Señora caminando al aire libre.

Señora caminando al aire libre. Imagen generada con IA

Estilo de vida

Conchi, 101 años, sobre el alimento que no falta en su dieta: "Las legumbres son las que me mantienen activa"

Comer "lo de siempre", moverse, socializar y afrontar la vida con optimismo asegura que es parte de su éxito en la vida.

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Llegar a los 100 años con buena salud no es solo cuestión de genética. Los expertos en longevidad coinciden en que los hábitos diarios, especialmente la alimentación, influyen mucho en cómo envejecemos.

Un ejemplo claro es Conchi, una mujer de 101 años que ha conquistado a miles de personas por su energía, su vitalidad y su actitud positiva ante la vida.

Quienes la conocen aseguran que habla, camina y se mueve con la agilidad de alguien mucho más joven.

Su historia se ha hecho popular después de aparecer en una entrevista con el cardiólogo Manuel de la Peña, especialista en longevidad y autor del libro Guía para vivir sanos 120 años.

En el encuentro, la centenaria compartió los hábitos que, según ella, le han permitido mantenerse activa durante más de un siglo. Y entre todos ellos hay un alimento que nunca falta en su mesa.

Una dieta sencilla

Cuando le preguntan por el secreto de su energía, Conchi responde con una frase muy simple: "Comer lo de toda la vida".

Lejos de dietas complicadas o productos de moda, su alimentación se basa en platos tradicionales que ha mantenido durante décadas. Según explica, en su menú habitual no faltan recetas sencillas como sopa de fideos, verduras y legumbres.

Pero si hay un ingrediente que destaca por encima del resto son los garbanzos. Esta legumbre, muy presente en la cocina española, forma parte de su dieta habitual desde hace muchos años.

Para Conchi, es un alimento básico que le aporta energía sin necesidad de recurrir a comidas más pesadas.

Además, suele acompañar sus platos con espinacas salteadas con ajo y huevo, otra combinación clásica de la cocina casera.

La centenaria también reconoce que evita algunos alimentos. "De embutido y grasas tampoco como", explica con naturalidad, dejando claro que su alimentación siempre ha sido moderada.

Su estilo de vida demuestra que, en muchas ocasiones, la clave está en mantener hábitos sencillos pero constantes a lo largo del tiempo.

Legumbres y longevidad

Lo más interesante es que la ciencia respalda muchos de los hábitos alimentarios de Conchi. Diversos estudios han demostrado que las dietas ricas en proteínas vegetales, como las que se encuentran en las legumbres, se asocian con un menor riesgo de mortalidad por cualquier causa.

Alimentos como los garbanzos, las lentejas o los guisantes aportan nutrientes muy valiosos para el organismo.

Entre ellos destacan la fibra, que ayuda a regular el sistema digestivo; los antioxidantes, que protegen frente al envejecimiento celular; y minerales como el hierro o el magnesio, fundamentales para el correcto funcionamiento del cuerpo.

Además, este tipo de alimentos suele formar parte de dietas que contienen menos carnes procesadas y grasas saturadas, lo que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

También se ha observado que las personas que consumen más proteínas vegetales tienen menor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2, sufrir accidentes cerebrovasculares o padecer problemas cardíacos.

Por todo ello, cada vez más nutricionistas recomiendan incluir legumbres varias veces por semana dentro de una alimentación equilibrada.

Patrón alimentario en 'zonas azules'

Curiosamente, el alimento favorito de Conchi también es protagonista en algunas de las regiones más longevas del mundo.

Los garbanzos y otras legumbres forman parte de la dieta habitual en las llamadas "zonas azules", lugares del planeta donde la población tiene una esperanza de vida excepcionalmente alta. Entre estas regiones destacan Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia) o Ikaria (Grecia).

En todos estos territorios, la alimentación comparte varias características: predominan los productos vegetales, se consumen pocas carnes procesadas y las legumbres son uno de los pilares de la dieta diaria.

En muchos casos, estos alimentos se preparan en recetas simples, muy similares a las que describe Conchi.

Pero la centenaria insiste en que no todo depende de la comida. Cada mañana comienza el día con una oración y asegura que mantener una actitud positiva es igual de importante que cuidar la alimentación.

"Hay que vivir con alegría", suele decir. Su ejemplo demuestra que la longevidad no suele depender de un único factor, sino de la combinación de hábitos mantenidos durante muchos años: comer sencillo, moverse, mantener relaciones sociales y afrontar la vida con optimismo.