Sala de estar con cocina abierta de estilo moderno.
Dos interioristas coinciden: "El error más común en España al reformar un piso pequeño es abrir la cocina"
¿Es mejor una cocina abierta o cerrada? Las expertas en interiorismo, Ana Martín y Lara Muñoz, responden y advierten de los errores básicos.
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Las cocinas abiertas siguen siendo las grandes favoritas en España y sobre todo cuando se trata de aprovechar el espacio en pisos más pequeños. Una opción que también se ha consolidado como una de las mejores alternativas para aportar sensación de amplitud y luminosidad en este tipo de viviendas.
Sin embargo, la realidad es que, aunque este tipo de cocina puede mejorar el diseño de muchas viviendas aportando esa sensación de continuidad y amplitud, en otras puede acabar perjudicando a la funcionalidad del espacio e incluso a la comodidad dentro de la vivienda, especialmente por la propagación de olores y ruidos al resto de estancias.
Esto es algo sobre lo que advierten las expertas en reformas, Lara Muñoz y Ana Martón en Revista de Interiores. Ambas señalan que la cocina en los últimos años ha pasado a ser un lugar que ha ido ganando protagonismo y que "ya no se quiere esconder" como años atrás.
Cocina abierta de estilo moderno.
Pero los olores, el orden y el ruido siguen siendo tres de los principales problemas de este tipo de cocinas abiertas y las razones principales por las que cada vez más personas optan por diferenciar también estos dos espacios.
"En una cocina abierta, todo se percibe más: lo bueno y lo malo. Por eso, si no se resuelven bien estos puntos, dominará una sensación de casa incómoda aunque sea bonita", aseguran.
Concretamente apuntan al tema de los olores como uno de los que más preocupa a los propietarios y destacan el sistema de extracción como una pieza clave: "Son clave. Si la extracción no está bien dimensionada o la ventilación no acompaña, se quedan impregnados en sofás y cortinas. En viviendas donde se cocina a menudo, eso es muy desagradable", advierten.
El ruido es el segundo factor en contra de este tipo de cocinas abiertas. Y es que, el ruido asociado a la campana, el lavavajillas o a otros pequeños electrodomésticos o incluso al menaje a la hora de colocarlo y moverlo puede llegar a ser especialmente molesto.
Zonificar el espacio
Para las expertas en reformas, la clave en este tipo de pisos pequeños está en "zonificar" ambas estancias.
Esto no quiere decir que sea necesario separarlas, sino que cada área cuente con su zona y "la zona de día no se convierta en un único espacio indefinido".
Cocina abierta pero con zonas diferenciadas.
Para las expertas, uno de los problemas principales en cocinas abiertas es la falta de almacenaje y el consecuente ruido visual.
"En cocinas abiertas se nota muchísimo cuando faltan armarios o no se ha pensado dónde va cada cosa porque entonces la encimera se llena y aparece el ruido visual".
No puede ser zona de paso
Otro de los errores habituales según las interioristas está en la distribución de este área: "una cocina abierta no puede convertirse en una zona de paso ni cortar circulaciones naturales. Si el recorrido entre la entrada, el salón y la terraza atraviesa una zona de trabajo, la casa pierde comodidad", aseguran. En estos casos, la ergonomía, la ubicación de la isla y la movilidad por el espacio, son elementos a tener muy en cuenta.
En este sentido, las expertas recuerdan que apostar por una cocina abierta únicamente por seguir una tendencia puede acabar siendo un error.
Salón y cocina abierta.
Cada vivienda tiene unas características concretas y no siempre este tipo de distribución encaja bien, especialmente cuando el salón es demasiado pequeño o no se cuenta con un sistema de extracción eficaz.
En estos casos, advierten, la reforma puede terminar teniendo el efecto contrario al buscado: un espacio aparentemente más moderno, pero menos cómodo y peor aprovechado para el día a día.