Imagen de una ensaladilla rusa.

Imagen de una ensaladilla rusa.

Estilo de vida

Los cocineros vascos coinciden: "El error al hacer ensaladilla rusa es echar el aceite del atún en la mezcla"

Igual que sucede con una tortilla, la ensaladilla rusa depende menos de la complejidad y mucho más de la precisión de cada ingrediente.

Más información: Los cocineros andaluces coinciden: los espárragos de bote mejoran si los combinas con jamón y queso parmesano

Publicada
Actualizada

0 votos

La ensaladilla rusa ocupa desde hace décadas un lugar privilegiado en la gastronomía española. Es uno de esos platos que aparecen tanto en las barras de los bares más tradicionales como en las mesas de los hogares más humildes, donde muchas veces se convierte en una receta imprescindible durante el verano, las celebraciones o las comidas de domingo.

Parte de su éxito reside precisamente en esa capacidad de adaptación. Cada familia tiene su propia versión, cambia ingredientes, modifica proporciones o introduce pequeños trucos heredados con el tiempo: algunos añaden aceitunas, otros prefieren más encurtidos, mientras que hay quienes defienden una textura más cremosa o una mezcla más compacta.

Sin embargo, aunque existan muchas variantes, los grandes cocineros coinciden en que hay elementos que resultan fundamentales para conseguir un resultado realmente equilibrado. La mayonesa y el atún son dos pilares básicos del plato, aunque también son ingredientes que requieren cuidado.

Para chefs como Eva Arguiñano o su hermano Karlos, una ensaladilla perfecta empieza por utilizar una mayonesa casera y por escurrir el atún de forma adecuada, evitando errores que pueden arruinar la textura final.

Los secretos de una ensaladilla rusa

Igual que sucede con una tortilla de patatas, la ensaladilla rusa depende menos de la complejidad y mucho más de la precisión con la que se trabaja cada ingrediente. A simple vista parece una mezcla fácil y rápida, pero basta un pequeño error para que el resultado pierda frescura, equilibrio o textura.

Entre esos detalles, hay uno que los chefs vascos repiten constantemente y que suele pasar desapercibido en muchas cocinas domésticas: el aceite del atún.

Eva Arguiñano ha explicado en varias ocasiones que uno de los errores más habituales consiste en "incorporar el atún directamente de la lata" sin escurrirlo correctamente.

Puede parecer un gesto insignificante, pero modifica por completo el comportamiento de la mayonesa y altera la textura final del plato.

Según la cocinera, cuando parte de ese aceite termina mezclándose con la salsa, la ensaladilla pierde ligereza y adquiere una sensación mucho más pesada en boca.

Imagen de una lata de atún.

Imagen de una lata de atún.

La mayonesa se vuelve excesivamente densa y el conjunto deja de tener esa frescura tan característica que convierte a este plato en uno de los más apetecibles durante los meses de calor.

Por eso insiste en presionar bien el atún con un tenedor antes de incorporarlo y en desmigarlo correctamente para que se integre de forma homogénea.

Además, Arguiñano también advierte de que muchas ensaladillas fracasan por abusar de la mayonesa. En numerosos bares y hogares, la salsa termina ocultando completamente el sabor del resto de ingredientes.

La clave, según defiende, está en conseguir que todo quede unido sin convertir el plato en una crema pesada y uniforme. Todo ello, con pocos ingredientes y apenas una pizca de técnica.

Ingredientes

Ingredientes para la ensaladilla rusa

  • 2 latas de atún en aceite de oliva, muy bien escurridas
  • 3 huevos
  • 1 cebolleta tierna grande (o dos pequeñas)
  • 2-3 patatas medianas
  • 1 tomate grande pelado en dados
  • Sal (al gusto)
  • Vinagre
  • Aceite de oliva
  • 4 cucharadas soperas de mayonesa (mejor si es casera)

Paso 1

Cuece los huevos durante 10 minutos exactos a partir de que empiecen a hervir.

Paso 2

Abre las latas de atún y presiona bien con un tenedor para escurrir todo su aceite. Desmígalo por completo con el mismo tenedor. Este paso es clave para que la ensaladilla no quede aceitosa ni pesada.

Paso 3

Corta la cebolleta tierna en trocitos. Si te resulta muy fuerte, puedes dejarla unos minutos en agua fría antes de escurrir y mezclar.

Paso 4

Cuece las patatas hasta que estén tiernas durante unos 10-12 minutos. Escúrrelas a continuación y déjalas enfriar.

Paso 5

Trocea el resto de los ingredientes en dados (tomate, huevos...)

Paso 6

En un bol grande, mezcla todos los ingredientes y añade 3-4 cucharadas de mayonesa para mezclar bien todo. Pero no bañes la ensaladilla en la salsa.

Paso 7

Añade el aliño a tu gusto.

Paso 8

Deja reposar la mezcla en el frigorífico, al menos 1 hora.

Paso 9

Otros trucos

Karlos Arguiñano comparte esa misma visión y sitúa la mayonesa en el centro de toda la elaboración. Para su hermano, la diferencia entre una ensaladilla corriente y una realmente buena empieza por preparar una salsa casera utilizando ingredientes básicos como huevo, aceite de oliva, vinagre y sal.

La razón no es solo gastronómica, sino también de textura. Una mayonesa hecha en casa suele resultar más suave, más ligera y menos invasiva que muchas versiones industriales.

Además, el chef defiende que una salsa equilibrada permite que la patata, las verduras y el propio atún mantengan protagonismo sin quedar escondidos detrás de un exceso de grasa o acidez.

Imagen de una ensaladilla rusa.

Imagen de una ensaladilla rusa.

Incluso propone suavizar todavía más la mezcla añadiendo un poco de yogur natural, un truco que reduce la intensidad y aporta una sensación más fresca y ligera.

Pero la ensaladilla no depende únicamente de la salsa, sino que Arguiñano también insiste en la importancia de controlar la cocción de las patatas y las verduras.

Cuando la patata se pasa de cocción, libera demasiado almidón y la mezcla termina convirtiéndose en una masa excesivamente compacta. En cambio, cuando queda dura, rompe la armonía del conjunto y dificulta esa textura cremosa que caracteriza a una buena ensaladilla rusa.

Por eso recomienda cocer las patatas enteras y con piel desde agua fría, permitiendo que la cocción sea progresiva y uniforme, un detalle que ayuda a conservar mejor la textura interior y evita que absorban demasiada agua.

Martín Berasategui lleva esta filosofía un paso más allá y apuesta por una versión algo más técnica. Su propuesta consiste en triturar parte del atún junto con la propia mayonesa casera antes de mezclar el resto de ingredientes.

Con esa técnica consigue que el sabor del pescado quede repartido de manera uniforme y que la salsa gane profundidad sin necesidad de recargar el plato. A partir de ahí incorpora anchoas y un pequeño toque de mostaza que aporta más intensidad y complejidad.

Berasategui considera que uno de los fallos más frecuentes consiste en introducir trozos grandes de atún sin integrarlos correctamente. Según explica, eso rompe la uniformidad de la mezcla y hace que algunas cucharadas resulten mucho más secas o intensas que otras.

También otros cocineros españoles han ido incorporando pequeños matices personales a la receta. Dani García, por ejemplo, apuesta por añadir un ligero toque ácido utilizando parte del vinagre de las piparras, mientras que otros chefs trabajan la mayonesa con diferentes matices para potenciar frescura o profundidad.