Ayse Kekec, una superviviente del terremoto que vive en una tienda de campaña, se para frente a un cartel de Erdogan.

Ayse Kekec, una superviviente del terremoto que vive en una tienda de campaña, se para frente a un cartel de Erdogan. Reuters

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La huella de los 20 años de Erdogan en Turquía: caos económico, islamización y concentración del poder

Recep Tayyip Erdogan aspira este domingo 14 de mayo a revalidar el cargo, pero las encuestas dan opciones a su rival, Kemal Kilicdaroglu.

13 mayo, 2023 02:50
C. G. Dogan Tiliç y Antonio Sánchez Solís (Efe)

Este domingo 14 de mayo la ciudadanía turca está llamada a las urnas en unas elecciones que pueden ser decisivas para el futuro del país. El presidente, Recep Tayyip Erdogan, aspira a revalidar el cargo, aunque en esta ocasión lo podría tener difícil. Los más de veinte años que lleva en el poder, la profunda crisis económica en el país y la criticada gestión en la atención a las víctimas del terremoto vivido en el país a mediados de febrero, han desgastado mucho sus perspectivas de ganar los comicios.  

En estas más de dos décadas de gobierno, primero como primer ministro y desde 2014 como presidente de Turquía, Erdogan se ha convertido en un importante actor en la política internacional, al tiempo que se han deteriorado las libertades y derechos en el país, y la situación económica ha ido empeorando.

Líder del partido islamista AKP (Partido Justicia y Desarrollo), Erdogan fue elegido primer ministro por primera vez en 2002. Durante la primera década de gobierno logró bonanza económica, que fue impulsada por la coyuntura mundial. Sin embargo, el consumo interno y el gasto en obra pública han estado marcados los últimos años por la depreciación de la lira y la elevada inflación, que el pasado octubre alcanzó el 85%. Además, el desempleo se ha duplicado hasta el 22,5%.

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Más poder y autoritarismo

En 2017, cuando ya era presidente y después de ganar un referéndum, instauró un sistema presidencialista en el que eliminaba la figura de primer ministro y fundía los cargos de jefe del Estado y de Gobierno, algo que le dio enormes poderes sobre el poder judicial y numerosas instituciones.

Todo ello, sumado a la mayoría absoluta parlamentaria que el AKP mantiene gracias a su pacto con un partido nacionalista, hace que Erdogan sea el presidente con más poder de la historia reciente de Turquía. 

Así, tal y como explicó Carmen Rodríguez López, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y experta en política contemporánea de Turquía, a EL ESPAÑOL, su gobierno se ha convertido en un "régimen de autoritarismo competitivo"

El presidente turco "se ha hecho con todos los poderes del ejecutivo y con importantes poderes legislativos y del poder judicial". Por lo que, afirmó la doctora Rodríguez en una entrevista con Isabel Rodríguez Maisterra, "la oposición se enfrenta al partido en el poder en un campo desigual de competición electoral".

En este sentido, Efe destaca que Turquía ha bajado puestos en numerosos ránkings internacionales, como el de Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras, que lo sitúa ahora en el puesto 165 de 180 países, 16 menos que el año anterior y 26 que en 2013; o en el índice de corrupción de Transparencia Internacional, donde ha perdido 13 puntos, situándose por debajo de países como Kazajistán o Bielorrusia.

Islamización del Estado

En materia religiosa, el país también se ha ido radicalizando en una clara tendencia a la "islamización". Se ha pasado de prohibir a las funcionarias usar el velo hace diez años a tener un país donde la religión gana cada vez más peso en la vida cotidiana. Esto se nota, por ejemplo, en el control del consumo de alcohol, que se ha encarecido mucho.

Un grupo de mujeres, la mayoría con velo, en un mitin de Erdogan.

Un grupo de mujeres, la mayoría con velo, en un mitin de Erdogan. Reuters

Ya en 2013 la Fiscalía acusaba al AKP de atacar al laicismo consagrado en la Constitución, y ahora Erdogan usa como argumento electoral que los dirigentes opositores son "infieles que no rezan".

Una oposición unida

En este contexto, las encuestas dan posibilidades de obtener la victoria al principal candidato de la oposición Kemal Kilicdaroglu, líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), fundado por el histórico líder de la nación, Mustafa Kemal Atatürk.

Kilicdaroglu está respaldado por una coalición de seis fuerzas políticas que van del centroizquierda a la derecha nacionalista, lo que, según la Dra. Rodríguez, consigue pasar por encima de "la fractura secularismo-religiosidad".

La segunda alianza opositora es la liderada por el partido pro-kurdo, Partido Democrático de los Pueblos (HDP), un grupo de izquierda a favor de las minorías que en las últimas elecciones se constituyó como la tercera fuerza política del país.

El HDP ya ha anunciado que apoyará al candidato presidencial Kilicdaroglu y es que, a pesar de la "creciente fragmentación partidista" a la que asiste Turquía en los últimos años, la experta subraya que "la oposición está creando estrategias, alianzas y dinámicas para tener un frente unido", lo que podría costarle el puesto a Erdogan.