Guido Guarnieri, en un homenaje a su carrera en 2020.
Muere Guido Guarnieri, pionero del mundo del motor en Málaga
Tenía 93 años y una larga historia relacionada con las motos y los coches.
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Para los malagueños nacidos a partir de los años sesenta el apellido Guarnieri ha estado relacionado siempre con la automoción. Sin embargo, la historia de este personaje se remonta mucho más atrás, incluso fuera de Málaga.
Guido Guarnieri nació en el año 1932 en Livorno, ciudad costera del norte de Italia, cerca de Pisa y Florencia. Ha muerto en Málaga a los 93 años de edad.
Su padre, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, fue enviado a Tánger en 1950 por motivos laborales cuando él tenía 18 años, y fue esa ciudad, cogobernada por franceses y españoles, donde conoció sus primeros pasos en el mundo de la competición motociclista.
Fue allí, en los circuitos urbanos de la época, los únicos que existían, donde participó en las primeras carreras de motos con éxito, siendo Tánger el lugar de su primera victoria en 1952.
Por aquellos años Málaga tenía una carrera urbana internacional, el Premio Motociclista de Invierno, de enorme prestigio. Pilotos importantes de renombre mundial como Taveri, Archeist, Camathias, Carruthers, Molloy o Grace eran habituales en la salida del Paseo de Los Curas, junto a españoles como Nieto, Herrero, Cañellas, Medrano, Cegarra o Fargas, con los que entabló una gran amistad.
Guido Guarnieri y Julia Gómez, junto a sus hijos y nietos en 2020.
De esas participaciones en Málaga surgió la relación con una malagueña, Julia Gómez, con la que acabó casándose para establecerse definitivamente en Málaga capital.
Una vez acabada su etapa como piloto de motos decidió emprender en el sector de la automoción a finales de los años 60, en la recién construida urbanización Gamarra I de Echeverría, donde monta una pequeña tienda de recambios de coches, siendo agente de la marca de amortiguadores Stromberg, fabricante español de referencia en la época que mejoraba las deficientes suspensiones de los coches que se vendían entonces. Durante esos años empezó a labrarse el respeto de sus clientes por la seriedad de su servicio.
Ya en esa época empezó a vender algunas unidades de Kawasaki y de BMW motos, cuando el mercado español empezaba a abrirse a la importación de algunos vehículos, años donde gobernaba aún una dictadura militar.
No sería mucho después cuando esa tienda se quedaría pequeña por el incremento del negocio, en un país necesitado de nuevas marcas y opciones de compra. Fue así como en el nuevo local de Carretera de Cádiz, en la Barriada La Paz, se convirtió a mediados de los setenta en el primer concesionario oficial BMW de Andalucía y segundo de España, llevando a BMW Guarnieri a ser una de las empresas más conocidas y valoradas de Málaga.
El local de Carretera de Cádiz estuvo funcionando hasta el año 94, pero también se quedó pequeño. BMW empezaba a ser una marca a la que cada vez más malagueños podían acceder a la compra de sus modelos debido al incremento de los salarios y a la reciente entrada de España en la Unión Europea.
Por ello, el traslado a las instalaciones de Carretera de Cádiz frente del Campamento Benítez, hoy Avenida de Velázquez, era obligatorio, y allí se convirtieron en la referencia de la red de concesionarios BMW de España.
Guido Guarnieri era un hombre de principios, donde la palabra y el apretón de manos eran mucho más importantes que los contratos llenos de hojas. Su extremada educación y bonhomía lo convirtió en un referente entre los muchos amigos que tuvo durante los años al frente de sus negocios.
Sus restos descansan ya en Benalmádena, donde vivía, lugar en el que fue enterrado en la intimidad de su entorno familiar. Tras la muerte de su amada Julia hace solo unas semanas, su marcha deja un enorme vacío entre los que conocimos personalmente a Guido Guarnieri.