Voluntarios ayudan a recoger los cuerpos de los fallecidos tras el naufragio en Tanzania.

Voluntarios ayudan a recoger los cuerpos de los fallecidos tras el naufragio en Tanzania.

Mundo

Más de 200 muertos en el naufragio de un ferri en Tanzania

  • Las investigaciones apuntan a la sobrecarga como una de las posibles razones del hundimiento del barco.
  • Los equipos de rescate han recuperado 209 cuerpos y han encontrado a un hombre con vida más de 40 horas después del accidente.
  • Se calcula que 400 personas viajaban en el ferri.

Hoy, en el tercer día de las operaciones de rescate, se han encontrado 73 cadáveres, que se suman a los 136 recuperados hasta anoche, según datos de Kamwelwe de los que se hizo eco la cadena de televisión local East Africa TV.

Los familiares han identificado por el momento a 172 fallecidos y los restos de 112 de ellos ya han sido recogidos por sus allegados, indicó Kamwelwe.

A las 40 personas rescatadas con vida entre el jueves y el viernes, se sumó hoy un ingeniero que trabajaba en la embarcación, Augustine Charahani, quien consiguió permanecer en una burbuja de aire en el interior del barco, que flota en las aguas del lago dado la vuelta por completo, confirmó el comisionado regional de Mwanza, John Mongella.

Para algunos testigos, es un milagro que haya sido encontrado con vida este hombre, que ha sido trasladado al hospital de Busya.

El ferri MV. Nyerere naufragó el jueves en el lago Victoria, a solo 50 metros del puerto donde iba a atracar, mientras cubría una ruta entre las islas de Ukerewe y Ukara con unos 400 pasajeros a bordo, pese a que su capacidad máxima era de cien personas y veinticinco toneladas de carga.

Varios supervivientes explicaron que el capitán del barco estaba hablando por teléfono y se dio cuenta de que se le había ido la dirección, por lo que hizo un giro brusco cuando se aproximaban al puerto.

"Cuando nos acercábamos al puerto de Ukara, vimos que se iba hacia la izquierda y la zona de desembarco estaba a la derecha. De repente dio un giro brusco", declaró uno de los supervivientes, Ochori Burana, a la emisora de radio estatal TBC1.

A causa del giro, añadió, algunas personas cayeron por la borda y el barco pivotó hacia el otro lado y volcó.

Burana consiguió sobrevivir al saltar al agua y agarrarse a una rueda de vehículo, con la que flotó durante quince minutos hasta que un pescador lo recogió.

Pero en el accidente perdió a seis familiares, de los que solo se han encontrado tres cuerpos.

El presidente de Tanzania, John Magufuli, explicó ayer, en un discurso televisado a la nación, que las informaciones iniciales apuntan a que la persona que dirigía la embarcación no tenía formación oficial y que el capitán real no se encontraba en el navío.

Ante todo ello, ordenó el arresto del capitán y los trabajadores encargados de las operaciones del MN Nyerere para que sean interrogados.

Muchos de los que viajaban a Ukara lo hacían para acudir al mercadillo al aire libre que cada semana tiene lugar en esta isla del lago Victoria, según el diario local "The Citizen".

Las investigaciones preliminares facilitadas por el Gobierno apuntan también a la sobrecarga como una de las posibles razones del naufragio.

Además,los residentes locales critican que no se proveyese a quienes iban en el barco de equipos como chalecos salvavidas, que solo se reparten en ciertas ocasiones.

A causa del accidente, se decretaron cuatro días de luto oficial en el país, que comenzaron hoy.

El turístico lago Victoria, rodeado por Uganda, Tanzania y Kenia, es escenario de múltiples siniestros y cada año cientos de pescadores mueren en naufragios provocados por las fuertes tormentas.

Esta no es la primera gran tragedia marítima que vive Tanzania, ya que en julio de 2012 el hundimiento de un ferri en aguas de Zanzíbar causó al menos 78 muertos.

En septiembre de 2011, al menos 240 personas perdieron la vida como consecuencia del naufragio en la misma zona del MV Spice Islanders, en el que viajaban alrededor de 800 pasajeros.

Tanzania vivió uno de los peores naufragios del siglo XX en mayo de 1996, cuando el MV Bukoba se hundió en aguas del lago Victoria, con un balance de al menos 615 muertos.

De la misma forma que en el caso del Nyerere, el Bukoba llevaba más carga de la que podía soportar: cerca de un millar de pasajeros, mientras que su capacidad máxima era de 441.