Jörg Kachelmann y un mapa de la RBB.

Jörg Kachelmann y un mapa de la RBB.

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La lucha de este 'hombre del tiempo' contra las fake-news meteorológicas en Berlín

Jörg Kachelmann: "Venden como observaciones o mediciones datos que son inventados o calculados".

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A la información meteorológica le ha salido un fact-checker. Se trata del meteorólogo Jörg Kachelmann. Este empresario suizo, también periodista y presentador de televisión, es el dueño del Grupo Kachelmann, un consorcio de empresas del sector de la meteorología con sede en Suiza. Desde la confederación alpina, Kachelmann levanta su voz -sobre todo a través de Twitter- para denunciar que la radio-televisión pública de Berlín y Brandeburgo (RBB) ofrece a sus seguidores, en lo que a información del tiempo se refiere, "fake news", "valores inventados", "valores falsos" o, en suma, "una mentira de tiempo".

Hace unos días, Kachelmann interactuaba con uno de sus seguidores de Twitter. El seguidor decía lo siguiente a cuenta de uno de los hilos del meteorólogo suizo en el que denunciaba las supuestas falsedades de la RBB en las "temperaturas actuales" de Berlín: "Trabajo directamente en Alexanderplatz. Aquí es primavera, no sé de dónde han sacado los 7 grados". El usuario aludía a la medición de RBB para Alexanderplatz. "El valor es inventado", le respondía Kachelmann.

El día en que Kachelmann y su seguidor comunicaban por Twitter, la RBB presentaba Alexanderplatz como el lugar más frío de la capital alemana. Al meteorólogo suizo no le faltan razones para no creerse algo así.

"Esos datos son una tontería. Suele decirse que es el lugar más frío de Berlín. Pero no es cierto. Lo contrario es justamente lo que pasa. Alexanderplatz está en el centro de la ciudad, lo que suele significar que es el lugar el más caliente", dice Kachelmann a EL ESPAÑOL. "Hay una estación meteorológica en Alexanderplatz, pero los datos salen de ahí con retraso, se pueden ver al día siguiente. Un día después, se puede comprobar que Alexanderplatz no es el lugar más frío de la ciudad", abunda. En sus numerosos hilos de Twitter, Kachelmann se empeña en denunciar esta situación.

Lleva desde el verano de 2018 alertando sin éxito de las "fake news" de la RBB. "En un programa de radió escuché que daban observaciones de lugares sin estación meteorológica. Aquello me permitió ver el extraño modo en que trabajan los medios de comunicación alemanes. En ningún sitio se hace algo así", asegura Kachelmann.

El problema radica en cómo la RBB presenta sus datos y en cómo los calcula la empresa que se los ofrece, una filial alemana de la empresa holandesa MeteoGroup. "Los datos son datos inventados o calculados que se venden como si fueran observaciones, como si alguien las hubiera medido u observado. Pero en realidad no hay nadie que las observe. Por eso hay grandes errores", plantea Kachelmann.

Él apunta que a través de su empresa, meteologix.com, se puede acceder a los valores de cinco estaciones meteorológicas situadas en toda la ciudad-estado (Dahlem, Buch, Tegel, Tempelhof y Marzahn). La RBB presenta siete valores de temperaturas actuales provistos por MeteoGroup para varias partes de la capital (Adlershof, Frohnau, Spandau, Tempelhof, Alexanderplatz, Marzahn y Steglitz).

Kachelmann cuestiona esos valores de la RBB por activa y por pasiva. "Para ofrecer la información del tiempo, los medios de comunicación quieren una lista de lugares con observaciones de temperaturas. Pero no siempre hay observaciones disponibles. Y el resultado es que la gente que pone esos valores está, básicamente inventándolos", insiste Kachelmann. "Luego, uno trata de hacérselo ver y, después de señalarles los errores, no se disculpan", abunda.

La RBB rechaza la acusaciones

Es más, en la RBB rechazan las acusaciones de este meteorólogo. Justus Demmer, portavoz de la radio-televisión berlinesa, se muestra contundente al ser preguntado por las recurrentes oleadas de críticas que vierte Kachelmann sobre el modo en que la empresa pública presenta su información meteorológica. "Nosotros rechazamos claramente las acusaciones del señor Kachelmann", señala Demmer en un e-mail a EL ESPAÑOL. "Nosotros obtenemos nuestra información de un reputado proveedor de este servicio (MeteoGroup)", añade.

En su página web, MeteoGroup presenta las mediciones en los puntos de Berlín que también dispone Kachelmann y a ellos suma valores de estaciones situadas en Wansee, Eiskeller, Kreuzberg, Mügelsee y el Observatorio Astronómico. Se supone que con esos valores, la empresa holandesa también calcula los valores que la RBB presenta en su web para las zonas de Adlershof, Frohnau, Spandau, Tempelhof, Alexanderplatz, Marzahn y Steglitz.

La RBB reconoce y defiende que MeteoGroup trabaja con datos "interpolados". Esos datos resultan, por tanto, de cálculos que parecen no satisfacer a Kachelmann. "Es probable que estén tomando un modelo muy malo, con demasiada distancia entre los medidores. Por eso Alexanderplatz es siempre el lugar más frío. Porque el modelo no sabe que ahí hay una gran ciudad y por eso ese lugar puede parecer como el más frío cuando, en realidad, es el más caliente", plantea. EL ESPAÑOL trató de ponerse en contacto con MeteoGroup para tratar de confirma reste extremo, pero no obtuvo respuesta.

"En cualquier caso, lo que está claro es que al Señor Kachelmann no está satisfecho con nuestros datos. Está en su derecho. Pero ni nuestros datos meteorológicos ni los fenómenos meteorológicos son cosas que nos estemos inventando", apunta Demmer, el portavoz de la RBB. "Sólo estamos utilizando los datos de una manera distinta al modo en que lo haría el Señor Kachelmann", abunda.

Kachelmann, sin embargo, no acepta que le quiten hierro al asunto. "Este tema es importante porque estamos hablando de fake-news", dice Kachelmann. "Esto es lo mismo que si un periódico español dice que tiene corresponsales en las grandes ciudades de todo el mundo, pero todos están en Madrid, viendo por la televisión lo que pasa en esas ciudades y leyendo teletipos de agencia. Decir que eso es un corresponsal no es cierto. Es sólo un tipo mirando una pantalla. Eso no es tener un corresponsal. Bajo mi punto de vista, es un problema", concluye.