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El acceso norte al aeropuerto de Málaga sigue congelado un año después del aval ambiental y sin fecha

Málaga sigue esperando una actuación clave para la movilidad del área metropolitana. El Gobierno de Rajoy llegó a adjudicar la obra a principios de 2018. El proyecto fue modificado posteriormente y sigue a la espera de salir adelante.

Más información: El acceso norte al aeropuerto de Málaga, desbloqueado: el Gobierno aprueba su impacto ambiental

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Las claves

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El acceso norte al aeropuerto de Málaga sigue sin avances un año después de recibir el aval ambiental necesario para su construcción.

El proyecto, valorado en unos 42 millones de euros, carece de fecha de inicio, licitación y calendario de ejecución definidos.

La infraestructura prevé un ramal de 1,7 kilómetros con dos calzadas por sentido, diseñado para mejorar la congestión en el entorno aeroportuario.

El acceso norte permitiría diversificar las entradas al aeropuerto y mejorar la conexión con municipios del Valle del Guadalhorce y el área metropolitana oeste.

Hace justo un año, el Gobierno central hacía oficial un importante avance en la aprobación ambiental del acceso norte al aeropuerto de Málaga, una infraestructura considerada estratégica para mejorar la conexión con la principal puerta de entrada de la Costa del Sol.

La resolución del Ministerio para la Transición Ecológica parecía entonces desbloquear definitivamente una actuación enquistada desde hacía años y llamada a aliviar parte de la presión viaria del entorno aeroportuario.

Sin embargo, doce meses después de aquel anuncio, la realidad es distinta: no hay obras, no hay licitación y tampoco existe un calendario claro sobre cuándo podrá ejecutarse el proyecto.

El acceso norte continúa atrapado en una especie de limbo administrativo. La situación resulta especialmente llamativa porque el visto bueno ambiental fue interpretado en mayo de 2025 como la antesala de una inminente aceleración administrativa.

Imagen del trazado del acceso norte al aeropuerto de Málaga.

Imagen del trazado del acceso norte al aeropuerto de Málaga.

La Subdirección General de Evaluación Ambiental concluyó entonces que el proyecto no necesitaba someterse a una evaluación ambiental ordinaria al no prever "efectos adversos significativos sobre el medio ambiente". Un trámite relevante que permitía despejar uno de los principales obstáculos pendientes.

De hecho, el propio ministro de Transportes, Óscar Puente, informaba a finales de julio del año pasado que ya se estaba redactando el proyecto de la conexión con el aeródromo desde la A-7 con el objetivo de someterlo a información pública el primer semestre de 2026.

Al momento presente, ese paso sigue sin darse. Y, por el momento, el Ministerio de Transportes sigue sin comunicar avances sustanciales sobre una infraestructura tasada en unos 42 millones, que lleva más de una década apareciendo de manera recurrente en discursos políticos, previsiones inversoras y documentos presupuestarios.

Una conexión considerada estratégica

La actuación proyectada contempla la construcción de un nuevo ramal de unos 1,7 kilómetros desde la ronda oeste de Málaga hasta el vial ya existente dentro del recinto aeroportuario. El diseño prevé dos calzadas de dos carriles por sentido y velocidad máxima de 80 kilómetros por hora.

La operación incluye actuaciones complementarias de enorme complejidad técnica, como la remodelación de la ronda oeste, nuevos pasos elevados, la ampliación de enlaces y la modificación del encauzamiento del arroyo Bienquerido.

Sobre el papel, el acceso norte está llamado a convertirse en una pieza clave para mejorar la movilidad en uno de los entornos más congestionados del área metropolitana, especialmente por el crecimiento constante del aeropuerto Málaga-Costa del Sol, que encadena cifras récord de pasajeros.

La infraestructura permitiría diversificar las entradas al recinto aeroportuario, descargar parcialmente el acceso principal y mejorar la conexión con municipios del Valle del Guadalhorce y el área oeste metropolitana.

Se da la circunstancia de que la obra del acceso norte llegó a adjudicarse en marzo de 2018. El paso adelante dado por el Gobierno entonces presidido por Mariano Rajoy dejaba en manos de Acciona el desarrollo de los trabajos.

Sin embargo, tiempo después fue anulado, ante la necesidad de realizar ajustes en la operación. Hubo que esperar a septiembre de 2022 para que Transportes adjudicase la redacción del nuevo proyecto constructivo a una UTE formada por Cemosa y Urci Consultores.