Imagen de un 'tuk-tuk' junto al Centro Pompidou de Málaga.
Ya es oficial: así será la nueva ordenanza del taxi en Málaga que por fin pone orden a los 'tuk-tuk'
El Ayuntamiento abre una consulta pública hasta el 1 de mayo para rehacer la ordenanza de 2015, adaptar el taxi a las apps y la ZBE y someter a reglas claras a los ‘tuk-tuk’ y otros vehículos turísticos.
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Málaga se prepara para cambiar las reglas del juego del taxi y del transporte turístico urbano: el área de Movilidad ha lanzado la consulta previa de una nueva ordenanza que ordenará los tuk-tuk, modernizará la flota y fijará nuevas condiciones de prestación del servicio.
Taxistas, asociaciones y vecinos pueden enviar ya sus propuestas hasta el 1 de mayo a través del Portal de Participación Ciudadana después de que el Ayuntamiento haya activado la consulta pública para redactar desde cero una nueva ordenanza del servicio de taxi y de determinadas actividades de transporte turístico urbano.
El texto está llamado a sustituir a la norma de 2015, parcialmente desmontada por los tribunales y desbordada por la irrupción de las plataformas digitales, la ZBE y los nuevos usos turísticos de la ciudad.
El área de Movilidad reconoce que el marco actual, la Ordenanza Municipal del Servicio de Taxi aprobada en 2015, se ha quedado viejo en menos de una década: ha sufrido varias sentencias que han anulado artículos relevantes, especialmente tras el recurso de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia por vulnerar la Ley de garantía de la unidad de mercado.
A esa cascada de resoluciones –incluida una sentencia del TSJA de 2017, un auto de 2018 y un fallo de 2023 que tumbó artículos clave sobre licencias, tarifas o condiciones de explotación– se suma la necesidad de encajar la regulación local con la LOTT, la Ley 20/2013 de unidad de mercado, la Ley 2/2003 andaluza de transportes y el Decreto 35/2012 del taxi, además de las exigencias de la reciente Ley estatal de Movilidad Sostenible 9/2025.
El diagnóstico municipal es claro: la ordenanza vigente es fragmentaria, incompleta y poco coherente con el nuevo ecosistema normativo, lo que erosiona la seguridad jurídica tanto de los profesionales como de la propia Administración.
Taxi frente a VTC, apps y turismo masivo
El documento sitúa el debate en un contexto de transformación acelerada: digitalización del transporte, aparición de plataformas de intermediación, nuevas fórmulas bajo demanda y una Málaga convertida en polo turístico y económico del Mediterráneo, con picos de demanda en el aeropuerto, el puerto, María Zambrano y el centro histórico.
El Ayuntamiento admite que la ordenanza actual no regula esa realidad: contratación por app, geolocalización de la flota, pago electrónico, tarifas cerradas o servicios compartidos, funcionalidades ya consolidadas en otros modos y que la ciudadanía reclama también para el taxi.
El propio Estudio del Sector del Taxi en Málaga 2025, elaborado por la UMA, se cita como base técnica para replantear el número de licencias, la cobertura, la rentabilidad del servicio y el porcentaje de vehículos adaptados, en un mercado tensionado por la competencia de las VTC y los cambios de hábito en la movilidad urbana.
ZBE, flota ‘eco’ y taxi adaptado
La nueva norma no se limitará a ordenar licencias y turnos: se concibe como instrumento para alinear el taxi con las políticas de movilidad sostenible, la Ley de Cambio Climático y la implantación de la Zona de Bajas Emisiones recogida en el PMUS y en la Ordenanza de Movilidad de 2024.
El texto abre la puerta a medidas de impulso a la renovación de la flota hacia tecnologías menos contaminantes –incluida la transformación a GLP u otros combustibles alternativos y la creación de distintivos tipo "eco-taxi"–, vinculando directamente el sector con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con calidad del aire, salud y acción climática.
Paralelamente, el Ayuntamiento asume que debe reforzar de forma expresa la accesibilidad universal, garantizando un mínimo suficiente de taxis adaptados para personas con movilidad reducida y mejorando las condiciones de accesibilidad en la prestación del servicio.
Los tuk-tuk entran en escena
Uno de los cambios de mayor calado político y urbano será la regulación por primera vez de los vehículos turísticos ligeros conocidos como tuk-tuk (vehículo motorizado de tres ruedas, generalmente abierto por los lados), cuya proliferación en los últimos años ha ido por delante de las normas.
Movilidad admite que actualmente no existe marco específico para estos recorridos urbanos, lo que complica la gestión del viario, la convivencia con otros modos y la definición de itinerarios, paradas, zonas de carga y descarga o requisitos de seguridad.
La futura ordenanza pretende definir condiciones claras de autorización, características de los vehículos y compatibilidad con el resto del sistema de transporte, con el objetivo de ordenar un negocio en auge sin dejarlo fuera del tablero de la movilidad sostenible.
Qué persigue el Ayuntamiento
El documento de consulta desgrana una batería amplia de objetivos que van más allá de una simple actualización técnica. Entre ellos destacan:
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Revisar y sistematizar toda la regulación del taxi en un único texto claro, adaptado a la jurisprudencia y al marco estatal y autonómico.
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Ordenar la prestación del servicio (organización, cobertura de demanda, continuidad, régimen de prestación, condiciones de funcionamiento) sin introducir restricciones no justificadas a la competencia.
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Reforzar la calidad del servicio, la transparencia tarifaria (incluido el uso de precio cerrado en condiciones objetivas), la información al usuario, los mecanismos de reclamación y la protección de derechos.
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Garantizar la accesibilidad universal y la presencia suficiente de vehículos adaptados.
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Integrar el taxi en la estrategia de movilidad sostenible, reduciendo emisiones y modernizando la flota.
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Dotar al Ayuntamiento de instrumentos eficaces de gestión, inspección y control (licencias, visados, vehículos de sustitución en caso de avería, publicidad interior y exterior, etc.).
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Impulsar la digitalización integral del servicio (apps, geolocalización, contratación previa, nuevas modalidades de pago y taxi compartido).
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Abrir la puerta a áreas territoriales de prestación conjunta y fórmulas de colaboración intermunicipal, especialmente en ámbitos de demanda supramunicipal.
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Incorporar la voz del sector en la toma de decisiones, recogiendo propuestas de asociaciones como Élite Taxi Málaga y AUMAT, que ya han trasladado reivindicaciones sobre organización de licencias, simplificación administrativa o nuevas figuras de prestación.
Por qué ahora y qué alternativas se han descartado
El Ayuntamiento justifica el movimiento en razones de "necesidad y oportunidad" regulatoria, social y tecnológica, y descarta explícitamente tres caminos: no hacer nada, parchear la ordenanza con cambios parciales o limitarse a medidas de gestión sin reformar la norma.
Mantener el texto de 2015, advierte, perpetuaría una regulación incompleta, desalineada con la normativa superior y ajena a la digitalización, la ZBE o la presión turística; una reforma parcial generaría aún más fragmentación; y las medidas no normativas no permitirían alterar aspectos clave como licencias, requisitos de vehículos o régimen de prestación.
Frente a ello, la opción elegida es la aprobación de una nueva ordenanza integral, presentada como la vía “más eficaz y proporcionada” para garantizar un servicio de taxi moderno, competitivo y alineado con la Agenda 2030 y la acción climática local.