La ministra de Vivienda Isabel Rodríguez.

La ministra de Vivienda Isabel Rodríguez.

Estilo de vida

Ya ha entrado en vigor: la ley confirma que las viviendas en alquiler deberán tener este certificado en 2026

Los propietarios deberán actualizar el certificado energético para cumplir con las nuevas exigencias de consumo y eficiencia que marca la Unión Europea.

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El mercado de alquiler en España sigue creciendo y cada vez más propietarios deciden poner una vivienda en arrendamiento para obtener ingresos. Sin embargo, alquilar una casa no solo implica firmar un contrato con el inquilino; también supone cumplir con una serie de requisitos legales que se han ido reforzando en los últimos años.

Uno de los más importantes es el relacionado con la eficiencia energética. A partir de 2026, las administraciones prestarán especial atención a que las viviendas en alquiler tengan esta documentación en regla, algo que en la práctica funciona como una "inspección" obligatoria antes de poder anunciar o formalizar el alquiler.

La clave está en el Certificado de Eficiencia Energética, un documento que muchos propietarios ya conocen, pero que ahora cobra más importancia debido a las nuevas normas europeas que buscan mejorar la optimización de la energía de los edificios y reducir el consumo de energía en las viviendas.

La 'inspección' clave para alquilar en 2026

En los últimos años, el alquiler se ha convertido en una de las fórmulas de vivienda más extendidas en España. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cerca del 18,7% de los hogares vive en una vivienda alquilada, un porcentaje que ha ido aumentando progresivamente en la última década.

Si se tiene en cuenta que en España existen alrededor de 18,9 millones de hogares, esto supone que más de 3,5 millones de viviendas se utilizan como residencia habitual en régimen de alquiler.

Este crecimiento explica que cada vez más personas vean en el mercado inmobiliario una forma de inversión. Comprar una vivienda para alquilarla se ha convertido en una práctica muy habitual, ya que permite obtener ingresos mensuales y, al mismo tiempo, conservar un activo que puede revalorizarse con el paso del tiempo.

Sin embargo, la realidad es que no siempre es tan sencillo como parece. Ser propietario de una vivienda en alquiler implica cumplir con diversas obligaciones legales y administrativas, desde registrar el contrato hasta garantizar que el inmueble cumple con determinados requisitos técnicos.

Para poder alquilar una vivienda en España en 2026, el propietario debe contar obligatoriamente con un Certificado de Eficiencia Energética en vigor. Este documento evalúa el comportamiento energético del inmueble y lo clasifica con una escala de letras que va desde la A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente).

En la práctica, el certificado funciona como una especie de "inspección energética". Un técnico cualificado analiza distintos aspectos de la vivienda, como el aislamiento, las ventanas, los sistemas de calefacción o el consumo energético.

Imagen de archivo de una vivienda en alquiler.

Imagen de archivo de una vivienda en alquiler.

Con esos datos se calcula la calificación energética y se emite el certificado, que debe registrarse en la comunidad autónoma correspondiente.

Este documento tiene una vigencia máxima de diez años. Si ha pasado más tiempo desde que se emitió, el propietario está obligado a renovarlo antes de anunciar o alquilar la vivienda.

El certificado es obligatorio desde hace años, pero ahora se ha convertido en un requisito especialmente relevante porque las políticas europeas están impulsando una mejora general de la eficiencia energética de los edificios.

Por ese motivo, en los próximos años se irán endureciendo los criterios para alquilar o vender viviendas con malas calificaciones energéticas.

La hoja de ruta establece que, a partir de 2030, las viviendas con una calificación energética inferior a la letra E podrían quedar fuera del mercado de alquiler y venta si no realizan mejoras energéticas.

Esto significa que muchos inmuebles antiguos, especialmente aquellos que no han sido reformados, tendrán que acometer obras de eficiencia energética para poder seguir alquilándose.

Multas de hasta 6.000 euros

No obstante, aunque en 2026 no se prohibirá todavía alquilar viviendas con malas calificaciones energéticas, no disponer de este certificado o no mostrarlo correctamente puede acarrear sanciones económicas.

La normativa establece multas que pueden oscilar entre los 300 y los 6.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.

Por ejemplo, se considera una infracción anunciar o alquilar una vivienda sin disponer del certificado, no incluir la calificación energética en los anuncios o presentar un certificado caducado.

Además, el documento debe estar disponible para el inquilino antes de firmar el contrato, ya que forma parte de la información obligatoria que el propietario debe facilitar sobre el inmueble.

Junto con el certificado energético, en 2026 también entrarán en vigor otras obligaciones relacionadas con el control del mercado del alquiler, como el Número de Registro Único de Alquileres (NRUA).

Este certificado se trata de un identificador que permitirá registrar determinados alquileres, especialmente los de corta duración, con el fin de mejorar el control administrativo y aumentar la transparencia en el mercado.

Además, se introducen nuevas obligaciones de información para declarar determinados alquileres a la administración, con el objetivo de mejorar la supervisión del sector y reducir irregularidades.