Vistas de Marbella.
Hasta 872 viviendas y 400 millones en juego en Marbella: así es el macrodesarrollo de La Vizcaína
El plan, que ya cuenta con el visto bueno inicial del Ayuntamiento, prevé entre 685 y 872 viviendas, un hotel y un gran equipamiento educativo en más de 62 hectáreas de Las Chapas.
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La maquinaria urbanística de Marbella no se detiene. La última memoria económica del macrodesarrollo de La Vizcaína pone negro sobre blanco una operación que movilizaría entre 230 y 267 millones de euros en costes y podría generar hasta 408 millones en ingresos por venta de edificabilidad, dejando un beneficio estimado para el promotor superior a los 100 millones.
El Ayuntamiento acaba de dar un nuevo impulso a esta gran actuación de transformación urbanística en el extremo oriental del municipio, que prevé entre 685 y 872 viviendas, un gran equipamiento educativo privado y uso hotelero sobre más de 62 hectáreas hoy clasificadas como suelo rústico por la legislación andaluza.
La memoria urbanística consultada detalla que la documentación de la Propuesta de Delimitación de la Actuación de Transformación Urbanística (ATU) de Nueva Urbanización La Vizcaína fue aprobada por la Junta de Gobierno Local en su sesión del 17 de febrero de 2026.
La iniciativa parte de Alfil Patrimonial Socimi, S.A., grupo familiar con sede histórica en Marbella representado por Francisco Gómez Palma como propietario mayoritario del ámbito, y el documento ha sido redactado por H.C.P. Arquitectos y Urbanistas, S.L.P.
Ordenación propuesta para el sector La Vizcaína, en Marbella.
El ámbito suma 623.339,61 metros cuadrados entre la AP‑7 y la franja litoral, en la zona de Las Chapas–La Víbora, y se describe como un “vacío de ciudad” rodeado de urbanizaciones consolidadas tanto en Marbella como en el vecino término de Mijas.
Al este linda con Mijas y el campo de golf Cabopino, al norte con el dominio público de Carreteras, las zonas expropiadas de la AP‑7 y un sistema general viario, al oeste con suelo urbanizable sectorizado y suelo urbano no consolidado, y al sur con suelos urbanizables ordenados en ejecución y sectores urbanos ya en desarrollo turístico‑residencial.
Aunque la LISTA clasifica estos terrenos como suelo rústico común, el PGOU vigente los mantiene como suelo urbanizable no sectorizado de uso residencial turístico (SUNS RT), lo que permite, mediante una propuesta de delimitación y posterior Plan Parcial, su transformación en un nuevo sector urbano que se integraría en la malla de la ciudad.
La propuesta asigna al sector una edificabilidad bruta de entre 0,20 y 0,25 metros cuadrados de techo por metro cuadrado de suelo, lo que se traduce en entre 124.668 y 155.835 metros cuadrados edificables y entre 685 y 872 viviendas, con una densidad de 11 a 14 unidades por hectárea.
Uno de los elementos más destacados es la reserva del 40% de la edificabilidad residencial para vivienda protegida o en alquiler asequible, que la memoria presenta como una contribución relevante para aliviar el problema de acceso a la vivienda en Marbella, especialmente para jóvenes y familias, en un distrito de Las Chapas muy marcado por la residencia turística y la segunda residencia.
Más allá de las viviendas, el proyecto se articula en torno a una gran parcela de equipamiento privado para un centro educativo de "gran envergadura" y carácter supralocal, concebido como un polo de centralidad para la franja oriental del municipio, y prevé parcelas de uso hotelero que podrían vincularse al propio equipamiento docente.
Espacios libres
Desde el punto de vista dotacional, la propuesta se compromete a reservar al menos un 20% de la superficie del ámbito a sistemas generales de espacios libres, unos 124.668 metros cuadrados de parques y zonas verdes, buena parte de ellos en torno al arroyo Cabrillas y sus ramales, cuyo dominio público hidráulico queda excluido de la ordenación urbanizable.
Aunque el Ayuntamiento defiende el proyecto como "de interés municipal" y "equilibrado" desde el punto de vista económico, la memoria desglosa una operación de gran escala liderada por iniciativa privada: estima unos 35,78 millones en urbanización, 3,46 millones en costes de gestión y entre 191,5 y 228,1 millones en construcción, frente a unos ingresos de entre 342,3 y 407,8 millones, con un beneficio calculado para el promotor de entre 111,6 y 140,4 millones de euros.
La actuación se concibe en sistema de compensación, con cesión de suelos dotacionales al Ayuntamiento y asunción de todos los costes de urbanización interior y de conexión a redes, y el propio documento concluye que, con estas cifras, queda acreditada la "viabilidad económica" y la "oportunidad" de la inversión privada en un contexto de alta demanda de vivienda y de proyectos educativos y turísticos en Marbella.