Mujer aplicándose corrector frente al espejo.
Beatriz Bernal, maquilladora: "El error que más envejece es aplicar mucho corrector de ojeras"
Muchos profesionales no dan por considerarlo un gran secreto, pero es posible mantener el maquillaje intacto incluso en los días más calurosos con este sencillo paso.
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Pocos son los neceseres que no tienen un corrector de ojeras como uno de sus principales cosméticos. Es un producto que corrige, disimula imperfecciones, ilumina y hasta es capaz de levantar el rostro.
Todo ello si sabes cómo aplicártelo, porque de lo contrario, se puede convertir en tu peor enemigo. Es muy frecuente terminar de maquillarse frente al espejo y, a los pocos minutos, ver cómo tu corrector ya ha formado pliegues que te suman años, en lugar de restarlos.
Aunque hayas leído infinidad de consejos, visto mil tutoriales de maquillaje o comprado los productos más caros, el corrector de ojeras sigue siendo uno de los pasos más frustrantes en cualquier rutina de belleza.
La buena noticia es que la maquilladora profesional Beatriz Bernal ha desvelado el truco que los profesionales rara vez comparten, y que podría cambiar por completo tu forma de aplicar el corrector.
"No poder difuminar el corrector de ojeras que se te queda entre los pliegues de la piel, por más que te hayas visto mil vídeos de cómo maquillarte esa zona del ojo correctamente, es muy habitual: se te cuartea igual, y en verano, más aún".
Una mirada joven
Con más de 1,5 millones de seguidores en la red social del momento (Tik Tok) y un gran recorrido profesional, Bernal explica que se trata de un error de maquillaje muy común, especialmente en personas con pieles maduras o secas.
Pero puede afectar a cualquiera que no esté aplicando el corrector bien. Y lo cierto es que no se trata solo del producto que uses, sino de cómo lo aplicas.
Beatriz incide en que hay una técnica que los maquilladores profesionales conocen, pero que rara vez explican con detalle al público general. La clave está en un cambio simple pero efectivo en el orden y la forma de aplicar el corrector. Aquí te lo explicamos paso a paso:
- Aplica el corrector solo donde haya oscuridad
Olvídate de cubrir toda la ojera de golpe. Beatriz aconseja usar una pequeña cantidad de corrector únicamente sobre la zona oscura, justo donde lo necesitas. Esto no solo evita excesos innecesarios, sino que ayuda a que el producto se integre mejor sin crear textura ni apelmazarse.
"Aplica el corrector, un poquito, únicamente donde tengas la oscuridad y déjalo unos segundillos", recomienda.
Este detalle es clave: deja que el corrector se asiente unos segundos antes de tocarlo. Esto permite que se funda mejor con la piel y que el pigmento se fije correctamente. - Aplica fijador de maquillaje antes de difuminar
Aquí viene el truco maestro. Antes de difuminar el corrector, Beatriz recomienda un paso que casi nadie hace: pulverizar fijador de maquillaje directamente sobre la zona.
"Sin difuminarlo aún, te aplicas fijador de maquillaje", explica. El fijador actúa como una especie de "sellador previo", ayudando a que el corrector se mantenga en su sitio y no migre hacia los pliegues. - Difumina con brocha de pelo suelto
Ahora sí, toca difuminar. Pero en lugar de usar directamente una esponja húmeda (como muchos aconsejan), Beatriz Bena utiliza una brocha de pelo suelto para extender suavemente el producto desde el punto de aplicación hacia el resto de la ojera.
"Con una brocha de pelo suelto, vamos a poner el corrector en su sitio", detalla.
Este tipo de brocha distribuye el producto sin arrastrarlo ni concentrarlo en una zona, lo que evita los temidos pliegues y deja una cobertura uniforme, ligera y natural. - El toque final con esponja seca
Una vez has difuminado el corrector con brocha, Beatriz recomienda usar una esponja seca (no húmeda) y pasarla a toquecitos por la zona. Esto ayuda a eliminar el exceso de producto y a sellarlo aún más.
"Coge una esponja seca y pásala ligeramente, a toquecitos, sobre la ojera, para eliminar el exceso de producto. Ahora sí, tienes tu ojera perfecta y libre de pliegues", asegura.
Esta técnica es tan efectiva porque combina precisión, ligereza y fijación en el orden correcto. No sobrecargas la piel, no estresas la zona con productos innecesarios, y sobre todo, le das al corrector el tiempo y la estructura para asentarse y mantenerse impecable durante horas.
Al usar el fijador antes de difuminar, creas una especie de "film invisible" que impide que el producto se desplace hacia las líneas de expresión. El resultado: una mirada más fresca, joven y natural, sin necesidad de retoques constantes.
Muchas veces intentamos corregir las ojeras aplicando más producto del necesario, lo que termina agravando el problema. Esta técnica, en cambio, te enseña que menos es más cuando se trata de maquillaje, especialmente en una zona tan delicada como el contorno de ojos.
Si tienes la sensación de que el corrector te envejece o que nunca logras ese acabado liso y natural que ves en las fotos, prueba este método de Beatriz Bernal. Te sorprenderá cómo un pequeño cambio puede rejuvenecer tu mirada al instante.