela vive en una especie de limbo gubernativo. Estas son las claves para entender el conflicto.

Los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución

Guaidó ha invocado hasta tres artículos de la Constitución para asumir la presidencia interina de Venezuela. El artículo 233 trata lo referente a las faltas absolutas del presidente, por causas de muerte, incapacidad física o mental, renuncias o destituciones. El texto constitucional señala que cualquiera de estas causas será aprobada por el Parlamento que declarará "el abandono de cargo", así como "la revocación popular de su mandato".

Según el artículo 233 cuando se produzca esta falta "se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes" en los que, dice la Constitución, "se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional".

El abogado especialista en Derecho Constitucional, José Vicente Haro, explicó a Efe que Guaidó fue extremadamente cauto al dar el paso para permanecer en el terreno de la legalidad. Lo que hizo Guaidó "para poder asumir como presidente encargado de la república es legal, es constitucional y es legítimo", asegura Haro.

El especialista indicó que, "esa manifestación de voluntad, es la que termina llevando su declaración al terreno del artículo 233 de la Constitución" pues además la hizo "desde una concentración que es una especie de cabildo abierto" y con el resto de la directiva del Parlamento presente. "Juan Guaidó hace esa manifestación de voluntad, personal, individual, como lo requiere el artículo 233 de la Constitución", agregó. 

Guaidó también habla del artículo 333, que blinda a la Constitución en el caso de que "dejara de observarse por acto de fuerza o porque fuera derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella".

Este artículo faculta a todo ciudadano "investido o no de autoridad", en "el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia" si la Carta Magna llegara a ser violentada. De hecho, para los opositores, Maduro ya ha violado la Constitución en reiteradas ocasiones, y por eso califican el gobierno de Maduro de dictadura.

El último artículo que mencionó Guaidó en su juramento, el 350, empodera a los venezolanos en la fidelidad de "su tradición republicana" a desconocer a "cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos", algo que, dicen, hace el Gobierno de Nicolás Maduro.

El Ejército

De cómo se posicione el ejército en el conflicto depende el futuro de Venezuela. Por ahora, las Fuerzas Armadas parecen estar con Maduro. Este jueves, en una declaración conjunta, los generales encargados de la defensa de las diferentes regiones de Venezuela ratificaron su apoyo a Nicolás Maduro. 

Antes, Vladimir Padrino, ministro de Defensa de Venezuela se apresuró a defender el Gobierno en Twitter y ha declarado que los militares no aceptan a “un presidente impuesto". "La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) defiende nuestra Constitución y es garante de la soberanía nacional”, escribió en la red social.

A lo largo de los años, Maduro ha ido posicionando a miembros del Ejército en puestos clave del Gobierno para garantizar su lealtad. El mejor ejemplo es Diosdado Cabello, considerado el brazo armado del Gobierno venezolano por su estrecha relación con las Fuerzas Armadas y que es, desde junio pasado, el presidente de la Asamblea Constituyente. 

Además, ha ido ascendiendo a los militares a puestos de relevancia para acallar cualquier intento de sublevación. Así, el ejército venezolano cuenta con 2000 generales en sus filas (EEUU, por ejemplo, cuenta con 900). Maduro posicionó también a militares en la primera fila de la compañía petrolera estatal, al mismo tiempo que ofreció lucrativos contratos de servicios en yacimientos petrolíferos para firmas vinculadas al ejército. Además, las autoridades han perseguido al personal militar sospechoso de conspirar contra el Gobierno, lo que, según los grupos de derechos humanos, ha llevado a la tortura de presuntos disidentes y al abuso de miembros de su familia.

Algunos analistas consideran que la clave estará en los mandos bajos e intermedios. Los mismos que, esta misma semana protagonizaron una rebelión contra Maduro en un distrito de Caracas, un movimiento que se ha traducido luego en protestas callejeras tras la detención de los 27 militares involucrados.

El posicionamiento internacional

EEUU fue el primer país en reconocer la presidencia de Juan Guaidó. Donald Trump publicó un mensaje en Twitter en el que señalaba que "los ciudadanos de Venezuela han sufrido durante demasiado tiempo el régimen ilegítimo de Maduro. Hoy, yo he reconocido oficialmente al presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela". Le siguieron Canadá y Colombia. Minutos después, Brasil, Perú, Argentina, Chile, Guatemala, Ecuador y Costa Rica. 

De parte de Maduro se ha posicionado Rusia, que defendió la legitimidad del presidente de Venezuela y acusó a Estados Unidos de intentar desbancar a su Gobierno. En la misma línea se ha mostrado China que mostró su apoyo al Gobierno venezolano presidido por Nicolás Maduro y censuró la "intrusión en asuntos internos" por parte de EEUU en el país sudamericano.

La Unión Europea no se posicionó de manera clara en los primeros momentos del conflicto y, en las últimas horas, varios países han aumentado la presión para que reconozca a Guaidó. España, que no ha reconocido a Guaidó como presidente, está presionando a la UE para que obligue a Maduro a convocar elecciones en un plazo "necesariamente corto".

Elecciones anticipadas y Gobierno de transición

Tanto los países que se han posicionado del lado de Guaidó como los que aún no han tomado posición oficialmente, abogan por la convocatoria de elecciones lo antes posible. "No queremos determinar quién gobierna en Venezuela. Queremos que sean los venezolanos quienes lo hagan", ha dicho el ministro de Exteriores español, Josep Borrell

México y Uruguay sugerían a última hora de la tarde del miércoles que se buscara una salida negociada y política a la crisis venezolana. "Coincidimos plenamente con el llamado de la Organización de las Naciones Unidas a que todos los actores involucrados en el conflicto en Venezuela reduzcan tensiones, hagan los mayores esfuerzos por evitar un escalamiento y rechacen cualquier tipo de violencia política. Compartimos además con la República Oriental del Uruguay el exhorto al diálogo entre las partes y, al igual que España y Portugal, hacemos votos por una salida política a la situación en Venezuela", ha asegurado la Cancillería mexicana en un comunicado. 

En las últimas horas, Nicolás Maduro ha aceptado la oferta mexicana, y dice estar "de acuerdo con una iniciativa diplomática para el diálogo nacional en Venezuela, el diálogo, el entendimiento, la negociación y el acuerdo".

La oposición

Juan Guaidó era casi un desconocido hasta que asumió la Asamblea Nacional el 13 de enero. Llamó "usurpador" a Maduro y dijo estar dispuesto a asumir la presidencia si así lo reclamaban "el pueblo, las fuerzas armadas y la comunidad internacional". Además, convocó a la población a salir a la calle este 23 de enero para protestar de manera masiva contra el Gobierno de Maduro en las que fueron las primeras protestas después de las de 2017.

La misión de Guaidó se antojaba difícil, al heredar una oposición fragmentada y desestructurada, pero algo está cambiando. Después de la participación masiva de la ciudadanía en las calles, en la oposición existe la convicción de que esta vez es diferente, sobre todo porque, ahora sí la comunidad internacional se ha involucrado en la disputa, reconociendo a Guaidó como presidente. 

La oposición se ha unido alrededor de Guaidó y, tanto desde Venezuela como desde el exilio alientan al proclamado presidente a resistir hasta que consiga derrocar el Gobierno de Maduro.