Salón luminoso de una vivienda.

Salón luminoso de una vivienda. E.E.

Interiorismo

Las arquitectas coinciden: "Comprar un piso con orientación sur es la jugada inmobiliaria más rentable"

La luz natural, el clima y la distribución de las estancias pueden marcar una gran diferencia en el confort y el consumo de una vivienda.

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Antes de comprar una vivienda, conviene fijarse en algo más que los metros cuadrados, la distribución o la ubicación. La cantidad de luz que recibe la casa puede condicionar el confort, el consumo energético y la sensación de bienestar durante todo el año.

La posición del inmueble respecto al recorrido del sol influye en el aprovechamiento del calor natural, el uso de la calefacción o el aire acondicionado y, en algunos casos, también en el atractivo de la vivienda dentro del mercado inmobiliario.

Además, no basta con observar hacia dónde da la fachada principal. Conviene analizar cada estancia por separado, ya que el salón, la cocina o los dormitorios pueden recibir distintas horas de luz según su ubicación dentro de la casa.

Por qué importa

La cantidad de sol que entra en una vivienda está directamente relacionada con su eficiencia y con el confort interior.

Una mayor entrada de luz natural puede reducir la necesidad de utilizar iluminación artificial y, dependiendo del clima y del diseño del inmueble, ayudar también a disminuir el uso de los sistemas de climatización.

Esta característica puede influir igualmente en el atractivo de un piso. Las viviendas luminosas y con buenas condiciones térmicas suelen ser especialmente valoradas por los compradores.

Por ese motivo, aunque un inmueble bien orientado pueda tener un precio superior al de otro similar, el ahorro energético y la mejora del confort pueden convertirse en ventajas a largo plazo.

Qué dicen

La arquitecta Esther Mateo Sánchez, al frente de Forma Eficiente, muestra la importancia de este factor en una de sus reformas.

En el proyecto explica que buscó "la mejor orientación para cada estancia" y trasladó la zona de día hacia el mediodía con el objetivo de mejorar la eficiencia de la vivienda.

El salón, el comedor y la cocina pasaron así a ocupar un único espacio situado hacia esta zona, mientras que otras estancias se redistribuyeron en función de sus necesidades.

Este planteamiento coincide con uno de los principios habituales de la arquitectura bioclimática: reservar las posiciones más favorables para las habitaciones en las que se pasa más tiempo.

También la arquitecta Vanesa Ezquerra, especializada en arquitectura Passivhaus, trabaja con diseños destinados a conseguir viviendas más eficientes, confortables y con un menor consumo energético.

En uno de sus proyectos explica que se ha buscado potenciar al máximo la orientación sur como parte de las estrategias utilizadas para mejorar el comportamiento energético del inmueble.

Así, la orientación sur suele ser una de las opciones más interesantes en gran parte de España, especialmente en zonas de clima frío o templado.

Durante el otoño, el invierno y la primavera permite aprovechar una importante cantidad de radiación solar. En verano, al encontrarse el sol más alto, sus rayos inciden de una forma más vertical.

Esto facilita que elementos como persianas, toldos, porches o voladizos puedan controlar mejor la entrada directa del sol durante los meses más cálidos.

Por este motivo, elegir un piso con exposición hacia el sur puede ayudar a conseguir un buen equilibrio entre luz natural, confort térmico y ahorro energético.

Otra posibilidad interesante es la orientación suroeste, que recibe sol principalmente desde el mediodía hasta el final de la tarde y mantiene una buena luminosidad durante el invierno.

No siempre

Que la orientación sur tenga numerosas ventajas no significa que sea necesariamente la mejor alternativa en cualquier lugar.

La elección depende del clima, del entorno, de la distribución interior y de las necesidades de quienes vayan a residir en la vivienda.

En zonas especialmente calurosas puede resultar conveniente limitar la exposición directa al sol durante determinadas horas del día.

También influyen la altura del piso, las sombras proyectadas por edificios cercanos, la ventilación cruzada, las ventanas o el nivel de aislamiento.

Otras opciones

  • Norte. Recibe poca radiación solar directa durante buena parte del año, por lo que puede resultar interesante en zonas especialmente calurosas. Una vivienda abierta hacia espacios amplios puede mantener, aun así, una buena luminosidad.
  • Nordeste. La entrada directa de sol se concentra principalmente durante las primeras horas de la mañana, mientras que las tardes suelen ser más frescas.
  • Este. Recibe luz desde el amanecer hasta aproximadamente el mediodía. Es una alternativa interesante para dormitorios, cocinas o espacios en los que se busca luminosidad desde primera hora.
  • Sureste. Permite aprovechar buena parte del sol de la mañana y del invierno, al mismo tiempo que reduce la exposición durante las horas más calurosas de la tarde en verano.
  • Oeste. La radiación llega principalmente desde el mediodía hasta el anochecer. Puede aportar calidez en invierno, aunque durante el verano puede favorecer temperaturas interiores más altas por la tarde.
  • Noroeste. Recibe una mayor cantidad de sol durante las tardes de primavera y verano, mientras que en invierno su exposición directa suele ser considerablemente menor.

Otros factores

Antes de comprar una vivienda conviene estudiar el recorrido del sol, pero este factor no debe analizarse de manera aislada.

La presencia de edificios que generen sombras, el tamaño y la calidad de las ventanas, los materiales utilizados o el aislamiento térmico pueden modificar completamente el comportamiento de una casa.

También es importante valorar las posibilidades de ventilación y la distribución interior, ya que dos viviendas con una orientación similar pueden ofrecer resultados muy diferentes.

Todos estos elementos, combinados con una buena exposición solar, influyen en la eficiencia energética, el confort y el atractivo de un inmueble.

Por eso, cuando se busca una vivienda pensando también a largo plazo, saber hacia dónde mira cada una de sus estancias puede convertirse en una de las decisiones más importantes de la compra.