El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace un gesto mientras se dirige a los republicanos de la Cámara de Representantes en Washington, DC, EE. UU., el 6 de enero de 2026.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace un gesto mientras se dirige a los republicanos de la Cámara de Representantes en Washington, DC, EE. UU., el 6 de enero de 2026. Reuters

Mundo

Trump no descarta "usar a las Fuerzas Armadas" para hacerse con el control de Groenlandia

Marco Rubio asegura que el mandatario estaría dispuesto a comprar la región danesa, algo para lo que sus asesores ya preparan un plan actualizado.

Más información: Trump, crecido por la captura de Maduro, amenaza a otros países: "Cuba está a punto de caer y queremos Groenlandia"

Publicada
Actualizada

Las claves

Donald Trump y su gabinete estudian opciones para que EEUU se haga con el control de Groenlandia, incluida la posibilidad de usar fuerzas armadas.

El Gobierno de Groenlandia y Dinamarca rechazan la idea de anexión y advierten sobre las consecuencias para la OTAN si hay un ataque entre aliados.

EEUU considera alternativas como la compra de la isla o un pacto de libre asociación, motivado por intereses estratégicos y económicos en la región ártica.

Groenlandia es valiosa por su ubicación geoestratégica y sus recursos, especialmente tierras raras, fundamentales para la economía y la defensa estadounidense.

El presidente estadounidense, Donald Trump, y su Gabinete están estudiando "diversas opciones" para hacerse con el control de Groenlandia y no descarta "el uso de las Fuerzas Armadas" para conseguir su objetivo, según un comunicado difundido por la Casa Blanca a los medios de comunicación del país.

"El presidente Trump ha dejado claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para Estados Unidos y que es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica" -Rusia y China-, por lo que la fuerza militar "siempre es una opción", añade en este escrito la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Minutos después, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha comunicado a un grupo de legisladores que Trump estaría dispuesto a comprar la región danesa y que sus asesores ya están preparando un plan para encontrar una vía de adquisición del territorio sin especificar de qué se trata.

Estas declaraciones llegan después de que las autoridades de Groenlandia hayan reiterado su rechazo a formar parte de Estados Unidos y en una jornada en la que los líderes de la OTAN han mostrado su apoyo a Dinamarca en este sentido. A pesar de ello, las discusiones sobre esta operación están activas en la Oficina Oval.

El deseo de Trump por anexionarse la isla de hielo, de soberanía danesa pese a su autogobierno —y por tanto perteneciente a la OTAN-, no es algo nuevo. Sin embargo, se ha avivado en los últimos días tras el éxito de la operación en Venezuela, donde logró capturar a Nicolás Maduro con una intervención relámpago y trasladarlo hasta EEUU para juzgarlo por presunto narcoterrorismo.

Este pasado lunes, el jefe adjunto de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, aseguró que Washington debería controlar la isla y que "nadie va a enfrentarse militarmente a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia".

A su vez, el enviado especial de Trump para Groenlandia, Jeff Landry, defendió este pasado martes la independencia de la región ártica con acuerdos económicos con Washington y descartó que el presidente estadounidense quiera tomarla por la fuerza.

El primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, ha respondido a estas amenazas describiendo la noción del control estadounidense sobre la isla como una "fantasía".

"No más presiones. No más insinuaciones. No más fantasías de anexión. Estamos abiertos al diálogo. Estamos abiertos a las conversaciones. Pero esto debe hacerse por los cauces adecuados y con respeto al derecho internacional", ha afirmado.

Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha dicho que se toma en serio las intenciones del republicano y ha advertido de que "si un país de la OTAN ataca a otro país de la OTAN, todo se acabará, incluida nuestra OTAN y, en consecuencia, la seguridad que ha proporcionado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial".

Primera opción, la compra

Tras la incursión militar en Venezuela, el magnate amenaza con sacar de nuevo a los militares para entrar en un territorio, esta vez de la OTAN. Y no es la primera vez que lo hace.

Sin embargo, hay otras opciones sobre la mesa que Trump también ha mencionado en otras ocasiones y que Marco Rubio ha vuelto a sacar a la luz, como la compra de este extenso enclave de hielo.

En una reunión con congresistas de los principales comités de las Fuerzas Armadas y de Política Exterior, el secretario de Estado les adelantó que los principales asesores del presidente están trabajando en una propuesta actualizada para abordar la situación en Groenlandia y poder comprarla (sin mencionar una invasión), aunque sin detallar cómo funcionaría el plan.

Por otra parte, un alto funcionario estadounidense ha revelado a la agencia Reuters que la Administración estadounidense también baraja la opción de ofrecer a las autoridades danesas la formación de un Pacto de Libre Asociación con el territorio.

Los intereses en Groenlandia

La gran isla de hielo siempre ha sido un deseo del magnate, incluso desde antes de llegar al poder. Estados Unidos ya tiene una base militar en este territorio europeo, pero Trump quiere anexionarse de manera unilateral toda la isla, de escasa población.

Antes de tomar posesión en su segundo mandato, Trump dijo que quería comprar la isla, una idea que hizo saltar las alarmas en Bruselas. Ahora, dejando el dinero a un lado, pero sin descartar tampoco la opción, el inquilino de la Casa Blanca dice necesitar Groenlandia, y viceversa, presentándose como un 'salvador'.

El mandatario estadounidense considera que esta operación unilateral es necesaria por intereses de "seguridad nacional", argumentando que la región está "cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes", algo que las autoridades de la isla han negado.

Más allá de las explicaciones del magnate, la isla de hielo es un punto estratégico para los intereses económicos de EEUU: es una isla rica en tierras raras, cruciales para la producción de teléfonos móviles, vehículos eléctricos y equipos militares.

Estos recursos permanecen sin explotar debido a la escasez de mano de obra y la escasa infraestructura, entre otros desafíos.

Además, ocupa una ubicación estratégica clave en el Atlántico Norte, lo que le da acceso al cada vez más importante Círculo Polar Ártico. A medida que el hielo polar se derrita en los próximos años, se espera que se abran nuevas rutas marítimas.