El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El Gobierno quiere cambiar la ley: los conductores serán acusados de "delito" si superan esta velocidad en España
Así pretenden cambiar los excesos en los límites de velocidad en todas las carreteras españolas.
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Este martes 24 el Congreso votó una iniciativa que proponía el PSOE con la que se consideraría delito superar en las vías urbanas los 50 km/h la velocidad máxima permitida y en las vías interurbanas en 70 km/h.
La propuesta ha sido apoyada por los socios del Gobierno mientras que Vox se ha opuesto; a ello se suma la abstención del PP. Pasada la votación, la Comisión de Interior lo tramitará hasta su aprobación final.
Y es que, tras tumbar la propuesta que pretendía reducir la tasa de alcohol, esta iniciativa supone un cambio drástico en la seguridad vial. Se tendría que extremar la precaución ante una normativa que busca criminalizar los excesos de velocidad más graves.
Imagen del cuadro del velocímetro.
De acuerdo con el RACE, las penas actuales más graves van desde los tres a seis o doce meses de prisión o multas desde los seis a los 12 meses de trabajos para la comunidad.
A ello se suma la retirada del permiso de circulación entre uno y cuatro años en función de las circunstancias.
Y es que, como confirma la Dirección General de Tráfico (DGT), la velocidad se posiciona como el tercer factor más habitual en los siniestros de tráfico, especialmente en aquellos con víctimas mortales.
En 2023, con datos a 24 horas dentro del entorno de la DGT, se pudieron registrar 211 siniestros mortales en los que la velocidad estuvo presente. Algo que se relaciona también con las consecuencias: a mayor velocidad de impacto, se libera más energía al chocar con otro vehículo, usuario u obstáculo.
De la misma manera, el organismo confirma de la mano del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) que si las velocidades medias descendieran en tan solo 1 km/h en todas las carreteras de la Unión Europea, se estima que cada año podrían prevenirse 2.200 muertes en las carreteras.
Por su parte, la diputada Inés Granolles recordó que el 22% de los incidentes tienen la velocidad como un factor clave en los accidentes, reivindica que reducirla es "una cuestión de justicia" ya que los daños los sufren aquellos más expuestos: peatones, ciclistas o motoristas.
Las carreteras convencionales son las que mayor riesgo representan, ya que el cumplimiento del límite de velocidad establecido es de tan solo un 43%, un nivel que se asemeja a los datos de Bélgica.
Y las calles que imponen máximos de 30 km/h registran un nivel de cumplimiento del 32%, aunque supone el valor más alto de los tres países de los que dispone los datos la DGT en 2024.
Los porcentajes de la DGT lo dejan más que claro: mientras que en las autovías el 63% de los turismos circulan a la velocidad permitida, el porcentaje baja al 51% si se habla de autopistas, unas cifras que dan mucho que pensar sobre el respeto que tienen los conductores hacia los límites.