Leopoldo López y su esposa ¡, Lilian Tintori, ante las puertas de la embajada española en Caracas.

Leopoldo López y su esposa ¡, Lilian Tintori, ante las puertas de la embajada española en Caracas. E.E.

Mundo CRISIS EN VENEZUELA

El Sebin cerca la embajada de España en Caracas tras un encuentro entre Guaidó y Leopoldo López

Fuentes de la oposición confirman que es un movimiento "cosmético" pues el barrio "está tomado por agentes a la vista y de incógnito desde hace años".

Agentes del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia) han cercado esta madrugada la sede de la embajada española en Caracas después de que trascendiera que en la tarde de este lunes se produjo un encuentro entre el presidente encargado, Juan Guaidó, y Leopoldo López en las dependencias de la legación diplomática.

Desde la noche del pasado 30 de abril, López -junto a su esposa, Lilian Tintori, y su hija pequeña- permanece alojado en la residencia del embajador español, Jesús Silva, en calidad de huésped. Una vez liberado por orden del presidente interino y miembro de su partido, Voluntad Popular (VP), con la colaboración de miembros destacados del propio Sebin, el ex preso político más famoso de Latinoamérica y quien hoy pilota los esfuerzos por llevar al país caribeño a una transición democrática lanzaron la llamada "operación Libertad".

El levantamiento ahora está en suspenso, mientras se suceden las reuniones internacionales para lograr la salida de Nicolás Maduro y de su cúpula chavista. Las presiones a España son cada vez mayores para que se implique más activamente en propiciar la resolución de la crisis venezolana.

Según fuentes de la oposición democrática venezolana consultadas por este periódico, este movimiento de hostigamiento pasivo se ha producido también frente a la embajada de Chile, sita en el mismo barrio de la capital venezolana, y donde se resguardan otros opositores, Freddy Guevara (VP) y Roberto Enríquez (Copei).

En todo caso, las mismas fuentes aclaran que la maniobra no es más que "cosmética", ya que toda la zona "está tomada por agentes secretos día a día", algunos a la vista y muchos otros de paisano. El barrio diplomático de Caracas, muy cerca de la residencia familiar del propio Leopoldo López es escenario desde hace años de un control exhaustivo por parte de las fuerzas del régimen de Nicolás Maduro.

A lo largo de la tarde de este lunes, el presidente Guaidó tuvo un encuentro con López en la sede diplomática española. Las fuentes no se ponen de acuerdo sobre si fue una reunión formal o simplemente se encontraron bajo el mismo techo, mientras Guaidó hacía una visita al embajador Silva, como ha informado el Ministerio de Exteriores español.

"Limitación" a López

Se da la circunstancia de que el ministro Josep Borrell advirtió de que España "limitará las acciones políticas" de López mientras se encuentre bajo la "hospitalidad" de España. Lo hizo al día siguiente de que, el 1 de mayo, López saliera a la puerta de la sede diplomática a atender a la prensa desafiando así la orden de detención librada por los tribunales chavistas acusándolo de violar su orden de reclusión dimiciliaria y la prohibición de pronunciamientos políticos que le había impuesto cuando lo sacó de Ramo Verde.

López había pasado más de tres años preso y aislado en lo alto de una torre herrumbrosa en un ala vacía de esa cárcel militar, tras un juicio que el propio fiscal admitió después que había sido amañado.

Guaidó, en declaraciones a Onda Cero, ha reiterado el "agradecimiento" a las autoridades españolas, al tiempo que ha pedido "mayor presión y sanciones", además de que "el grupo de Contacto" de la UE asuma los planteamientos del Grupo de Lima, más determinado a provocar "el fin de la usurpación" de Maduro en el poder.

El Sebin ha rodeado con fuerzas visibles la sede diplomática española también pocas horas después de una operación realizada en Washington para desalojar a unos activistas estadounidenses partidarios del chavismo que habían tomado el edificio de la embajada venezolana. A las pocas horas de que entraran y ocuparan el edificio, las autoridades estadounidenses los avisaron de que les cortarían el agua y la luz si no se iban por su propia voluntad. Al no hacerlo, el inmueble fue tomado por agentes de intervención.