Una pareja en su nuevo apartamento.

Una pareja en su nuevo apartamento. iStock

Estilo de vida

Los economistas coinciden: para comprar una vivienda hoy habría que trabajar hasta los 80 años

El encarecimiento de la vivienda y el estancamiento de los salarios dificultan cada vez más el acceso a la compra en España, sobre todo en grandes ciudades.

Más información: Los economistas coinciden: congelar el precio de la vivienda hará que los propietarios lo suban en 2027

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La crisis de la vivienda en España atraviesa uno de sus momentos más tensos, con cada vez más ciudadanos que encuentran grandes dificultades para acceder al mercado inmobiliario. El colchón económico tradicional ya no es suficiente, especialmente en las grandes ciudades.

La situación preocupa a los expertos, y las previsiones para 2027 no apuntan a una mejora significativa. Los precios siguen al alza mientras los salarios se mantienen estancados, lo que complica aún más el acceso a la vivienda.

Economistas como Santiago Niño Becerra coinciden en que no se prevé un descenso relevante en el precio de la vivienda a corto plazo, señalando que la clave para aliviar la situación pasa por aumentar la oferta.

Según sus estimaciones, serían necesarias unas 700.000 viviendas adicionales para equilibrar el mercado. Este desfase entre oferta y demanda continúa empujando los precios al alza y endureciendo las condiciones de acceso.

Trabajar toda la vida para comprar una vivienda

Los expertos advierten de que la situación afecta especialmente a los jóvenes, que cada vez tienen más dificultades para independizarse. En muchos casos, se ven obligados a retrasar su salida del hogar familiar o incluso a regresar a casa de sus padres para poder ahorrar.

En las grandes capitales, donde se concentran la mayoría de oportunidades laborales, el acceso a la vivienda es especialmente complicado. En muchas zonas de Madrid, Barcelona o Valencia, el alquiler de una habitación puede situarse entre los 400 y los 700 euros mensuales.

El alquiler de una vivienda completa tampoco escapa a esta tendencia. En áreas tensionadas, un piso de dos habitaciones puede alcanzar o superar los 1.300 euros al mes.

En este contexto, la compra de vivienda se convierte en un reto aún mayor. En determinadas zonas urbanas, un piso básico de unos 90 metros cuadrados puede rondar los 270.000 euros incluso en las opciones más asequibles.

A partir de estos datos, Niño Becerra plantea un escenario extremo para ilustrar la situación: "Para comprar una vivienda hoy habría que trabajar hasta los 80 años".

Según sus cálculos, si una familia dedica durante 63 años el 30% de sus ingresos al pago de la vivienda, una persona tendría que mantener ese esfuerzo prácticamente durante toda su vida laboral.

Llevado al extremo, este planteamiento implica que, en determinados casos, una persona de clase media podría no completar el pago de su vivienda hasta edades muy avanzadas.

"La vivienda en España es imposible en estas condiciones, ni en una vida entera trabajando", lamenta el economista.

Un problema estructural sin solución a corto plazo

Niño Becerra considera que la situación es "insostenible", aunque reconoce que, por el momento, no se están adoptando medidas suficientes para revertirla.

Ante este escenario, muchas familias recurren al apoyo económico de sus progenitores como una de las pocas salidas para acceder a la vivienda. De hecho, las donaciones y préstamos familiares no han dejado de crecer en los últimos años.

La vivienda seguirá subiendo

Las previsiones de BBVA Research tampoco invitan al optimismo.

Según su último informe, el precio de la vivienda seguirá aumentando tanto en lo que queda de 2026 como en 2027, lo que intensificará la presión sobre el acceso al mercado residencial.

En concreto, sus estimaciones apuntan a que el precio podría subir un 10,2% en 2026, tras el incremento del 12,7% registrado en 2025 —el mayor de la serie histórica del Instituto Nacional de Estadística—, y continuar creciendo en torno a un 6,8% en 2027.

Entre las principales causas de este encarecimiento se encuentra el déficit de vivienda, ya que la oferta sigue siendo insuficiente para satisfacer la demanda actual.

Más inversión, pero con dificultades

A pesar del contexto, el informe señala que la inversión en vivienda continuará creciendo en la economía española.

Según sus previsiones, la construcción residencial podría pasar de representar el 5,5% del PIB en 2025 al 6% en 2027, con incrementos anuales sostenidos.

Sin embargo, el sector sigue enfrentándose a importantes obstáculos, como la falta de mano de obra, el aumento del coste de los materiales o la lentitud en el desarrollo del suelo.

Estos factores limitan la capacidad de respuesta del mercado y dificultan que la oferta crezca al ritmo necesario.

En este escenario, los expertos coinciden en que el acceso a la vivienda seguirá siendo uno de los principales retos económicos y sociales en España en los próximos años.