Imagen del puerto de Málaga.
El Puerto blinda su futuro logístico lejos del mar: 40.000 metros en Los Prados pensando en la autopista ferroviaria
Cierra el acuerdo con Adif para una primera fase de asentamiento. Del orden de 10.000 metros serán destinados a contenedores vacíos y el resto, a graneles.
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La Autoridad Portuaria ha firmado ya el contrato de arrendamiento con Adif para una primera bolsa de 40.000 metros cuadrados en Los Prados, que se destinarán a graneles agroalimentarios y contenedores vacíos.
El objetivo de fondo es compensar la pérdida de suelo operativo en San Andrés por el futuro auditorio y posicionarse para una futura terminal ferroportuaria enlazada con la gran autopista ferroviaria.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, confirma que el contrato con Adif "ya está firmado" y que el puerto está "pendiente solo de recibir los terrenos", una vez se cierren los últimos flecos, y de empezar a recibir peticiones concretas de los operadores interesados para poder distribuir las parcelas.
La primera fase del desembarco portuario tierra adentro abarca el arrendamiento por varios años de unos 40.000 metros cuadrados. No obstante, la ambición es mayor, estando sobre la mesa la idea de sumar en el medio plazo hasta alcanzar los 70.000 u 80.000 metros cuadrados.
Imagen del futuro Palacio de la Ópera de Málaga.
El movimiento se inscribe en la necesidad creciente de sacar actividad fuera del recinto portuario ante el aumento de tráficos y la escasez de superficie disponible, especialmente a las puertas de que la explanada de San Andrés quede liberada para el futuro auditorio.
La planificación interna del puerto pasa por desmontar las carpas de esa zona en octubre, para que a partir de entonces el Ayuntamiento pueda iniciar los trabajos previos de la obra, una vez licitada y adjudicada.
Para qué se usará el nuevo suelo
Rubio detalla que el uso principal de Los Prados será doble: por un lado, para depositar contenedores vacíos y, por otro, un gran espacio para graneles, sobre todo agroalimentarios.
"El tráfico de contenedores ha crecido tanto que ya nos interesa diferenciar entre los que están moviendo y los vacíos; los vacíos se llevarían allí", explica, subrayando que esa segregación permite ganar eficiencia en el muelle.
A ello se suma el gran déficit de suelo para graneles —cereales, piensos, etcétera—, que se agravará cuando San Andrés deje de estar disponible y que Los Prados ayudará a aliviar.
Vista de los terrenos de Adif en Los Prados.
En cuanto a superficie, la parte dedicada a contenedores no será mayoritaria. Rubio calcula que, como máximo, ocupará "una cuarta parte" de la parcela, ya que al tratarse de unidades vacías, se pueden apilar en altura y aprovechar mejor el espacio.
"Lo que más superficie consume son los graneles", apunta. Para lo que no se va a utilizar este suelo es para el almacenamiento de vehículos.
Reserva en Bacardí
En paralelo, el Puerto sigue avanzando en la ordenación de otra gran reserva de terreno, incluida en la operación acordada con el Ayuntamiento en la zona de Bacardí. En este espacio, Rubio espera disponer de alrededor de 110.000 metros cuadrados.
El escollo con el que se topa la institución es que no es un espacio finalista, sino que ha de ser objeto de una tramitación que puede necesitar varios años.
Sea como fuere, el presidente portuario deja claro que los movimientos ahora en marcha serán "complementarios". "Lo de Bacardí no elimina lo de los terrenos de Adif", recalca, en referencia a que los suelos de Los Prados tienen además un valor estratégico añadido ligado al ferrocarril.
Ese valor añadido llega de la mano de la autopista ferroviaria Algeciras‑Zaragoza, en la que Málaga aspira a engancharse a través de Antequera.
La idea de la Autoridad Portuaria es que, "en cuanto se reabra la línea" y se resuelvan los problemas de gálibo en los túneles del Chorro, Los Prados se convierta en una verdadera terminal intermodal, ferroportuaria, que conecte directamente el puerto con la red de autopistas ferroviarias a través de Antequera.