Fadil, el día que acudió a testificar contra el ex primer ministro italiano.

Fadil, el día que acudió a testificar contra el ex primer ministro italiano. Efe

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Sustancias radiactivas y "anomalías": la muerte misteriosa de la modelo que testificó contra Berlusconi

La ex modelo marroquí Imane Fadil (34 años), testigo clave en el ‘caso Ruby’ contra Berlusconi, aseguró a su familia y abogado que fue envenenada antes de fallecer el 1 de marzo.

Tánger

Llena de vida y con mucha fuerza testificaba Imane Fadil contra el ex presidente Berlusconi en el juicio por el 'caso Ruby' en el Tribunal de Milán en 2011, acusado de inducir a menores a la prostitución. 

La marroquí ex modelo de 34 años, que fue testigo clave de ese juicio, falleció el 1 de marzo en circunstancias sin esclarecer, después de un mes agonizando en el hospital clínico Humanitas en Rozzano (Milán). En su lecho de muerte confesó a su familia y a su abogado, Paolo Sevesi, sus sospechas de que había sido envenenada

A partir de la denuncia de su hermano, la oficina del fiscal de Milán, donde residía y falleció, ordenó la autopsia del cadáver y está investigando la muerte por “homicidio voluntario”. El abogado mantiene que Fadil “no era el tipo de persona que pudo haberse suicidado, nunca se deprimía”. Por su parte, el centro sanitario emitió un comunicado el viernes anunciando que la autoridad judicial incautó toda la documentación clínica y el cuerpo de la joven. “Las causas de la muerte no están claras”, asegura el fiscal.

Sustancias radiactivas

Imane padecía dolor abdominal, hinchazón y molestias en el estómago desde hace días, pero el 29 de enero se sintió peor en casa de un amigo que la llevó al hospital. El diagnóstico inicial fue una infección, leptospirosis. En cuatro semanas perdió peso drásticamente y fue trasladada a cuidados intensivos. A pesar del deterioro rápido, no perdió la consciencia y “se mantuvo lúcida hasta el final”, aseguró el abogado a los medios italianos. 

Según el diario italiano Corriere della Sera, el hospital no encontró la causa de su malestar en los exámenes médicos, así que el 26 de febrero envió muestras de sangre a un laboratorio especializado en toxicología de Pavía. Los resultados llegaron el 6 de marzo, cinco días después de su fallecimiento, y revelaron “la presencia de una mezcla de sustancias radiactivas que no se pueden encontrar normalmente en el mercado”. La hipótesis de envenenamiento podría ser cierta porque de los informes se desprende que en el cuerpo había “una mezcla de sustancias radiactivas”. Los resultados de la autopsia, en poder de la Fiscalía, determinarán resultados más precisos.

El fiscal Francesco Greco aseguró que “las causas de la muerte no están claras, y que no aparece ninguna enfermedad en el historial médico a partir de la cual poder investigar”. Además, confirmó a los medios italianos que “hay varias anomalías”. 

Las fiestas ‘bunga-bunga’

Imane Fadil desveló como ‘Il Cavaliere’ (‘El Caballero’) organizaba las fiestas ‘bunga-bunga’, junto a otros amigos en su villa de Arcone, donde jóvenes y adolescentes, a las que él consideraba “necesitadas”, aparecían disfrazadas y al final de la velada se iban despojando de la ropa para terminar en habitaciones privadas. 

La fallecida nació en Fez (Marruecos), creció en Turín y comenzó su carrera de modelo en Milán. En 2010 asistió por primera vez a una de estas fiestas. Un hombre de alrededor de 45 años la había abordado en la calle días antes cerca de su domicilio para invitarla a una cita con el entonces jefe de Gobierno, Silvio Berlusconi. 

La primera noche de Imane Fadil en la villa de Arcone, al presenciar el estriptís de dos chicas vestidas de monjas, quiso irse, pero le ofrecieron un sobre con cuatro billetes de 500 euros, un reloj, y unos pendientes. Y repitió. Más tarde, durante el juicio, confesó a los medios, “pagué un alquiler muy alto” porque “estaba desesperada, no tenía trabajo, y vivía con mi hermana”. Además, soñaba con triunfar en su carrera de modelo y Berlusconi le había prometido un trabajo en el Canal Milán. 

Preparaba un libro sobre el ‘caso Ruby’

El escándalo de las relaciones del presidente con menores salió a la luz cuando él mismo llamó a la comisaría central de Milán para que dejarán en libertad a Karima El Marough, alías ‘Ruby’, quien aseguró era “sobrina” del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak. Ruby, también marroquí, era una asidua de los saraos del entonces presidente desde que tenía 16 años; y ese día había sido detenida por robar joyas y dinero a otra prostituta.

Cuando Berlusconi fue acusado de mantener relaciones con la menor marroquí, Fadil se apresuró a contratar a un abogado y se personó a declarar en el juicio como parte civil. En aquel momento fue considerada un “traidora puritana” al testificar contra Berlusconi para distinguirse de las chicas de la Villa de Arcone, a quienes también delató. Desveló datos de las fiestas y pidió una compensación por lo ocurrido. 

Actualmente, Imane Fadil preparaba un libro, ‘Conocí al diablo’, describiendo lo que había visto en la Villa de Arcone, “presencias extrañas, siniestras”. Tras su muerte, los investigadores leyeron el borrador y excluyeron un vínculo entre la historia y su muerte, afirmando: “En esas páginas no hay nada relevante”. Según su abogado, “no es un libro filosófico, sino sobre Ruby”.

Un mes y medio antes de perder la vida habló por última vez con la prensa. Se mostró enfadada e indignada, al enterarse de que había sido excluida de la parte civil del ‘caso Ruby’. Aseguró que había dicho la verdad sin recibir ninguna compensación a cambio y que había rechazado “muchos intentos de corrupción por parte de Berlusconi y todo su séquito”.

La modelo Imane Fadil, testigo contra Silvio Berlusconi, en un juzgado.

La modelo Imane Fadil, testigo contra Silvio Berlusconi, en un juzgado. E.E.

Incluso una vez muerta, el líder de Forza Italia sigue negando que conociera a Imane Fadil. Lamentó ante la prensa su muerte por tratarse de una mujer joven; y afirmó que “nunca conocí a esa persona, y nunca le hablé”.

Esta misteriosa desaparición se une al suicidio del ex abogado de Ruby, Egidio Verzini, quien, antes de morir, reveló que su clienta había recibido cinco millones de euros de Berlusconi.