Una habitación de un edificio en obras.

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Interiorismo

Entra en vigor: la ayuda de hasta 21.400 € para reformar el baño, la cocina o hacer rehabilitación integral

Con un parque inmobiliario tan envejecido en España, este tipo de ayudas se convierten en una oportunidad clave para reducir el gasto energético en casa.

Más información: Las arquitectas coinciden: "Reformar un piso de 75 m2 en España ahora cuesta entre 60.000 y 75.000 euros"

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En plena crisis de vivienda en España y con un parque inmobiliario envejecido que tiene una edad media de 43,5 años, el Gobierno ha decidido dar un impulso a la renovación de los hogares. Lo hace a través de un paquete de ayudas que puede llegar a alcanzar hasta los 21.400 euros por vivienda.

Un tipo de subvención que procede de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, destinada a modernizar las casas y hacerlas más eficientes en el día a día.

Detrás de ayudas como esta hay un objetivo claro como el de actualizar las viviendas en España para mejorar su eficiencia energética. Y es que, la prioridad es adaptarlas a un modelo cada vez más sostenible y económico.

Sin embargo, para acceder a ellas no vale solo con querer cambiar el aspecto de la casa. Es imprescindible demostrar que la reforma consigue una mejora energética real y medible.

En la práctica, esto suele traducirse en reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable. También puede bastar con disminuir la demanda de calefacción y refrigeración en torno a un 7%.

Reformas de baño y cocina

Aquí es donde surge una de las dudas más comunes entre los españoles: ¿se pueden incluir reformas de baño o cocina? La respuesta es sí, pero siempre que formen parte de un proyecto más amplio.

Es decir, no se trata solo de querer renovar estas estancias por estética. Cambiar azulejos o muebles no entra en la ayuda si no hay un impacto en el consumo energético.

En cambio, sí se incluyen actuaciones como renovar instalaciones de fontanería o electricidad con criterios eficientes. También mejoras en aislamiento, ventanas o sistemas de climatización.

Cambios que no solo permiten crear espacios más cómodos, sino que también ayudan a ahorrar en la factura.

Importe máximo de la ayuda

Además, es obligatorio contar con un técnico que certifique el estado de la vivienda antes y después de la obra. Este documento es clave para justificar el ahorro conseguido.

En cuanto a la cuantía, los 21.400 euros son el máximo posible. Dentro de ese máximo, la ayuda concreta dependerá del tipo de vivienda, el coste de la reforma y el nivel de eficiencia alcanzado.

Por lo general, estas subvenciones cubren entre un 40% y un 80% del presupuesto. Incluso pueden combinarse con deducciones fiscales en la declaración de la renta.

Otro punto a tener en cuenta es que estas ayudas no tributan en el IRPF. Esto significa que no es necesario incluirlas como ingreso, lo que supone un ahorro adicional.

Requisitos de la ayuda

Los requisitos suelen ser similares en todas las comunidades autónomas. La vivienda debe ser habitual, no haber iniciado las obras antes de solicitar la ayuda y presentar un proyecto técnico.

En lo que se refiere a las solicitudes para disfrutar de esta ayuda, estas se conceden por orden de llegada hasta que se agoten los fondos. Por eso, conviene que los interesados se informen lo antes posible en los canales oficiales.

A todo esto se suma una línea de avales del ICO, pensada para facilitar la financiación de la parte que no cubre la subvención.

Una oportunidad clave para tener una casa más eficiente, cómoda y preparada para ahorrar a largo plazo.