Imagen de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden.

Imagen de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden. Reuters

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Nueva Zelanda investigará los abusos a menores en instituciones públicas

La comisión estudiará los abusos que se produjeron entre los años 1950 y 1999 en instituciones que acogieron a más de 100.000 menores y adultos.

El Gobierno de Nueva Zelanda ha anunciado la formación de una comisión oficial para investigar los abusos a menores, incluyendo físicos, sexuales y emocionales, en el seno de las instituciones estatales entre 1950 y 1999.

"Es una oportunidad para confrontar nuestra historia y asegurarnos de no cometer estos mismos errores nuevamente", dijo la primera ministra, Jacinda Ardern, al hacer el anuncio.

"Es un paso importante hacia el reconocimiento y el aprendizaje de las experiencias de quienes han sido abusados bajo tutela del Estado", añadió.

La Comisión Real analizará qué tipo de abusos ocurrieron en el seno de esas instituciones, las razones por las cuales sucedieron, así como el impacto en las víctimas, familias y comunidades, especialmente en los maoríes, según un comunicado.

Asimismo subrayará las lecciones que deben tomarse a partir de esos casos ocurridos en instituciones estatales, incluidas las encargadas del bienestar de los menores, hospitales psiquiátricos y reformatorios, y las subcontratadas por el Gobierno.

El período de análisis "cubre 50 años, desde 1950 hasta finales de 1999 y, a diferencia de otras investigaciones en el extranjero, la Comisión Real tendrá una visión amplia del abuso y considerará los físicos, sexuales y emocionales, así como la negligencia", precisó la ministra de Interior, Tracey Martin.

La Comisión Real, instancia con poderes especiales y que es creada para asuntos graves de interés público, será presidida por el exgobernador general neozelandés, Anand Satyanand, cuya primera tarea será preparar los términos de referencia.

Más de cien mil menores y adultos neozelandeses estuvieron bajo el cuidado de instituciones púbicas entre las décadas de 1950 y 1990, muchos de los cuales padecieron abusos sexuales, físicos y psicológicos, según la Comisión de Derechos Humanos de Nueva Zelanda.