Mujer aplicándose crema Nivea.

Mujer aplicándose crema Nivea.

Belleza

Vicente Calduch, farmacéutico: "Para rejuvenecer el rostro, la crema Nivea de la lata azul solo es efectiva en pieles secas"

El gran clásico tiene múltiples usos y su efectividad está más que comprobada, sin embargo, es importante conocer algunos "peros".

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La lata azul de la crema Nivea lleva décadas siendo un básico en baños y neceseres de medio mundo. Su textura densa y su aroma inconfundible la han convertido en un icono que ha sobrevivido generaciones, recurriendo siempre a sus beneficios.

Pero más allá de la nostalgia, ¿qué dice realmente su fórmula? ¿Es apta para todo tipo de pieles? ¿Puede aplicarse en el rostro sin riesgos? El farmacéutico Vicente Calduch examina su composición desde el punto de vista dermatológico.

La clave de su textura está en su estructura galénica. "Si observamos la lista de ingredientes de esta crema tan icónica, podemos deducir que es una emulsión de fase externa oleosa. Es decir, se trata de una mezcla homogénea de aceites y ceras (fase continua), que contiene en su interior microscópicas gotas de agua e ingredientes hidrosolubles repartidas uniformemente en su interior", aclara el experto.

Esa formulación justifica su consistencia espesa y su carácter altamente oclusivo. No es una crema ligera ni de absorción inmediata. Su función principal es proteger y sellar la hidratación.

"Con esto, podemos clasificar en tres grandes grupos los ingredientes del producto: estructurales, activos y perfumantes", añade el farmacéutico. Los ingredientes estructurales son los que sostienen la arquitectura de la fórmula. "Son aquellos que tienen como principal funcionalidad formar y mantener la estructura de la forma galénica emulsión".

Cómo actúa sobre la piel

Más allá de su estructura, lo relevante es cómo se activa en la piel. Según Calduch, "El producto actúa gracias a dos mecanismos que trabajan de manera conjunta", un doble efecto que explica por qué funciona especialmente bien en pieles secas o deshidratadas.

"Por un lado, se genera una capa protectora sobre la superficie de la piel que permite aislarla del exterior y facilita el trabajo del segundo mecanismo que es el de hidratar, suavizar y ayudar a mantener el buen estado de la barrera cutánea", explica.

En el cuerpo, el margen de uso es amplio. "El producto se puede aplicar en todo tipo de pieles cuando se aplica en zonas corporales. En pieles hidratadas ayuda a mantener el buen estado de la piel y en pieles secas o deshidratadas, está especialmente indicada para recuperar la hidratación y la barrera lipídica", comenta.

Manos agrietadas, codos ásperos o talones secos encuentran en esta fórmula una aliada eficaz y asequible. Pero, ¿qué ocurre con las pieles sensibles?

El farmacéutico responde con claridad: "Sí, también es válida para pieles sensibles. El uso del producto ayuda a proteger la piel y a estar más preparada para las agresiones externas como frío, viento o ambientes secos".

No obstante, introduce un matiz importante cuando existe patología. "Cuando la piel tiene alteraciones o algún tipo de patología como dermatitis o rosácea, el uso de la crema de Nivea, se debe evitar y usar productos específicos para esas patologías. Sin embargo, sí que estaría recomendado su uso cuando la piel ya se haya recuperado. De esta manera, se conseguiría mantener cuidada y protegida la piel y se podrían reducir los efectos de futuras alteraciones de la misma", continúa.

Cuándo es clave en el rostro

La aplicación facial es el punto donde conviene ser más selectivos. Calduch lo resume de forma directa: "Para el rostro, mi recomendación es limitar su uso para pieles secas o deshidratadas y cuando lo que se busca es recuperar la hidratación de la piel".

No es, por tanto, una crema facial universal. Su textura densa puede resultar excesiva en pieles mixtas o grasas, generando sensación de pesadez. En cambio, en pieles secas, especialmente en invierno, puede actuar como tratamiento reparador puntual.

En cuanto a la frecuencia, el experto aconseja aprovechar la noche. "Para el cuerpo, su uso puede ser diario. Si buscamos mejorar su efecto, es recomendable aplicar el producto por la noche, ya que ayuda a la piel realizar su proceso natural de recuperación y regeneración. También se puede aplicar después del baño o la ducha y de esta manera se favorece la protección de la barrera lipídica", confirma.

No es un producto con promesas antiedad sofisticadas ni tecnologías de última generación. Su función es clara y concreta: proteger, hidratar y reforzar la barrera cutánea. Y en pieles secas o deshidratadas, sigue cumpliendo esa misión con la misma sencillez que la convirtió en un clásico.