Los Reyes, junto a León XIV.

Los Reyes, junto a León XIV. Efe

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Letizia utiliza de nuevo el privilegio de blanco, pero sin mantilla, para la audiencia con el Papa en El Vaticano

Los Reyes visitan la Santa Sede para un encuentro con León XIV, al que sigue la entrega de un importante título a Felipe VI.

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Fue en mayo de 2025 cuando vimos a Su Majestad doña Letizia en el Vaticano, asistiendo junto a Felipe VI a la misa de inicio de pontificado de León XIV en la Plaza de San Pedro. Este 20 de marzo, ambos regresan para una audiencia con el Papa que los ha recibido en su biblioteca privada.

Posteriormente, los Reyes se desplazan a la Basílica de Santa María la Mayor para tomar posesión como Protoganónigo. Este título simboliza la protección histórica de la Corona española sobre el templo y se vincula a antiguas donaciones y rentas para su sostenimiento, como las instauradas por Felipe IV en el siglo XVII.

Es un cargo totalmente honorífico para el jefe de Estado que nada tiene que ver con celebrar o dirigir liturgias, aunque sí conlleva derechos y obligaciones concretas y se le reserva una silla especial en el coro de la basílica. El cabildo, por su parte, asume la obligación de rezar por la salud y el alma de los monarcas españoles. Ya ocupó este puesto su padre, el rey Juan Carlos I, que fue nombrado oficialmente en 1997.

La Reina saluda a las autoridades a su llegada.

La Reina saluda a las autoridades a su llegada. Gtres

La audiencia con Su Santidad siempre genera expectación por el protocolo que hay detrás, en cuanto a las formas y el vestuario, que siempre es importante. Las reglas tradicionales de la Santa Sede marcan para las mujeres vestido negro de manga larga y largo por debajo de la rodilla y se recomienda mantilla, aunque no es obligatoria. También medias oscuras.

Aunque las reinas católicas pueden recurrir al llamado privilegio de blanco, que les permite usar este color en presencia del Pontífice. La consorte española ya lo hizo en mayo del año pasado y esta vez repite, aunque prescindiendo del velo de encaje sobre la cabeza que sí llevó en aquella ocasión. No estaba obligada a ello al no ser una ceremonia religiosa.

Es cierto que Letizia ha suavizado de algún modo esa estética nívea añadiendo accesorios en color nude, algo habitual. Junto a la prenda principal, de cuello caja y confeccionado en tweed, ha lucido sus kitten heels con hebilla en el empeine de Magrit y bolso a tono. También ha añadido sus pendientes de perlas con diamante del bautizo de la princesa Leonor, una de las piezas más especiales de su joyero de la firma Ansorena.

Volviendo al acto en sí, a su llegada los monarcas eran recibidos con honores por un piquete de la Guardia Suiza y fueron saludados por el vicerregente de la Casa Pontificia, Edward Daniang Daleng, y un grupo de gentilhombres. La comitiva después los acompañó hasta la Sala del Tronetto donde el Papa les ha saludado para después dirigirse a su biblioteca privada.

Felipe VI y Letizia, en la biblioteca privada del Papa.

Felipe VI y Letizia, en la biblioteca privada del Papa. Efe

Ha sido un encuentro distendido, en el que Su Santidad les ha mostrado algunos de los históricos ejemplares que atesora en su biblioteca. De esta manera han podido estrechar lazos antes de la primera visita de León XIV a España, que tendrá lugar el próximo mes de junio y que genera una gran expectación e ilusión en un amplio sector de la población.

Tras la audiencia, se han desplazado a la Basílica de Santa María la Mayor, donde Felipe VI ha recibido su título y ha pronunciado un discurso en el que ha lanzado este mensaje: "Mantengamos la esperanza de que todos sepamos ser para los demás un pequeño faro de concordia, generosidad y entrega a la causa del bien común".

Los monarcas han visitado la imagen de la Salus Populi Romani, patrona de Roma, en la Capilla Paulina y han guardado unos segundos de silencio ante la tumba de Su Santidad el Papa Francisco.