Lapiz de ojos nude para una mirada más joven

Lapiz de ojos nude para una mirada más joven IStock

Belleza

Los maquilladores coinciden: "A los 50 años, el lápiz de ojos nude en la línea de agua es esencial para rejuvenecer la mirada"

La propuesta, sencilla, muy efectiva y fácil de aplicar a nuestra rutina, conquista a todas las que lo ponen en práctica.

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Hay pequeños gestos frente al espejo capaces de cambiar por completo una mirada. Uno de ellos no requiere grandes dosis de técnica ni un neceser repleto de productos: basta con elegir bien el color del lápiz de ojos y saber dónde aplicarlo.

Con el paso de los años, la mirada experimenta cambios que también modifican la forma en la que favorece el maquillaje. El párpado puede perder firmeza, el contorno de los ojos se vuelve más delicado y la mirada puede parecer más pequeña o cansada.

Por eso, algunas técnicas que funcionaban a los 20 o los 30 no necesariamente consiguen el mismo efecto a partir de los 50. La maquilladora profesional Susana Marín, de 50 años, apuesta por un gesto tan sencillo como favorecedor.

Se trata de utilizar un lápiz de ojos en tono neutro o nude en la línea inferior. "Con un lápiz de ojos neutro (nude), maquillo la línea inferior del ojo porque abre la mirada y la ilumina", explica.

El objetivo es conseguir un efecto óptico de mayor amplitud y luminosidad sin recargar el maquillaje. Frente a los tonos oscuros, que pueden marcar más el contorno y endurecer visualmente la expresión cuando se aplican de determinadas formas, los tonos beige o nude ayudan a suavizar el resultado y aportan un aspecto más fresco.

Gran aliado

Es una técnica especialmente interesante cuando se busca un maquillaje favorecedor para pieles maduras: no pretende ocultar los rasgos que cambian con la edad, sino trabajar con ellos para conseguir una apariencia más descansada y luminosa.

Marín lleva este gesto a su propia rutina y también lo utiliza con sus clientas. "Es un truco que siempre utilizo en mí y en mis clientas", asegura. Una demostración de que, en maquillaje, no siempre hace falta añadir más producto para rejuvenecer la mirada.

Aunque aparecen las líneas de expresión, se pierda firmeza, el contorno del rostro se difumine y los ojos pueden parecer más pequeños o caídos, no significa renunciar al maquillaje, sino todo lo contrario: usarlo de forma inteligente.

La clave está en cambiar la mentalidad, no se trata de cubrir, sino de realzar. "Hay que dejar de pensar en maquillar para esconder y empezar a hacerlo para potenciar lo que sí tenemos", explica la maquilladora. Y, para eso, nada como los tonos suaves, las texturas ligeras y la iluminación estratégica.

Antes de aplicar cualquier producto, la piel debe estar bien preparada. Susana recomienda comenzar con una rutina que incluya sérum antioxidante, crema hidratante con ácido hialurónico y un buen protector solar. Este combo ayuda a suavizar la textura de la piel, mejorar su elasticidad y crear una base más uniforme.

Una prebase alisadora específica para pieles maduras puede ayudar a difuminar poros y arrugas antes de la base de maquillaje. El resultado será un rostro más luminoso, sin exceso de producto, que realce tu belleza natural.

Mirada más joven

Una de las claves del maquillaje a partir de los 50 es no recargar los ojos con sombras oscuras ni delineados intensos, que pueden endurecer la mirada. Susana recomienda dar protagonismo a la parte superior de las pestañas, aplicando un delineado interno desde la mitad del ojo hacia el exterior para alargar visualmente la mirada.

¿Y la línea inferior? Aquí es donde entra el famoso lápiz de ojos beige, que cambia el juego por completo. "Al aplicarlo, la mirada se ve más grande, más limpia y más joven al instante", afirma. Añade una buena máscara de pestañas y verás cómo tu expresión cambia por completo.

No te olvides de las cejas. Con la edad, estas suelen volverse más finas y claras, por lo que es fundamental redefinirlas con un lápiz del mismo tono que el pelo, siempre sin sobrecargar. Unas cejas bien estructuradas equilibran el rostro y levantan visualmente el ojo.

En los labios, adiós a los tonos mates y oscuros. Los labiales satinados o los bálsamos con color aportan jugosidad, volumen visual y frescura. Susana recomienda perfilar solo la parte central de los labios con un lápiz ligeramente más oscuro, para darles definición sin endurecer el gesto.