Foto del visado de Jakiw Palij en 1949.

Foto del visado de Jakiw Palij en 1949. REUTERS

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EEUU entrega a un exguardia de un campo de concentración nazi a Alemania

  • A Jakiv Palij, de 95 años, se le acusa de complicidad en el asesinato de 7.000 judíos.
  • Tras la II Guerra Mundial, Jakiv Palij se trasladó a Estados Unidos y mintió sobre su pasado, alegando que fue un campesino. 

El Gobierno de EEUU confirmó este miércoles la deportación a Alemania de Jakiv Palij, acusado por Washington de complicidad en el asesinato de 7.000 judíos cuando ejercía de guardia "voluntario"en el campo de concentración nazi de Trawniki, entonces en territorio de la Polonia ocupada.

"Palij mintió acerca de haber sido un nazi y permaneció en EEUU durante décadas. La deportación de Palik envía un fuerte mensaje: EEUU no tolerará a aquellos que ayudaron en los crímenes nazis y otras violaciones de derechos humanos, no encontrarán refugio seguro en territorio estadounidense", indicó la Casa Blanca en un comunicado.

El exmiembro de las SS, de 95 años de edad, aterrizó este miércoles por la mañana en el aeropuerto alemán de Düsseldorf.

Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, expresó "su profundo agradecimiento a la República Federal de Alemania por readmitir" a Palij.

Después de la II Guerra Mundial, Palij, nacido en Polonia, emigró a Estados Unidos y a su llegada al país en 1949 ocultó su reciente pasado e indicó como única actividad la de campesino.

En 1957 le fue concedida la ciudadanía estadounidense, pero cuando décadas más tarde salió a la luz su pertenencia a las SS nazis, se la retiraron.

Estados Unidos llevaba desde 2005 intentando expulsarlo del país, donde vivía de ayudas sociales en el barrio neoyorquino de Queens, ya que los tribunales estadounidenses no le pueden juzgar por crímenes cometidos durante la II Guerra Mundial que no hayan tenido lugar en su territorio.

No obstante, Alemania había rechazado hasta ahora hacerse cargo de Palij al no haber poseído nunca la ciudadanía alemana y con el argumento, además, de que no existía ninguna orden de detención en su contra por asesinato o complicidad en asesinato.

Tampoco Polonia y Ucrania -país al que pertenece actualmente la ciudad en la que nació Palij- querían acoger al exnazi.